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Sequía y suelos pobres golpean la ganadería y agricultura en Pasaquina

En el 2023 se registró la muerte de varias reses por la falta de pastos debido a la sequía que enfrentaba esa zona rural de La Unión Norte

Sequía Pasaquina
Durante el verano se da la escasez de pastos para alimentar a los animales afecta al rubro de los ganaderos. Fotos EDH/Insy Mendoza.

Los suelos de Pasaquina son pobres en nutrientes hablando en materia orgánica y, por consiguiente, durante el verano se da la escasez de pastos para alimentar a los animales afecta al rubro de los ganaderos, aseguró Edwin Benítez, de la Unidad Municipal de Agricultura y Ganadería.

En los diez distritos del municipio de La Unión Norte hay alrededor de 10 mil agricultores que trabajan en la producción de granos básicos y la ganadería; es una zona altamente ganadera y productora de maíz y sorgo, según los datos de la municipalidad.

En cuanto a la producción del maíz en La Unión Norte, es para doble propósito: una para la alimentación de las personas y la otra para preparar la harina, y para la producción del zacate que es una parte complementaria para mantener los hatos ganaderos.

De acuerdo con algunos ganaderos, Pasaquina es uno de los territorios del municipio más golpeado por la sequía, afectando los suelos para su producción de alimento. 

Como antecedente, entre abril y mayo de 2023 al menos 40 reses murieron por la sequía debido a la desnutrición por la falta de pasto en sus terrenos, afectando a los ganaderos de subsistencia de las comunidades de Barrancones, San Felipe, El Nance y el Rebalse.

Durante ese año de pérdidas y tras las súplicas del sector que pedían apoyo al Gobierno con alguna dotación de alimentos, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) les llevó grandes cantidades de bagazo de caña a los agricultores de la zona para mitigar la situación de la falta de pasto.

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Pasaquina se encuentra dentro del Corredor Seco Oriental de El Salvador; por tener uno de los climas con las temperaturas más altas del país es bastante vulnerable a la sequía, lo que afecta la producción agrícola y ganadera.

Edwin Benítez, durante una entrevista el pasado 30 de enero, explicó que el Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), coordina con la alcaldía unos programas para el municipio que consisten en el mejoramiento de pastos y de semilla mejorada para aquellos agricultores que desean beneficiarse.

“Ya tenemos conversaciones con muchos de los ganaderos que tienen interés de mejorar su pasto, ya no el pasto tradicional, le apostaremos a uno que tendrán que darle mantenimiento de fertilizaciones con la idea de mejorar las condiciones físicas y productivas en los bovinos”, explicó Benítez.

Armando Vanegas es un ganadero del cantón San Felipe. Es dueño de 30 cabezas de animales. Dice que para enfrentar los periodos de sequía se prepara con anterioridad con la alimentación para evitar quedarse desabastecido.

“Es una zona seca y siempre tenemos esa crisis porque las tierras no son fértiles para los pastos, entonces uno ya sabe que hay que prepararse durante el invierno para esperar la época seca”, explicó.

Vanegas, de 63 años, dice que en su caso por lo general no ha carecido de pastos porque cuenta con algunos recursos para prepararse durante el invierno para que en la época seca sus animales siempre cuenten con la alimentación.

Ángel Manuel Sorto, ganadero de la zona rural de Pasaquina, compra y vende reses. Lamenta que durante el verano no se pueden tener muchos animales debido a los altos costos de la alimentación ante la falta de pasto en los terrenos.

“Los insumos, como la harina y la miel, todo está carísimo, y si uno no cultiva el maicillo para moler el guate y tener comida sería difícil tener ganado en nuestra zona porque lo árido que es  el verano parece un desierto”, lamentó Sorto.

Sorto, con 60 años dedicándose al rubro de la ganadería, considera que el Gobierno debe apostarle a un programa de apoyo con alimentos para el sector de la ganadería en las comunidades donde el verano es difícil mantener los hatos ganaderos porque la gente no tiene presupuesto, y se ponen flacos o se les mueren sus animales.

Una bolsa de harina de 100 libras tiene un costo alrededor de los $26. Con esa cantidad están alimentando 10 libras al día por cada animal. La harina va mezclada con guate picado y miel.

“Las vacas tienen que comer todos los días, quizás nosotros nos limitamos porque preferimos que coman los animales”, agregó Sorto.

En las comunidades de Pasaquina y sus alrededores el ganado es escaso debido a la falta de pasto natural y la alternativa es incrementar los costos en la compra de alimentos. Algunas personas que logran cosechar el maíz lo trituran para hacer harina.

“Uno espera un apoyo del Gobierno porque esta zona ha sido bastante ganadera. Así como lo hicieron cuando salió la noticia de la muerte de las vacas por falta de pastos; vinieron a entregar bagazo de caña y eso fue una gran ayuda”, indicó Sorto.

Problemas con el agua 

Ganaderos manifestaron que para los que viven en las comunidades costeras al río Goascorán, en el verano se enfrentan a la falta de agua dulce debido a que cuando se registran las mareas altas, se filtra el agua del mar al río y se vuelve salada, con lo que es difícil dar de beber a los animales pues esta ya no es apta.

Adán Turcios es un agrónomo y visita cada sábado el tiangue municipal de Santa Rosa de Lima para vender sus productos de uso veterinario y dar algunas asesorías a los ganaderos.

Adán Turcios
Adán Turcios vende productos veterinarios en el tiangue. Foto EDH/Insy Mendoza.

Turcios manifestó que los distritos de Santa Rosa de Lima, Bolívar, Pasaquina, El Carmen y San Alejo, del departamento de La Unión, están enclavados en el régimen de lluvias más escaso en el país.

Según Turcios, hace 35 años que el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), una dependencia del MAG, liberó una variedad de maíz que se llamaba Centa Pasaquina, era especial para resistir los más altos índices de sequía en el país.

“Ese maíz tenía una resistencia donde las demás variedades no producían, tenía esa capacidad de mantenerse con vida en las zonas más áridas y poder producir, aunque quizás no en las cantidades económicamente que le sean rentables al agricultor”, agregó.

Turcios recomienda a los ganaderos que deben tomar en cuenta lo crítico que es la región por la falta de lluvias, y deben considerar hacer uso de productos que generan la mayor cantidad de biomasa, como el cultivo del maicillo o sorgo, que tienen la capacidad de producir tres cosechas por año.

Durante la época de verano los ganaderos compran insumos veterinarios para tratar de prevenir enfermedades o la desnutrición en sus animales.

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