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Depresión en adultos mayores: cómo detectarla a través de síntomas físicos y cambios de conducta

Especialista explica cómo el dolor físico y la soledad pueden ocultar la depresión en adultos mayores, así como la ruta de asistencia médica en El Salvador

Las personas de la tercera edad no expresan verbalmente su depresión; sino que a través de otras conductas. Por ello, las familias deben de estar atentas a las señales. Foto EDH/Foto generada con IA

La tristeza constante, la falta de energía o la apatía en una persona adulta no son procesos normales del envejecimiento. Aunque a menudo se justifican como «achaques de la edad», la depresión en la tercera edad es una enfermedad clínica neurológica frecuente y tratable que suele pasar inadvertida dentro del núcleo familiar.

El doctor Carlos Acevedo, presidente de la Asociación de Psiquiatras Salvadoreños por la Salud Mental (APSAM), explicó en entrevista con El Diario de Hoy los criterios para identificar este trastorno a tiempo, desmitificar sus tratamientos y conocer las opciones de atención en el país.

¿Cuáles son los síntomas físicos de la depresión en personas mayores?

A diferencia de otros grupos de edad, los adultos mayores raras veces expresan verbalmente su tristeza o malestar emocional. 

En su lugar, el cuadro se manifiesta a través de dolencias corporales, un proceso conocido en la psiquiatría como somatización.

«Hasta el 70% de síntomas que se reportan con pacientes de depresión mayor a esta edad son somáticos, son físicos», enfatiza el doctor Acevedo.

Entre las señales corporales y conductuales a las que se debe prestar atención figuran:

  • Dolores corporales sin causa médica evidente: Malestares continuos de cabeza, dolor de espalda o problemas gastrointestinales que persisten aunque los chequeos generales resulten normales.
  • Alteraciones en el patrón de sueño: Despertares en la madrugada sin lograr un descanso reparador.
  • Pérdida de hábitos y apetito: Rechazo a la comida, fatiga persistente, descuido del aseo personal y abandono de actividades disfrutadas anteriormente.

El especialista subraya que «la mente y el cuerpo funcionan juntos», por lo que este tipo de molestias físicas requieren una valoración médica especializada.

¿Cómo influyen el aislamiento y la soledad?

Aunque en la salud mental convergen factores biológicos y médicos, el entorno psicosocial desempeña un papel determinante. 

En los adultos mayores, la pérdida de interacción social directa incrementa la vulnerabilidad a episodios depresivos.

«Lo que más impacta en ellos y hay que tener mucho cuidado es ese sentimiento de soledad, ese sentimiento de aislamiento o de sentirse como que ya uno ya no vale nada», indica el especialista, señalando que mantener nexos sociales constantes actúa como una barrera preventiva fundamental.

¿Cómo diferenciar entre depresión y demencia como el Alzheimer?

Otra inquietud recurrente es la confusión entre los problemas de memoria causados por depresión (pseudodemencia) y enfermedades neurodegenerativas. 

Acevedo aclara que los olvidos esporádicos pueden responder a un deterioro cognitivo leve o a procesos normales de la edad que no alteran la rutina diaria. 

En contraste, en una demencia como el Alzheimer, la pérdida de memoria es progresiva, desorienta al paciente en tiempo y espacio y limita su autonomía para valerse por sí mismo.

Señales de alerta ante el riesgo de suicidio

La depresión no tratada en personas mayores incrementa el riesgo de suicidio, un indicador que muestra una tendencia al alza en Latinoamérica.

Manifestaciones como regalar pertenencias apreciadas, arreglar asuntos funerarios sin motivo aparente o expresar frases de despidida exigen atención inmediata.

Frente a estas conductas, el doctor Acevedo aconseja: 

«El papel de la familia es intervenir ahí, pero sin juzgar. Hacer una pregunta directa sobre suicidio ayuda a prevenirlo. Escucharlo sin juzgarlo y hacerle saber que no está solo».

Tratamiento y atención médica en El Salvador

Respecto al uso de fármacos, el presidente de APSAM desmitifica que los antidepresivos generen adicción, aclarando que bajo supervisión profesional ayudan a restaurar las funciones del paciente. 

En casos con hipertensión o diabetes, el especialista ajusta las dosis para evitar interacciones desfavorables con otros medicamentos.

Para quienes requieren asistencia en El Salvador, el Ministerio de Salud (Minsal) dispone del Modelo de Atención Integral a la Persona Adulta Mayor en las unidades de salud locales, desde donde se realizan canalizaciones hacia la red hospitalaria o al Hospital Nacional Psiquiátrico en casos severos.

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