Light
Dark

Presidente del Comité del Nobel a Maduro: ¡Deje el poder!

El rígido control del poder por parte del régimen venezolano y su represión de la población no son únicos en el mundo.

“Sr. Maduro, acepte el resultado de las elecciones y deje el poder” fue el contundente mensaje que le envió el presidente del Comité del Premio Nobel, Jørgen Watne Frydnes, al entregar el galardón a Ana Corina Sosa Machado, en representación de la líder venezolana María Corina Machado.

Debe de ser corrosivo para Maduro que su revolución chavista no merezca premios ni reconocimientos mundiales más que haber consolidado de las dictaduras latinoamericanas más oprobiosas del Siglo XXI y ser ligado al mortífero tráfico de drogas. 

De igual manera es un lastre para sus comparsas en España y América Latina apoyarlo o simplemente callar por complicidad frente a la represión y desmanes del gorilismo chavista.

El presidente del Nobel describe asi estas tragedias en Venezuela y otros países en su discurso: “Vivimos en un mundo donde la democracia está en retroceso, donde cada vez más regímenes autoritarios desafían las normas y recurren a la violencia”. 

Sin embargo, destaca, permanece “nuestra voluntad compartida de defender los principios de la soberanía popular, incluso cuando no estamos de acuerdo. En un momento en que la democracia está bajo amenaza, es más importante que nunca defender este terreno común”.

“Cuando la democracia pierde, el resultado es más conflicto, más violencia, más guerra. En 2024 se celebraron más elecciones que en cualquier año anterior, pero cada vez son menos las que son libres y justas. Se abusa del poder de la ley. Se silencia a los medios independientes. Se encarcela a los críticos».

«El mundo va por el camino equivocado. Los autoritarios están ganando terreno. Debemos hacernos la pregunta incómoda: ¿Por qué nos resulta tan difícil preservar la democracia, una forma de gobierno que fue concebida para proteger nuestra libertad y nuestra paz?”.

Al referirse directamente a Venezuela, recuerda que alguna vez fue un petroestado relativamente democrático y próspero, pero ha caminado hacia un estado autoritario brutal que ahora sufre una crisis humanitaria y económica.  

“La maquinaria violenta del Estado se dirige contra sus propios ciudadanos. Cerca de 8 millones de personas han abandonado el país, una de las mayores crisis de refugiados del mundo. Quienes permanecen viven bajo un régimen que silencia, acosa y ataca sistemáticamente a la oposición”, denunció. 

Subrayó que personas de todo el espectro político —desde comunistas hasta conservadores— se han levantado para desafiar al régimen. La oposición ha intentado una estrategia tras otra. A través de todo ello, han dicho: ‘No luchamos por venganza, sino por justicia. Por la santidad de las urnas. Por la democracia. Por la paz’.

El rígido control del poder por parte del régimen venezolano y su represión de la población no son únicos en el mundo

“Vemos las mismas tendencias a nivel global: el abuso del estado de derecho por quienes controlan el poder, el silenciamiento de los medios libres, el encarcelamiento de críticos y sociedades empujadas hacia el gobierno autoritario y la militarización», abundó. 

Pero en este punto recuerda que hay mujeres y hombres valientes galardonados con el Nobel que se han enfrentado a la represión, que han llevado la esperanza de libertad en celdas de prisión, en las calles y en las plazas públicas. 

Ese es el caso de María Corina Machado, quien se ha visto obligada a vivir en la clandestinidad y a pesar de las graves amenazas contra su vida, ha permanecido en Venezuela, inspirando a millones de personas. “Ella es uno de los ejemplos más extraordinarios de valentía civil en América Latina en los tiempos recientes”, reconoció.

“María Corina Machado ha demostrado que las herramientas de la democracia son también las herramientas de la paz. Ella encarna la esperanza de un futuro diferente, uno donde se protejan los derechos fundamentales de los ciudadanos y se escuchen sus voces», destacó.

El presidente del Nobel reflexionó que «La paz sin justicia no es paz. El diálogo sin verdad no es reconciliación». En seguida hizo ver que no es fácil la posición de los luchadores de la libertad y contra las dictaduras.

“Es por esto que la oposición democrática en Venezuela debe tener nuestro apoyo; no nuestra indiferencia, o peor aún, nuestra condena. El apoyo al desarrollo democrático es apoyo a la paz”, enfatizó. 

El poder de los dictadores y déspotas no es permanente y su violencia no prevalecerá sobre las personas que se levantan y resisten, sentenció.

Patrocinado por Taboola