La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aclaró que la gran mayoría de los militares salvadoreños desplegados adicionalmente en Haití no forma parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y, por tanto, se encuentra fuera del alcance del mandato y los mecanismos de información de la Oficina de Apoyo de Naciones Unidas.
La precisión fue difundida el lunes 2 de noviembre por Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, mediante una nota dirigida a los corresponsales en respuesta a consultas relacionadas con la situación en el país caribeño.
«Las Naciones Unidas están al tanto de los informes sobre el despliegue adicional de personal militar salvadoreño en Haití. La gran mayoría de ellos no están desplegados bajo la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y, por tanto, quedan fuera del alcance del mandato y los informes de la Oficina de Apoyo de la ONU», señaló Dujarric.
La declaración establece una distinción entre los efectivos que operan bajo la estructura internacional de la GSF y aquellos que fueron enviados adicionalmente, quienes no están comprendidos en el ámbito de actuación de la oficina de Naciones Unidas.
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¿Cuál es el papel de la oficina de la ONU?
En el mismo pronunciamiento, el portavoz explicó que la Oficina de Apoyo de Naciones Unidas tiene como función proporcionar asistencia logística y operativa al personal de la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití. Además, sus actuaciones están sujetas al mandato aplicable de la Política de Debida Diligencia en Derechos Humanos.
De esta manera, la aclaración de Naciones Unidas delimita el alcance de su participación en las operaciones de seguridad que se desarrollan en Haití y precisa que el personal militar que no está integrado a la GSF queda fuera de ese marco de apoyo y seguimiento.
La declaración no supone una valoración sobre la legalidad del despliegue adicional de efectivos salvadoreños, sino que establece que la mayoría de ellos no opera bajo la estructura de la fuerza respaldada por Naciones Unidas.
ONU exige respeto al derecho internacional
El pronunciamiento también incluyó un llamado para que todas las operaciones de seguridad en Haití se desarrollen respetando las normas internacionales, independientemente de si son ejecutadas bajo el marco de la GSF o por las autoridades nacionales y sus socios.
«Todas las operaciones de seguridad realizadas en Haití (…) deben llevarse a cabo en plena conformidad con el derecho internacional aplicable, incluyendo el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario», enfatizó Dujarric.
El portavoz agregó que la transparencia y la rendición de cuentas son elementos esenciales para mantener el respaldo internacional a las acciones de seguridad y garantizar la protección de la población haitiana.
La ONU manifestó que mantiene su preocupación por la situación que atraviesan las comunidades en ese país, que continúan soportando las consecuencias de la crisis de seguridad. Por ello, reiteró la importancia de proteger a la población y priorizar la búsqueda de soluciones pacíficas.
ONU aclara recepción de carta de grupo rebelde
En la misma nota, Dujarric también se refirió a una carta firmada por Wilson Joseph, identificado como integrante de «Gwoup Rebel 400», que fue dirigida a la atención del secretario general de Naciones Unidas.
El portavoz precisó que la recepción del documento no representa un respaldo a su contenido, un reconocimiento de su autor ni una posición oficial del organismo internacional.
Finalmente, Naciones Unidas reiteró que su prioridad es apoyar los esfuerzos encaminados a recuperar la seguridad y la estabilidad en Haití, como parte de una respuesta internacional coordinada.
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