Light
Dark

Productores agropecuarios no cubrirían demanda nacional por fenómenos climáticos

Gremio agropecuario prevé impactos por fenómeno de El Niño, mientras informes internacionales advierten deterioro en acceso a alimentos

Sequía Pasaquina
La explotación ganadera entra en crisis cada verano en Pasaquina, distrito de La Unión. Foto EDH/Insy Mendoza.

El Salvador enfrenta un escenario climático y económico complejo que podría impactar la producción agrícola y la seguridad alimentaria en los próximos meses, en medio de advertencias sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño con efectos intensos.

El presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), Luis Treminio, advirtió, en el programa Frente a Frente, que el país podría experimentar un “año atípico”, marcado por sequías prolongadas. “Muchos hablan del fenómeno del súper Niño o el niño Godzilla; sí va a haber un año con bastante sequía y hay que estar preparados”, afirmó.

El dirigente recordó que en 2016 una combinación de sequía y canícula dejó 42 días sin lluvias, provocando la pérdida de cerca del 50 % de la producción nacional. De una proyección de 26 millones de quintales, solo se lograron producir 13 millones en los principales rubros agrícolas en dicho año.

“Esperemos que este año no sea similar a 2016”, advirtió, al tiempo que instó a los productores a utilizar semillas resistentes a la sequía para garantizar al menos parte de la producción. Aun así, insistió en que el panorama es preocupante: “No vamos a cubrir la demanda nacional y vamos a tener que seguir importando”.

Treminio también cuestionó la falta de apoyo sostenido al sector agrícola en los últimos años. “Ha habido un descuido total hacia la agricultura y, por eso, hemos ido perdiendo producción. Urge una política pública que atienda este tema”, afirmó en declaraciones previas a YSUCA el 13 de diciembre pasado.

Clima extremo: entre lluvias y calor

El contexto climático reciente refleja una alta variabilidad. El pasado 3 de mayo, lluvias intensas provocaron inundaciones, caída de árboles y hasta granizo en zonas como Tacuba, en Ahuachapán, donde autoridades reportaron daños en viviendas y activaron equipos de emergencia.

En Concepción de Ataco también se registraron calles inundadas, mientras que el tráfico en la carretera Los Chorros se vio interrumpido temporalmente por las precipitaciones. En San Miguel, Protección Civil realizó la remoción de ramas caídas y labores de limpieza para evitar acumulación de agua.

Lluvias
Lluvias en Tacuba, Ahuachapán. Foto EDH/Cortesía.

En contraste, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha reportado temperaturas elevadas en diferentes puntos del país, con máximas que han alcanzado entre 38 °C y 40 °C en estaciones como Güija, Cerrón Grande y Nueva Concepción.

Incluso, la estación de La Palma, en Chalatenango, registró un nuevo récord de temperatura máxima para mayo con 34.7 °C, superando el dato histórico de 1998 (34.3 °C). El MARN advirtió que el ambiente continuará “muy caluroso”, especialmente durante las tardes y noches, aunque descartó una ola de calor debido a la presencia de nubosidad y lluvias para estos días.

A nivel internacional, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha señalado que existe alta probabilidad de que entre mayo y julio se forme un episodio de El Niño, que podría ser “fuerte”, según sus proyecciones.

Este fenómeno suele estar asociado a temperaturas superiores al promedio y a alteraciones en los patrones de lluvia. Aunque algunos expertos lo han denominado “Superniño”, la OMM aclara que esa clasificación no es oficial, pero reconoce que sus efectos podrían ser significativos.

Seguridad alimentaria en riesgo

En paralelo, organismos internacionales advierten un deterioro en la seguridad alimentaria del país. El Programa Mundial de Alimentos (WPF, por sus siglas en inglés) señala que, aunque ha habido avances en los últimos años, persisten retos estructurales como el acceso limitado a alimentos, bajos ingresos y vulnerabilidad ante eventos climáticos.

