Light
Dark

Nuevo control permitirá rastrear a migrantes desde una tablet

La plataforma permite a sus funcionarios capturar fotos del rostro, huellas dactilares e información personal mediante teléfonos móviles y tabletas reforzadas

Datos biométricos
La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, asiste a una demostración de seguridad relacionada con los controles de la TSA y el Programa de Alerta Migratoria Transnacional de Identificación Biométrica. Foto EDH/AFP.

Las auto­ri­da­des esta­dou­ni­den­ses empe­za­ron a tomar el viernes foto­gra­fías de todos los extran­je­ros y a reco­pi­lar los datos bio­mé­tri­cos de algu­nos de ellos que entren y sal­gan del país por aire, tie­rra o mar, tras la entrada en vigor de una nueva regla del Depar­ta­mento de Segu­ri­dad Nacio­nal (DHS).

La nor­ma­tiva, anun­ciada el pasado octu­bre, per­mite al DHS reco­lec­tar los datos bio­mé­tri­cos, como las hue­llas dac­ti­la­res y aspec­tos facia­les, de los extran­je­ros en los aero­puer­tos, pun­tos terres­tres y puer­tos marí­ti­mos cuando aban­do­nen Esta­dos Uni­dos.

¿Cómo operará?

El portal de noticias Infobae informó que documentos públicos, incluidos los informes del propio DHS y los registros de contratos publicados en USAspending.gov, confirman que los agentes emplean dispositivos móviles que permiten registrar información biométrica, comparar imágenes y acceder a datos sobre el estatus migratorio de las personas.

Esta estrategia tecnológica da continuidad a políticas que, desde hace más de una década, incorporaron el uso de biometría. El DHS autorizó el desarrollo de aplicaciones móviles específicas y contrató sistemas privados para vigilar conductas digitales, según consta en informes federales y en auditorías del Inspector General de la agencia.

El ICE implementó la plataforma Mobile Biometrics, que permite a sus funcionarios capturar fotos del rostro, huellas dactilares e información personal mediante teléfonos móviles y tabletas reforzadas. El Departamento de Seguridad Nacional informó que este tipo de datos se consulta de inmediato en bases federales bajo supervisión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), con el objetivo de establecer la identidad, el historial migratorio y la posible existencia de órdenes pendientes.

Las imágenes y datos recogidos se almacenan en sistemas federales durante un máximo de 75 años, como establece el informe Privacy Impact Assessment for ICE Biometric Identification Transnational Migration Alert Program. La agencia detalla que este proceso se realiza durante las detenciones, los controles fronterizos y otras actividades de verificación sin que se requiera un consentimiento explícito de las personas afectadas.

El DHS precisó: «La tecnología permite tomar una fotografía, recopilar datos biométricos y consultar el estatus legal con resultados inmediatos». Las funciones actuales incluyen también la captura y cotejo de patrones de iris y otros datos complementarios.

El ICE incorporó plataformas que utilizan inteligencia artificial para monitorear publicaciones y patrones de conducta en redes sociales. Según registros federales y contratos divulgados en USAspending.gov, la agencia contrató el sistema Zignal Labs, que procesa más de 8 mil millones de publicaciones por día y cruza información para identificar posibles riesgos, amenazas o actividades consideradas irregulares en el contexto migratorio.

Contrato por cinco años

El contrato tiene una vigencia inicial de cinco años, por un monto de 5,7 millones de dólares, y permite analizar expedientes, crear alertas preventivas y realizar evaluaciones en tiempo real. El DHS reporta que este tipo de tecnología puede solicitar soporte de equipos dedicados de forma intensiva, con funciones de análisis siete días a la semana.

El acceso a grandes volúmenes de datos, incluido historial de ubicaciones y redes de contacto digital, se ha convertido en parte central del método de supervisión migratoria, según la documentación oficial del DHS. Los reportes indican que estos recursos se aplican a procesos administrativos y de control, no exclusivamente a detenciones.

Las directrices federales obligan a que los datos biométricos almacenados por el ICE se mantengan en servidores auditados y bajo protocolos de privacidad gestionados por el Departamento de Seguridad Nacional. Las estrategias de reconocimiento facial y el uso de IA están sometidos a evaluaciones periódicas de impacto en la privacidad, como muestran los reportes difundidos por la agencia.

Diversas organizaciones de derechos civiles, encabezadas por la American Civil Liberties Union (ACLU), solicitaron revisiones independientes de las tecnologías utilizadas por el ICE. La ACLU difundió posturas críticas sobre el alcance de la vigilancia digital y el potencial acceso masivo a información personal sin notificación directa. El senador Edward Markey (demócrata, Massachusetts) manifestó en foros oficiales que la vigilancia en espacios públicos debe estar limitada y bajo control legislativo.

«El DHS no debería comprar herramientas de vigilancia que recopilan nuestras publicaciones en redes sociales y luego utilizan IA para analizar nuestro discurso en línea», publicó la ACLU en sus comunicados recientes.

La nueva regla afecta a todos los no ciu­da­da­nos, inclui­dos aque­llos que posean una tar­jeta de resi­den­cia per­ma­nente, resi­den­tes tem­po­ra­les, tra­ba­ja­do­res tem­po­ra­les, meno­res de edad y adul­tos mayo­res.

El terro­rismo, el uso frau­du­lento de docu­men­tos de viaje, la sobres­ta­día de los visi­tan­tes, e infor­ma­ción inco­rrecta o incom­pleta de los via­je­ros, fue­ron las prin­ci­pa­les ame­na­zas que citó el gobierno.

«Este sis­tema tam­bién per­mi­tirá al DHS con­fir­mar de manera más con­creta la iden­ti­dad de los extran­je­ros que estén bus­cando entrada o admi­sión a Esta­dos Uni­dos, y veri­fi­car su salida de Esta­dos Uni­dos», expuso la depen­den­cia esta­dou­ni­dense en la regla.

MIRA TAMBIÉN: Presunto golpista de Brasil pretendía huir hacia El Salvador

Patrocinado por Taboola