Light
Dark

Frida Alfaro, la salvadoreña que aporta a la misión lunar Artemis II de la NASA

Originaria de Tonacatepeque, la ingeniera aeroespacial forma parte del equipo que desarrolló el CubeSat ATENEA, seleccionado por la NASA para orbitar la Luna en la misión Artemis II

Frida Alfaro
Frida Alfaro, la salvadoreña que ha trabajado en el proyecto argentino para la nueva misión de la NASA. Foto EDH/Cortesía/EFE

La ingeniera salvadoreña Frida Alfaro se abre paso en la ingeniería aeroespacial internacional al integrarse en el desarrollo de ATENEA, un CubeSat elegido por la NASA para viajar como carga secundaria en la misión Artemis II, que tiene como objetivo orbitar la Luna y retomar la exploración tripulada en sus cercanías tras más de cinco décadas.

Alfaro, originaria de Tonacatepeque, en San Salvador, descubrió desde temprana edad su interés por la aviación y el espacio. Recuerda que su curiosidad surgió durante visitas familiares al aeropuerto y al observar el cielo con un telescopio casero. “Desde muy pequeña me gustaron mucho los aviones… era una sensación muy bonita la que sentía”, expresó en una entrevista.

Ese interés inicial se consolidó con su formación académica. Estudió como técnica en mantenimiento aeronáutico en la Universidad Don Bosco y posteriormente continuó su preparación en Argentina, donde obtuvo el título de ingeniera aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). A partir de ese proceso, se integró a proyectos de alto nivel en el Centro Tecnológico Aeroespacial.

Un antes y un después tecnológico

El proyecto ATENEA representa un avance relevante en la cooperación internacional dentro del sector espacial. Se trata de un microsatélite que será transportado en la misión Artemis II, en un contexto marcado por el retorno de misiones tripuladas hacia la órbita lunar.

Frida Alfaro, durante una actividad en Argentina, a donde continuó sus estudios y trabaja. Foto EDH/Cortesía Ministerio de Relaciones Exteriores.

Dentro de esta iniciativa, Alfaro desempeña funciones en el área de ingeniería de sistemas, una de las más estratégicas en el desarrollo del proyecto. Su labor consiste en transformar los objetivos de la misión en tareas técnicas específicas, coordinar equipos multidisciplinarios y garantizar la integración y el funcionamiento seguro de todos los sistemas.

De acuerdo con lo expuesto en una entrevista concedida a la revista digital Espacio Tech en 2026, su trabajo se ha centrado en la gestión de requisitos, la elaboración de documentación técnica y la coordinación general del proyecto, asumiendo además responsabilidades como project manager en distintas fases.

Uno de los principales desafíos que enfrentó fue ajustarse a los estándares de la NASA, especialmente en lo relacionado con tiempos de entrega y exigencias técnicas. “Uno de los principales desafíos fue cumplir con los deadlines (tiempos límites de entrega)… no sabíamos si íbamos a llegar a presentar toda la documentación necesaria”, señaló. A ello se sumó la complejidad de trabajar bajo estrictos parámetros de seguridad, propios de una misión tripulada.

Retos técnicos y trabajo colaborativo

El desarrollo del CubeSat implicó cambios significativos en poco tiempo. El equipo pasó de diseñar un satélite de formato 3U a uno de 12U, lo que obligó a replantear completamente el proyecto. Entre las decisiones más relevantes estuvo la eliminación del sistema de propulsión, en cumplimiento con los requisitos de seguridad establecidos por la NASA.

Pese a las limitaciones y ajustes constantes, el proyecto avanzó gracias a la colaboración entre diversas instituciones, entre ellas la UNLP y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) de Argentina, junto a otros actores del ecosistema científico de esa nación.

Alfaro destaca el valor del trabajo en equipo y la capacidad de adaptación como factores clave para superar las dificultades. Asimismo, resalta en dicha entrevista el potencial tecnológico de Argentina, particularmente por la disponibilidad de recursos, materiales e industria local que permitieron desarrollar el satélite desde sus etapas iniciales.

Más allá del componente técnico, la participación de la ingeniera salvadoreña tiene un significado especial para el país. Su trayectoria evidencia cómo la formación académica, la curiosidad y el acceso a oportunidades pueden abrir puertas en ámbitos altamente competitivos a nivel global.

Su experiencia también pone de manifiesto el alcance de la ingeniería aeronáutica, que trasciende la aviación para abarcar sistemas complejos como satélites, misiones espaciales y nuevas tecnologías.

Frida Alfaro
Frida Alfaro, en el Centro Tecnológico Aeroespacial de Argentina. Foto EDH/Cortesía Ministerio de Relaciones Exteriores.

Formación, investigación y nuevos proyectos

Sobre su paso por Argentina, Alfaro destaca el enfoque científico y tecnológico de la Universidad Nacional de La Plata, donde la formación permite trabajar en diseño y cálculo de aeronaves, vehículos espaciales, plantas propulsoras e instalaciones aeroportuarias, según destacó el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador en una entrevista pasada. Además, subraya que la carrera abarca áreas como el desarrollo de generadores eólicos, estructuras y otras aplicaciones, lo que la convierte en una disciplina integral que exige actualización constante frente a los avances tecnológicos.

Ha participado en el proyecto de creación de un satélite impulsado por la UNLP, orientado a la recolección de datos sobre la humedad del suelo en territorio argentino, con el objetivo de analizar la densidad de la cobertura vegetal.

También ha sido parte de iniciativas de investigación como el programa Open Space, dentro del desafío Moosat, enfocado en el diseño de un satélite 3U de código abierto capaz de ejecutar misiones relevantes en órbita lunar.

Al hacer un balance de su trayectoria para el Ministerio de Relaciones Exteriores, Alfaro expresa su interés en contribuir al desarrollo de El Salvador mediante la transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones. Su objetivo es fomentar programas de investigación y desarrollo similares a los que ha conocido en Argentina, para ampliar las oportunidades de los jóvenes salvadoreños.

Asimismo, anima a más mujeres a incursionar en el campo científico, donde la participación femenina sigue siendo menor. En ese sentido, retoma una frase recurrente en su ámbito profesional: “Cuando todo parezca ir en tu contra, recuerda que los aviones despegan con el viento en contra, no a favor”.

– Con reportes de Karla Rodas

MIRA TAMBIÉN: Astronautas de Artemis II despiertan en la nave Orión y orbitan la Tierra en su primer día

Tasas y Balances Epaper Obituarios

Patrocinado por Taboola