El Salvador, ubicado en el Corredor Seco, continúa expuesto a sequías y tormentas que afectan directamente la producción agrícola. Actualmente, el 27.3 % de la población vive en pobreza monetaria y un 38 % reside en áreas rurales, donde los impactos son más severos.

Corta de café
Corta de café. Foto EDH/Archivo.

«El país es muy vulnerable a los efectos del cambio climático. Situado en el Corredor Seco, fenómenos como las sequías y las tormentas tropicales causan importantes daños y pérdidas en los cultivos y otras fuentes de sustento. El acceso a los alimentos ha empeorado, lo que ha dado lugar a mecanismos de supervivencia negativos, como comidas más pequeñas o la venta de pertenencias», menciona.

Por su parte, la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra el Hambre (Fews Net) ya avertía que la seguridad alimentaria se deterioraría en el país a partir de abril de 2026, con hogares enfrentando condiciones de “estrés” e incluso “crisis” durante la temporada de escasez.

Factores como el agotamiento temprano de reservas de alimentos, el aumento de precios y la dependencia del mercado están limitando el acceso a la alimentación, especialmente en el Corredor Seco Oriental.

Además, las condiciones previstas de El Niño —con lluvias por debajo del promedio y temperaturas elevadas— podrían retrasar las cosechas y agravar la situación de los hogares rurales, señala.

«Desde marzo hasta septiembre de 2026, el agotamiento atípicamente temprano de los depósitos de alimentos en los hogares, el aumento de la dependencia del mercado y los precios de los alimentos básicos por encima del promedio están generando resultados generalizados de Estrés (Fase 2 del IPC) en todo El Salvador. Se espera que un porcentaje creciente de hogares pobres, particularmente en el Corredor Seco Oriental, enfrente resultados de Crisis (Fase 3 del IPC) durante el pico de la temporada de escasez», señala el informe de Fews Net para El Salvador.

Añade, además, que «los altos precios de los alimentos básicos están limitando el poder adquisitivo, y es más probable que se utilicen estrategias de afrontamiento no sostenibles entre los hogares con poca tierra y dependientes del trabajo en el Corredor Seco Oriental. Se espera que las lluvias continuas, erráticas y por debajo del promedio retrasen la primera temporada. Las condiciones de El Niño previstas aumentan los riesgos de lluvias por debajo del promedio, altas temperaturas y una canícula intensificada, lo que restringe aún más la recuperación de los hogares».

Sequía
Foto EDH / Archivo.

Presión económica y productiva

A este escenario se suma el incremento en los costos de producción. Los precios del maíz se mantienen hasta un 24 % por encima del año anterior, mientras que el alza en los combustibles y la posible subida en fertilizantes —influenciada por factores internacionales— encarece aún más la actividad agrícola. En cuanto al frijol rojo y arroz, los precios mayoristas son relativamente estables, añade.

Aunque los mercados se mantienen abastecidos en parte por importaciones, esto también genera presión sobre los productores nacionales, quienes enfrentan dificultades para competir con precios más bajos del producto importado.

«La mayor volatilidad en los mercados globales relacionada con el conflicto en Medio Oriente probablemente aumentará los precios de los fertilizantes a mediano plazo», señala.

Y es que, aunque los fertilizantes están disponibles y se cuenta con un bono agrícola (por valor de $75 para unos 500,000 pequeños agricultores para acceder a fertilizantes), la especulación probablemente incrementará los costos para los insumos, advierte.

A eso se suma que el precio del diésel aumentó y podría subir aún más dependiendo de cómo evolucione el conflicto armado en Medio Oriente, lo que lleva a la subida de los costos de transporte y producción.

En este contexto, el país se encamina a un periodo marcado por la incertidumbre climática, la presión sobre la producción agrícola y crecientes desafíos para garantizar el acceso a alimentos, especialmente en las comunidades más vulnerables.

MIRA TAMBIÉN: El Salvador y México lanzan segunda fase de “Sembrando Vida” para beneficiar a 10 mil productores

Legales Obituarios Epaper

Patrocinado por Taboola