Aprovechando que la MLS apagó momentáneamente sus motores por el ruido de la Copa del Mundo FIFA 2026, El Salvador cruzará la frontera para enfrentar a LAFC. Un juego de exhibición que servirá más para mover las piernas y recaudar en taquilla que para mover la aguja del prestigio internacional
El legionario Nathan Ordaz, en un partido pasado con la Selecta, en Estados Unidos. Foto: EDH Archivo
Cuando no estás invitado a la fiesta grande del planeta fútbol, no queda otra opción que buscarse la vida en los entretiempos de los demás.
La Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut) confirmó que la Selección Nacional disputará un cotejo amistoso contra el Los Angeles Football Club, una de las franquicias más mediáticas de la Major League Soccer estadounidense.
La cita sobre el césped quedó pactada para el próximo domingo 5 de julio de 2026 en el BMO Stadium, arrancando a las 4:00 p.m. hora de El Salvador.
La jugada de la dirigencia cuscatleca es meramente oportunista: aprovechar el breve parón que la liga norteamericana se vio obligada a decretar debido al desarrollo del Mundial en suelo norteamericano.
Nathan Ordaz de LAFC durante su partido de vuelta de octavos de final de Concachampions ante la Liga Deportiva Alajuelense. Foto: Cortesía LAFC
Eso sí, la ventana de distracción será bastante acotada, ya que la MLS tiene planeado reanudar su actividad de competencia formal mucho antes de que el trofeo de la FIFA encuentre un dueño definitivo, lo que obliga a armar estos partidos de forma apresurada en medio de un calendario completamente distorsionado.
El morbo de Nathan Ordaz en la comitiva
El principal condimento de color —y que seguramente despertará más de una mirada de intriga en las tribunas californianas— corre por cuenta de Nathan Ordaz.
El futbolista, que tiene la particularidad de militar en ambas escuadras, fue confirmado de manera oficial por la Fesfut como parte integrante de la delegación salvadoreña.
Ordaz se calzará la camiseta de la Selecta para enfrentar a sus propios compañeros de vestuario en el club estadounidense, un cruce de intereses que le añade una cuota de morbo a un espectáculo que carece de tensiones competitivas reales.
Para los aficionados que estén interesados en presenciar este choque informal, la logística de las entradas no pasará por los canales tradicionales de la federación.
Los boletos se comercializarán única y exclusivamente a través de la plataforma web oficial del LAFC, dejando en claro quién maneja el negocio y las llaves del estadio en tierras norteamericanas.
Cero puntos para la billetera del prestigio
Vale la pena poner los pies sobre la tierra y enfriar cualquier expectativa desmedida respecto a lo que suceda en el marcador del BMO Stadium.
Al tratarse de un enfrentamiento directo contra un club de fútbol y no contra otra federación nacional, este partido no califica bajo ninguna circunstancia como un amistoso internacional oficial avalado por la FIFA.
En el estricto reglamento de Zúrich, esa categoría está reservada única y exclusivamente para los duelos entre asociaciones afiliadas.
Por ende, el resultado final de los noventa minutos será completamente decorativo y no sumará ni una sola milésima para el ranking global de selecciones.
Será, lisa y llanamente, una práctica con público y luces de estadio para intentar mantener el ritmo de juego, bastante lejos del verdadero barro de la competencia oficial.