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Poco ambiente y escasa afición a horas del juego entre El Salvador y Martinica

A unas horas del debut de la Selecta en Copa de Naciones ante Martinica, el flujo de aficionados era lento, y los ánimos no eran muy altos, aunque fue mejorando poco a poco

La barra azul Selecta
Los aficionados de la Barra Azul, previo a su ingreso al estadio Mágico González para apoyar a la Selecta. Foto EDH/Miguel Lemus.

El inicio del camino en la Liga de Naciones de la Concacaf no parece haber encendido el entusiasmo de la afición salvadoreña para ver a la Selecta.

En las afueras del Estadio Nacional Jorge «Mágico» González, a escasas horas del pitazo inicial pactado para las 9:00 p.m., el flujo de seguidores de la Selecta lució notablemente frío, escaso y modesto.

La mayor cantidad de personas en los alrededores del estadio Mágico González eran vendedores cerca de las 6 de la tarde. | Foto EDH/Miguel Lemus.

Cerca de las 5:00 p.m., el panorama en los alrededores del escenario deportivo mostraba un marcado vacío, donde la presencia de los vendedores informales y de los cuerpos de seguridad superaba con frecuencia a la de los propios hinchas.

Y la situación no mejoraba demasiado alrededor de las 7 de la noche, aunque ya comenzaba a llegar más aficionados. Lógicamente, el tráfico, la gente aún saliendo de su trabajo, pero sobre todo los malos resultados, han influido en ello, aunque aún hay tiempo para sumarse a apoyar a la Azul y Blanco (juega a las 9 de la noche).

Los pocos «madrugadores» para ver a la Selecta que se hicieron presentes para esquivar el complicado tráfico de la capital provenían en su mayoría del interior del país, de localidades como San Rafael Obrajuelo e Ilobasco.

Preocupación en comerciantes

Esta baja afluencia generó preocupación entre los comerciantes informales, quienes realizaron un esfuerzo desplazándose desde puntos lejanos para instalar sus puestos y lamentaron las bajas ventas registradas durante la tarde y primeras horas de la noche.

En la oferta disponible a las afueras del estadio, los precios para equiparse variaban según el presupuesto: las camisetas sublimadas se cotizaban a $5.00 o un poco más, mientras que las versiones bordadas alcanzaban los $10.00. Las banderas oscilaban entre los $10.00 y $12.00, los gorros a $3.00, y ante cualquier eventualidad con el clima, las capas plásticas se ofrecían entre $1.00 y $2.00.

Este vendedor muestra una de las vinchas que vende. | Foto EDH/Miguel Lemus.

El apartado gastronómico y de consumo local presentó opciones donde los platos de comida (la típica carne) rondaban entre los $7.00 y $9.00, mientras que las bebidas gaseosas o agua se vendían a $1.00 o $1.50. Para quienes buscaban la tradicional cerveza chola (tacón alto), los precios se fijaron entre $2.00 y $2.50.

El color y el entusiasmo en la previa quedaron concentrados casi en su totalidad en los miembros de la «Barra Azul», quienes reunieron a más de un centenar de integrantes para poner la nota festiva.

Barra Azul Selecta Martinica
Barra Azul, previo al juego ante Martinica. Foto EDH/Miguel Lemus

El operativo en la zona estuvo respaldado por elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), Cruz Roja, Protección Civil y la Fuerza Armada, garantizando la seguridad y asistencia médica preventiva para los asistentes.

Los platos de comida en las afueras.

Por su parte, el engramado del Mágico González luce en buenas condiciones a la espera del juego, en una noche de clima cálido donde no se prevé un lleno en las gradas. Y en cuanto al clima, ya llovía sobre la capital, pero más al sur, al cierre de esta nota.

Alrededor de las 5 de la tarde el tráfico ya estaba bastante complicado en los alrededores del estadio Mágico González. | Foto EDH/Miguel Lemus.

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