Refieren los antropólogos la teoría de la adivinación en las antiguas y remotas tribus y hordas humanas de la prehistoria. De hecho, vestigios arqueológicos e históricos lo confirman. Siempre anduvieron la magia y la premonición de mano con la evolución humana. Los estudios relatan teóricas leyendas y episodios de la historia del Sapiens. Como aquella cuando la adivina de una tribu separa a dos hermanos que pelean a muerte, diciéndoles: “No se maten entre ustedes mismos. El gran espíritu y el patriarca ancestral se me apareció en un sueño y me dijo que no se mataran entre hermanos, porque ello mismo volvía más débil al clan”. Las siniestras teorías de divisionismo entre las etnias y sociedades se vuelven más obvias en la incierta modernidad: divide y vencerás; divide y expropiaremos el suelo natal, saqueando riquezas naturales; divide y venderemos guerra a cambio de oro y dolor; divide y disminuiremos otras etnias, razas y culturas en un siniestro plan de limpieza racial. Esto lo escriben imperios al igual que las pandillas urbanas y traficantes de armas o de narcóticos. El mismo trágico e inhumano drama bajo el mismo patrón de exterminio humano, cuando se diezman entre ellos mismos. En el “rápido y furioso” –agregaría “hipócrita”- plan de guerra anti narco, donde los traficantes ponen los muertos en tanto los otros el oro maldito de las armas. (Libros Balaguer en librería UCA y La Ceiba)