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Acuerdo de Irán y EE.UU. genera desconfianza entre senadores republicanos aliados de Trump

«La historia nos enseña que entregar miles de millones de dólares a fanáticos teócratas que quieren asesinarnos no es una buena idea. Creo que el presidente está recibiendo pésimos consejos sobre este acuerdo», declaró el senador republicano por Texas Ted Cruz al medio Daily Wire.

El acuerdo de paz entre Irán y EE.UU., que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó este miércoles, ha generado un amplio descontento entre senadores republicanos, especialmente en lo relativo al levantamiento de sanciones y a que Teherán pueda tener acceso a fondos congelados.

«El peor error de política exterior en décadas», un acuerdo «tras pésimos consejos», un coste de «13 estadounidenses muertos» y familias que «han pagado miles de millones en las gasolineras», son algunas de las reacciones que han tenido destacados senadores del Partido Republicano tras la publicación de los 14 puntos del memorando de entendimiento.


«La historia nos enseña que entregar miles de millones de dólares a fanáticos teócratas que quieren asesinarnos no es una buena idea. Creo que el presidente está recibiendo pésimos consejos sobre este acuerdo», declaró el senador republicano por Texas Ted Cruz al medio Daily Wire.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, defendió este jueves el acuerdo con Irán para poner fin a la guerra y aseguró que la República Islámica no recibirá «ni un solo centavo» de Estados Unidos.

Durante una rueda de prensa, Vance aseguró que los términos del acuerdo han sido «tergiversados» por los medios de comunicación y subrayó que Teherán no recibirá «ni un solo centavo de Estados Unidos bajo ninguna circunstancia».

Vance puntualizó que estos recursos no son de Estados Unidos y que «la única forma en que los iraníes obtendrán cualquiera de estos recursos» es si «cumplen plenamente» los términos del acuerdo.

«De modo que realmente se trata de una situación en la que todos ganamos. Si los iraníes no cambian su comportamiento, su capacidad militar y su programa nuclear seguirán destruidos; si sí cambian su comportamiento, entonces tendrán una relación transformadora con Oriente Medio», declaró.

También defendió la decisión de la Administración de Donald Trump de permitir a Irán que tenga un programa de misiles puesto que, no se le puede decir que «no puede defenderse».

«Lo que el presidente de Estados Unidos dijo ayer es muy simple. No le puedes pedir a un país, ya sea Israel o Irán, que no tiene derecho a defenderse», declaró.

Vance detalló que lo que Estados Unidos busca es que Irán no pueda «construir el tipo de misiles que puedan amenazar al mundo».

Por su parte, el senador por Luisiana Bill Cassidy cree que «las ambiciones nucleares de Irán no se frenaron» y que después de una guerra de más de 100 días el régimen iraní «ha aprendido que amenazar con el estrecho de Ormuz funciona».

«Sin duda, se aprovecharán de ello en el futuro. Ahora, gracias a este acuerdo, Irán podrá construir infraestructura totalmente nueva», consideró Casssidy en una publicación en X.

John Cornyn, también legislador por Texas, puso en duda que el acuerdo evite que Irán siga enriqueciendo uranio y que el texto, que no aborda la financiación de los llamados ‘proxies’ iraníes en la región, «proporciona una gran cantidad de dinero (a Teherán) que pueden utilizar para financiar a sus grupos afines».

El republicano por Carolina del Sur Lindsey Graham, un senador muy cercano al presidente, advirtió antes de la publicación ayer del contenido del memorando de que cualquier acuerdo nuclear con Irán debe ser enviado al Congreso para su revisión y votación.

Washington difundió este miércoles los términos de un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel comenzaron el 28 de febrero contra Irán, y abre un periodo de 60 días para negociar los términos definitivos de un acuerdo nuclear.

El memorando contempla el levantamiento progresivo de sanciones sobre Irán y un eventual plan de inversión de 300.000 millones de dólares para la «reconstrucción» del país, los compromisos que más desaprueban los senadores republicanos.

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Trump arremete contra quienes critican el acuerdo con Irán

Por su parte, Donald Trump desestimó el jueves las críticas tras la firma de un acuerdo con Irán que parece ampliamente favorable a la República Islámica y que aplaza el tema central del programa nuclear a nuevas negociaciones, cuyo inicio está previsto el viernes en Suiza.

«Estos tontos, que piensan que no he sido lo suficientemente duro con Irán, cuando la bolsa acaba de alcanzar un MÁXIMO HISTÓRICO y los precios del petróleo se están ‘desplomando’, o son envidiosos, gente mala o estúpidos», escribió el presidente estadounidense en un mensaje en su plataforma Truth Social.

La firma de este acuerdo, anunciada originalmente para el viernes en Suiza, finalmente se realizó a distancia.

Trump lo suscribió el miércoles por la noche en una cena en el Palacio de Versalles junto a su par francés, Emmanuel Macron, como muestra un video publicado en X, en el que se los ve sonrientes.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, que este jueves habló de un acuerdo «histórico», hizo lo suyo pero electrónicamente desde su país, informó la Cancillería. «Este acuerdo constituye el fracaso de Estados Unidos» frente a Irán, dijo por su parte el negociador en jefe iraní Baqer Qalibaf.

El texto, que sienta las bases para detener el conflicto desatado el 28 de febrero por los ataques israelo-estadounidenses contra Irán y que ha causado miles de muertos, prevé la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo ha trastocado la economía mundial.

Además, allana el camino para un período de 60 días de negociaciones detalladas sobre la dilución del uranio enriquecido de la república islámica.

Las conversaciones tratarán también del levantamiento de las sanciones contra Irán, y del compromiso estadounidense de crear un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares.

Igualmente, el texto del protocolo prevé un diálogo Irán-Omán para «definir la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz», una cláusula que suscita la duda de si los buques que crucen este importante paso tendrán que pagar alguna tasa, como ha apuntado el poder iraní.

Todas estas concesiones le han valido duras críticas a Washington, entre ellas las de la prensa, que incide en el gasto de miles de millones de dólares para la campaña militar y un posible reforzamiento del poder de Irán, al término de una guerra en la que Trump empezó apelando a un cambio de régimen en Teherán.

Dos meses para negociar

El texto del memorando de entendimiento prevé que Estados Unidos suspenda, desde el momento de su firma, sus sanciones sobre la venta de petróleo iraní. También se comprometen a levantar todas sus restricciones en caso de que se alcance un acuerdo definitivo, al término de un período de negociaciones de 60 días.

Ambos países también abordarán un mecanismo para gestionar las reservas de uranio iraní «recurriendo, como mínimo, a un método de dilución in situ bajo la supervisión de la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica)», una «gran victoria» según Washington.

La diplomacia iraní puntualizó este jueves que el potente programa de misiles del país no formará parte de las negociaciones.

Los países miembros del G7, reunidos en Francia para una cumbre, celebraron «una oportunidad histórica para impedir que Irán adquiera cualquier arma nuclear y para hacer frente a las amenazas relacionadas con sus actividades regionales y balísticas».

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