Basílica de San Pedro: la grandiosidad del arte y la fe
Visitar la Basílica de San Pedro, en Roma, es una experiencia inolvidable, que se vuelve más especial en 2026, al cumplirse 400 años de su consagración: un momento ideal para descubrir esta iglesia que es uno de los mayores símbolos del cristianismo y una obra maestra artística y arquitectónica, cuyo gemelo digital puede explorarse en línea, desde cualquier lugar del mundo.
La Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, (Roma, Italia), está considerada el templo más importante del catolicismo, la iglesia cristiana con el mayor espacio interior del mundo y una de las obras cumbres del Renacimiento. Foto facilitada por Civitatis / EFE
Por Daniel Galilea
La Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, (Roma, Italia), considerada el templo más importante del catolicismo, la iglesia cristiana con el mayor espacio interior del mundo y una de las obras cumbre del Renacimiento, y donde actualmente se celebran la mayoría de las ceremonias pontificas, fue consagrada el 18 de noviembre de 1626 por el Papa Urbano VIII Barberini.
En el catolicismo, la ‘consagración’ o ‘dedicación’, es la ceremonia o rito litúrgico solemne durante el cual una iglesia recibe formalmente su nombre y bendición, y en el cual un obispo unge el edificio y altar de esa iglesia con el santo crisma, un aceite consagrado especial, apartándolos de forma permanente y exclusiva para el culto a Dios, según fuentes eclesiásticas.
¿Y qué mejor momento podría haber para visitar esta Basílica, centro de la cristiandad y grandiosa obra de arte, arquitectura y de fe, que al cumplirse cuatro siglos de su consagración? La visita, ya sea para descubrir esta iglesia notable por primera vez o volver a recorrerla y descubrir aspectos que antes pasamos por alto, puede hacerse en persona, descubriendo zonas que hasta ahora no eran accesibles al público, o de manera virtual, a través de una aplicación para ordenadores, tablets y móviles.
“Cuatro siglos después de ser consagrada, la Basílica de San Pedro, sigue siendo uno de los lugares más impresionantes que pueden visitarse en Roma y el mundo”, explica a EFE, David Fernández, responsable de comunicación de Civitatis, plataforma especializada en visitas guiadas, excursiones y actividades en español y portugués.
La fotogrametría, la Inteligencia Artificial y la conservación digital se han combinado para crear un gemelo digital de la Basílica de San Pedro con miles de imágenes, lo que hace posible que los visitantes la exploren en detalle desde cualquier lugar del mundo. Foto: Vaticano / Microsoft / Iconem
“Hay lugares que impresionan incluso antes de cruzar la puerta, y uno de ellos es esta Basílica, una de las iglesias más conocidas y famosas del mundo, considerada uno de los grandes símbolos de Roma y del cristianismo, venerada por su impresionante arquitectura renacentista y barroca, y construida a lo largo de más 100 años hasta ser completada”, destaca.
“Su enorme plaza y las 284 columnas de Bernini que la abrazan, así como su cúpula, que domina el perfil de Roma, anticipan la magnitud de uno de los templos más importantes del mundo, que fue uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos del Renacimiento y el Barroco, y se levanta sobre el lugar donde, según la tradición cristiana, fue enterrado el apóstol San Pedro”, apunta Fernández.
Señala que la Basílica de San Pedro es uno de los monumentos más visitados del mundo, que según datos oficiales recibe una media de 12 millones de visitantes al año, lo que equivale a unas 33.000 personas diarias, mientras que en octubre de 2025 se superaron los 100.000 visitantes en una sola jornada.
Con motivo del 400º aniversario de la consagración, los expertos de Civitatis han diseñado un recorrido por algunos de los rincones, obras de arte y espacios que es “imprescindible ver” dentro de la Basílica de San Pedro, convirtiéndola en una visita inolvidable para todo aquel viajero que llegue a Roma.
