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Salvadoreños celebran la Resurrección de Cristo: «La Luz aparta la oscuridad…»

Primero todo era oscuridad, luego se encendió el fuego nuevo y en seguida el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo venciendo las sombras de la muerte y concediendo vida a la humanidad con la redención.

Fotos: Cortesía Allison Vásquez, Parroquia de María Auxiliadora (Don Rúa)

Millares de cristianos católicos abarrotaron anoche las iglesias para celebrar la Vigilia Pascual y la Resurrección de Cristo, simbolizada al encenderse el Cirio Pascual como la Luz de Dios y el canto del Gloria.

El rito se repitió en todos los templos del mundo, desde el Vaticano hasta San Salvador, entre ellos la parroquia de María Auxiliadora (Don Rúa), en el barrio de San Miguelito.

Primero todo era oscuridad, luego se encendió el fuego nuevo y en seguida el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo venciendo las sombras de la muerte y concediendo vida a la humanidad con la redención.

La ceremonia comienza también con el pregón pascual, un antiguo himno que anuncia la Resurrección de Cristo.

La Vigilia incluye la lectura de pasajes de la Biblia que van desde la Creación del mundo y Adán y Eva, pasando Abraham y por la liberación del pueblo hebreo encabezado por Moisés en Egipto y otros episodios de la historia de la salvación, así como salmos alusivos a la redención del género humano, hasta llegar al canto del Gloria y el pasaje del Evangelio de San Mateo que narra la Resurrección así:

«1Pasado el sábado, al alborear el día siguiente, marcharon María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

2Y de pronto se produjo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendió del cielo, se acercó, removió la piedra y se sentó sobre ella.

3Su aspecto era como de un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve.

4Los guardias temblaron de miedo ante él y se quedaron como muertos.

5El ángel tomó la palabra y les dijo a las mujeres:
—Vosotras no tengáis miedo; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado.

6No está aquí, porque ha resucitado como había dicho. Venid a ver el sitio donde estaba puesto.

7Marchad enseguida y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos; irá delante de vosotros a Galilea: allí le veréis. Mirad que os lo he dicho.

8Ellas partieron al instante del sepulcro con temor y una gran alegría, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.

9De pronto Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se acercaron, abrazaron sus pies y le adoraron.

10Entonces Jesús les dijo:
—No tengáis miedo; id a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán».

El Evangelio de San Juan dice: «La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla. Dios envió a un hombre llamado Juan el Bautista para que contara acerca de la luz, a fin de que todos creyeran por su testimonio. Juan no era la luz; era solo un testigo para hablar de la luz. Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a todos, venía al mundo. Vino al mismo mundo que él había creado, pero el mundo no lo reconoció. Vino a los de su propio pueblo, y hasta ellos lo rechazaron; pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios».

En Don Rúa la ceremonia fue presidida por el párroco, padre Mauricio Dada, y miembros de la comunidad salesiana.

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