Este 10 de septiembre, Día Internacional de la Prevención del Suicidio, El Salvador no necesita únicamente discursos, mensajes en redes sociales o estadísticas que se olvidan al día siguiente. Necesita despertar.
Este 10 de septiembre, Día Internacional de la Prevención del Suicidio, El Salvador no necesita únicamente discursos, mensajes en redes sociales o estadísticas que se olvidan al día siguiente. Necesita despertar.

Hay batallas que no hacen ruido. No tienen sirenas, no paralizan carreteras, no aparecen en las primeras páginas. Pero están ahí, silenciosas, golpeando hogares, familias y comunidades. Una de ellas tiene un nombre que todavía nos cuesta pronunciar: suicidio.
Este 10 de septiembre, Día Internacional de la Prevención del Suicidio, El Salvador no necesita únicamente discursos, mensajes en redes sociales o estadísticas que se olvidan al día siguiente. Necesita despertar.
Porque prevenir el suicidio no es una tarea exclusiva de psicólogos, psiquiatras o médicos. Es una responsabilidad de todos.
Está en la familia que aprende a escuchar sin juzgar. En el maestro que advierte un cambio de conducta y no lo minimiza. En el médico que pregunta cómo está emocionalmente su paciente. En el amigo que permanece cerca cuando percibe que algo no anda bien. En una sociedad que deja de llamar «debilidad» a aquello que requiere ayuda.
Durante demasiado tiempo hemos aprendido a atender las heridas visibles y a ignorar las invisibles. Nos preocupamos cuando el problema ya explotó, pero hacemos poco cuando todavía existen oportunidades para prevenirlo.
La prevención comienza mucho antes de una crisis. Comienza hablando de salud mental en las escuelas, fortaleciendo los servicios de atención psicológica, formando a nuestros docentes y trabajadores de salud, reduciendo el estigma y creando redes comunitarias capaces de detectar señales de sufrimiento y orientar hacia ayuda profesional.
Y comienza, sobre todo, aprendiendo a preguntar.
Preguntar «¿cómo está?» no es una cortesía cuando sabemos escuchar la respuesta. A veces puede ser la puerta hacia una conversación que una persona necesitaba desesperadamente tener.
El Salvador debe dejar de considerar la salud mental como un asunto secundario. No lo es. La angustia, la depresión, la violencia, el abuso, el aislamiento, las pérdidas y tantas otras circunstancias pueden convertirse en enormes cargas cuando una persona las enfrenta en soledad.
Por eso, este 10 de septiembre no conmemoremos únicamente una fecha. Convirtámosla en un compromiso nacional.
Que cada familia aprenda a escuchar. Que cada escuela sepa actuar. Que cada centro de salud pueda responder. Que cada comunidad tenga redes de apoyo. Y que nadie tenga miedo de pedir ayuda.
La prevención del suicidio no consiste solamente en salvar vidas: consiste en construir una sociedad donde pedir ayuda sea un acto de valentía y donde nadie tenga que enfrentar su dolor en silencio.
Porque mientras sigamos llegando tarde, seguiremos contando pérdidas. La verdadera lucha comienza cuando decidimos que ninguna vida debe ser abandonada a la soledad.
Médico.
2026 – Todos los derechos reservados
La realidad en tus manos
Fundado en 1936 por Napoleón Viera Altamirano y Mercedes Madriz de Altamirano.
Facebook-f Instagram X-twitter11 Calle Oriente y Avenida Cuscatancingo No 271 San Salvador, El Salvador Tel.: (503) 2231-7777 Fax: (503) 2231-7869 (1 Cuadra al Norte de Alcaldía de San Salvador)
📞 +503 7854 1557
✉️ anunciate@elsalvador.com