“La Basílica de San Pedro es un lugar que impresiona antes de cruzar su puerta. Su enorme plaza y las 284 columnas monumentales que la abrazan, y su cúpula que domina el perfil de Roma, anticipan la magnitud de uno de los templos más importantes del mundo”
Plataforma de viajes Civitatis
La Piedad de Miguel Ángel
“En cuanto se entra en la basílica, en una capilla situada a la derecha, se encuentra una de las esculturas más conocidas de Miguel Ángel y a la vez una de las obras más famosas del Renacimiento”, explica Fernández.
“La Piedad representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo de Cristo y fue realizada por el artista cuando todavía era muy joven”, señala este portavoz.
Destaca que “además de su extraordinario nivel de detalle, la obra guarda una curiosidad: es la única escultura que Miguel Ángel firmó. Su nombre puede verse en la banda que cruza el pecho de la Virgen, un detalle que a menudo pasa desapercibido entre quienes contemplan la obra por primera vez”.
Las 284 columnas monumentales diseñadas por Gian Lorenzo Bernini, dispuestas en cuatro filas paralelas a lo largo de los dos grandes hemiciclos, que abrazan la enorme plaza de la Basílica de San Pedro, producen admiración. Foto facilitada por Civitatis / EFE
El Baldaquino de Bernini
“Con casi 30 metros de altura, el Baldaquino de San Pedro se alza bajo la gran cúpula y sobre el altar papal, siendo el gran protagonista del centro de la basílica”, explica Fernández.
Realizado por Gian Lorenzo Bernini en el siglo XVII, sus enormes columnas salomónicas de bronce hacen que sea prácticamente imposible pasar sin detenerse a contemplar esta extraordinaria estructura, añade.
“Su ubicación no es azarosa: el baldaquino señala uno de los puntos más importantes de la basílica: bajo el altar se encuentra la tumba de San Pedro, según la tradición cristiana, considerado por la Iglesia católica el primer Papa”, precisa.
La gran cantidad de tesoros artísticos que alberga de la Basílica de San Pedro, explica por qué el interior de esta iglesia monumental es uno de los lugares más impresionantes de Roma, sigue sorprendiendo y atrayendo a viajeros de todo el mundo. Foto facilitada por Civitatis / EFE
La cúpula de Miguel Ángel
“Miguel Ángel redefinió el diseño de la cúpula en el siglo XVI, dando forma a uno de los grandes iconos de la línea del horizonte de Roma.
La experiencia cambia completamente al subir hasta ese domo, que ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad”, explica el experto de Civitatis.
“Desde su parte superior se contempla la Plaza de San Pedro, la Via della Conciliazione y buena parte de la capital italiana. Antes de alcanzar el mirador, el recorrido permite además acercarse al interior de la propia cúpula y observar desde otra perspectiva las dimensiones de la basílica” enfatiza.
Al frente de la fachada de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, (Roma,Italia), hay una estatua del apóstol Pedro, cuyo sepulcro está situado debajo del altar mayor de la iglesia, de acuerdo con la tradición cristiana. Foto facilitada por Civitatis / EFE
Dimensiones colosales y detalles simbólicos
“La Basílica de San Pedro va mucho más allá de sus grandes obras maestras”, de acuerdo con Fernández, ya que “cada capilla, escultura o monumento esconde siglos de historia y simbolismo que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos durante una visita por libre, sin guía”, según puntualiza.
Señala que “muchos viajeros salen impresionados por las dimensiones de la Basílica de San Pedro, pero lo que realmente hace especial la visita a esa notable iglesia es comprender el significado de las obras que alberga”.
“El asesoramiento que recibe el visitante durante una visita guiada es fundamental, porque le ayudan a descubrir detalles, historias y curiosidades que de otra forma pasarían completamente desapercibidos», enfatiza David Fernández.
El gemelo digital de la Basílica de San Pedro, que puede visionarse desde cualquier parte del mundo a través de internet, permite observar en detalle infinidad de obras artísticas, como la escultura de un querubín que se aprecia en esta imagen. Foto: Vaticano / Microsoft / Iconem
¿Dónde está la tumba de San Pedro?
