Este Día del Maestro en El Salvador, recordamos a Santiago I. Barberena, el profesor que midió científicamente el volcán capitalino y formó a Antonia Navarro, la primera mujer graduada universitaria de Centroamérica.
Este Día del Maestro en El Salvador, recordamos a Santiago I. Barberena, el profesor que midió científicamente el volcán capitalino y formó a Antonia Navarro, la primera mujer graduada universitaria de Centroamérica.

Este 22 de junio, El Salvador conmemora nuevamente el Día del Maestro, una fecha ideal para rescatar del olvido los legados de aquellos eruditos que no solo instruyeron en las aulas a través de la historia cuscatleca, sino que estructuraron científicamente los cimientos de la nación.
Entre el siglo XIX y el siglo XX, pocos nombres brillan con tanta fuerza multidisciplinaria como el del Dr. Santiago Ignacio Barberena Funes (1851-1916). Abogado, ingeniero topógrafo, lingüista, historiador y exrector de la Universidad de El Salvador (UES), Barberena fue el primer gran enciclopedista del país.
A través de registros de la UES, compendios históricos y archivos biográficos disponibles en la web, compartimos 10 datos insólitos y valiosos sobre este titánico maestro y su invaluable impacto en la ciencia centroamericana:
1 El maestro de la primera mujer universitaria de El Salvador y Centroamérica
Un hito pedagógico insólito: Barberena fue catedrático en la Facultad de Ingeniería de Antonia Navarro Huezo (1870-1891). Bajo su tutela y mentoría, ella se convirtió en septiembre de 1889 en la primera mujer salvadoreña y centroamericana en graduarse de una universidad, defendiendo en el paraninfo de la UES su famosa tesis astronómica «La luna de las mieses». También fue maestro del destacado doctor Alberto Sánchez.
2 Lideró la gran expedición científica al Volcán de San Salvador
El 19 de julio de 1888, siendo decano de Ingeniería, encabezó una histórica y arriesgada expedición hacia el cráter del volcán de San Salvador (El Boquerón). ¿Su objetivo? Recabar datos estrictamente científicos mediante complejos procedimientos trigonométricos y geodésicos para calcular la altura exacta del cráter sobre el nivel del mar y medir la profundidad de su boca.

3 Hijo de un filósofo y educador de la Escuela Normal
Su pasión por la enseñanza venía en los genes. Su padre, el licenciado Santiago Ignacio Barberena, era un filósofo y matemático salvadoreño. En 1858, la familia se trasladó a Santa Ana porque su padre fue comisionado para dirigir la naciente Escuela Normal del país, sembrando la semilla de la formación docente en su hogar.
4 Considerado uno de los «sabios» oficiales del siglo XIX
Debido a la inmensa profundidad de su labor académica en múltiples campos, la sociedad y la academia de su época lo catalogaron formalmente como el «primer enciclopedista y americanista del istmo». Formaba parte del selecto y respetado grupo de los grandes «sabios» salvadoreños del siglo XIX.
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5 El arquitecto del sistema de medidas que ordenó al país
Aprovechando su rol como decano y catedrático de Ingeniería, Barberena realizó estudios matemáticos profundos sobre metrología. Su propuesta para estandarizar los pesos y las caóticas medidas agrícolas coloniales fue el insumo científico clave que el presidente general Francisco Menéndez retomó para modernizar el comercio y la división territorial del Estado.
6 De las aulas a la cumbre de la Universidad de El Salvador
Su idilio con la UES fue total. Ocupó los cargos de catedrático y Decano de la Facultad de Ingeniería (en 1886 y 1895). Años más tarde, entre 1909 y 1910, alcanzó la máxima distinción académica al ser nombrado Rector de la Universidad de El Salvador, periodo en el cual también dirigió la revista institucional de la universidad.

7 Político de la Instrucción Pública y Diplomático
En julio de 1890, gracias a su renombre intelectual, asumió el cargo de subsecretario de Instrucción Pública del país. Dos años más tarde, en 1892, vistió el traje diplomático al ser nombrado cónsul de El Salvador ante los gobiernos hermanos de Nicaragua y Costa Rica.
8 Maestro de los cielos y del clima salvadoreño
En diciembre de 1893, el gobierno lo puso al frente de la ciencia climática al nombrarlo director del Observatorio Meteorológico y Astronómico, una entidad que operaba de manera anexa a la UES y desde donde se impulsaron los primeros registros climáticos rigurosos de la nación.
9 El pionero de la Arqueología Centroamericana
Paralelamente a la ingeniería, Barberena recorrió el país documentando el pasado. Su magna obra “Historia de El Salvador. Época antigua y de la conquista” sentó las bases metodológicas para comprender científicamente las civilizaciones nahuat-pipil y maya en el suelo cuscatleco, escribiendo además gramáticas para rescatar las lenguas nativas como el quiché. Dirigió una expedición en Copán, Honduras en 1888 y en 1892 llevó a cabo las primeras exploraciones en El Tazumal, Cara Sucia y Casa Blanca.
10 Su último adiós. Honores fúnebres de General de División
El Dr. Barberena falleció a las 13:00 horas del domingo 26 de noviembre de 1916, a causa de un paludismo. Su impacto nacional fue tan descomunal que se decretó duelo nacional. Su cuerpo fue instalado en capilla ardiente en la UES y, a pesar de ser un civil del saber, fue sepultado en el Cementerio General con los máximos honores fúnebres destinados exclusivamente para un General de División.
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