¡Al fin, el silencio dice más que el alma y las palabras! Por ello: Un minuto de silencio para que no oigan mis pasos. Al pasar ante los muros de la vieja barriada, para que no digan nada si me voy. Un minuto en el silencio para honrar la gloria perdida en la memoria. A aquellos que escribieron la historia con la sangre dorada de sus sueños. Los que se creyeron dueños del sueño, la vida y la Utopía. Un breve instante para decir que al fin valdría el precio vivir. Minuto al amor. Minuto de silencio. Minuto a la vida. Un minuto en el tiempo: El tiempo de una flor. El tiempo en un minuto: Tiempo para vivir. Un minuto de silencio para decir “te amo”. Un mudo instante en los labios para decir o callar la prometida verdad. Acaso un beso en el silencio; un breve mutis de amor. Silencio de un instante por esa lágrima de vidrio que se convirtió en estrella; por quienes cruzaron la noche por un nuevo amanecer. Callado instante a la selva perdida de la ciudad y sus fieras de silencio entre luces de neón. A quienes siguieron el astro de su alumbrada esperanza. Al mismo tiempo furtivo que huyera sin dejar huella en la piel ni en el alma. A quienes se fueron ayer para desaparecer detrás del oriente prometido. Un minuto al amor. Un minuto al silencio. Un minuto a la vida. Un minuto a la paz. Un breve instante en el tiempo: En el tiempo de la flor. En el tiempo en un suspiro. El mismo tiempo del hombre y del guijarro; de la flor y de la vida.