“Bajo el altar mayor de la basílica está uno de sus lugares con mayor significado: el sepulcro atribuido al apóstol San Pedro”, según este especialista.
Añade que “la tradición cristiana sitúa en este punto el enterramiento de este destacado apóstol después de su martirio en Roma, razón por la que la primera basílica fue levantada aquí en el siglo IV por orden del emperador Constantino”.
“En torno al sepulcro se encuentra la Necrópolis Vaticana, un espacio que conserva antiguas sepulturas romanas y paleocristianas”, apunta.
“Recorrer este espacio permite descender, literalmente, hasta los orígenes de San Pedro y comprender por qué la basílica se construyó precisamente en este lugar”, enfatiza.
«El 400º aniversario de la consagración de la Basílica papal es un momento ideal para visitar esta iglesia, considerada el centro de la cristiandad, ya sea en persona, descubriendo zonas que hasta ahora no eran accesibles al público, o de manera virtual, a través de una aplicación para ordenadores, tablets y móviles».
Cuatro siglos de historia
¿Cuánto cuesta visitar la Basílica?
La entrada a la Basílica de San Pedro es gratuita, lo que la convierte en una de las visitas imprescindibles de Roma al alcance de todos los viajeros, según este experto en turismo.
Fernández considera recomendable “dedicar entre una y dos horas a recorrer su interior con tranquilidad y detenerse en algunas de sus obras emblemáticas, como La Piedad de Miguel Ángel, el Baldaquino de Bernini o la Cátedra de San Pedro”.
“Para quienes deseen comprender mejor la historia y el significado artístico del templo, existen visitas guiadas, que permiten descubrir muchos detalles que suelen pasar inadvertidos al visitante que efectúa la visita sin el debido asesoramiento», de acuerdo con Fernández.
Los grandiosos y espectaculares espacios interiores de la Basílica de San Pedro, pueden observarse a distancia y de manera virtual, accediendo al gemelo digital de esta grandiosa iglesia. Vaticano / Microsoft / Iconem
Apertura de nuevas áreas y visitas virtuales
Con motivo de los 400 años de la Basílica, un proyecto arquitectónico y artístico en el que trabajaron genios como Donato Bramante, Miguel Ángel Buonarroti, Gian Lorenzo Bernini y Carlo Maderno, se abrirán áreas que no estaban accesibles al público, como toda la terraza, que alojará una exposición permanente sobre la historia, construcción y mantenimiento de esta iglesia monumental, según se anunció.
Además de incorporar una nueva versión pictórica del Vía Crucis, 14 óleos realizados por el pintor suizo Manuel Dürr, en la Basílica se duplicará el espacio del área de restauración actualmente presente y se abrirán los grandes pabellones de las cúpulas Gregoriana y Clementina, con propuestas didácticas especialmente pensadas para niños y jóvenes.
Para gestionar mejor la circulación de visitantes, en ocasión del cuarto centenario de la Basílica de San Pedro, se implementará un nuevo sistema digital de acceso, SmartPass, integrado en la web oficial de la basílica, junto con una red de sensores que permitirá monitorizar en tiempo real la presencia de personas y mejorar la seguridad.
Mediante la tecnología, la Basílica también puede visitarse virtualmente por medio de un ordenador, tableta o móvil, con la opción Tour Virtual 3D , que permite vivir de manera inmersiva la experiencia de recorrer la iglesia, descubriendo sus particularidades y explorando detalles imposibles de captar a simple vista.
Gracias a una colaboración entre el Vaticano, y las firmas Iconem y Microsoft, y el uso de tecnologías de fotogrametría, inteligencia artificial y digitalización de información en soportes electrónicos, se ha creado un gemelo digital de la Basílica con miles de imágenes, lo que hace posible explorarla en detalle desde cualquier lugar del mundo.