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Familias reclaman saber de seis deportados desde EE.UU. e incomunicados en El Salvador

Tras casi un año, lo único que las familias saben es que están recluidos en cárceles. La CIDH ya otorgó en 2025 medidas de protección a cinco de ellos

Foto EDH / Miguel Lemus

Las familias de Élmer Escobar, Irvin Quintanilla, Brandon Sigarán, José Osmín Santos, William Martínez y de Miguel Fuentes se mantienen a la espera de respuestas por parte del Estado salvadoreño luego de que fueran deportados en vuelos desde Estados Unidos entre el 15 y el 13 de abril de 2025 junto a más de 200 venezolanos. 

A casi un año de que fueron deportados, los seis salvadoreños permanecen incomunicados con sus familiares y abogados; incluso no están en el sistema penitenciario salvadoreño. Así lo confirmaron a El Diario de Hoy sus familias. 

Ellos aseguran que existe un silencio por parte del Estado y que no les permiten entregar paquetes con insumos o depositar en la tienda penitenciaria porque no tienen su propio número de PDL (Privado de Libertad). 

Las autoridades siguen sin brindarles información a las familias, pese a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó desde el año pasado medidas de protección para cinco deportados y pidió esclarecer su situación.

En total, cinco de los salvadoreños fueron deportados entre el 15 y el 31 de marzo de 2025. Solamente José Osmín Santos fue enviado al país el 13 de abril junto a otros siete venezolanos. 

«No vemos nada claro, esto es un silencio»

Aurora Meléndez es la abuela de William Martínez. Relató que la última llamada que le hizo a su nieto fue el 13 de marzo de 2025; luego llamaron a Migración y les dijeron que erróneamente fue enviado en un vuelo junto a venezolanos.

William cumplió 22 años el pasado 10 de marzo y su abuela, entre lágrimas, contó que su único deseo es que su nieto salga de la cárcel. 

«Lo que le pedí a Dios es que de regalo le diera su libertad, porque él no merece estar entre cuatro paredes sin haber cometido ningún delito. Primeramente Dios va a salir pronto», expresó. 

Según lo que las familias de cada uno consignan, William se encuentra recluido en el Centro Industrial de Cumplimiento de Penas y Rehabilitación de Santa Ana junto a otros cuatro salvadoreños. El único que está en el Centro de Confinamiento para el Terrorismo (CECOT) es Brandon Sigarán, quien ingresó a ese lugar desde el 15 de marzo de 2025. 

En este centro penal se encuentran recluidos cinco de los salvadoreños deportados. Foto EDH / Miguel Lemus

En el caso de William, su abuela cuestiona por qué continúa en la cárcel pese a que no tiene ningún antecedente penal en El Salvador y tampoco en Estados Unidos. «Nuestra pregunta como madres es: ¿bajo qué delitos los tienen aún encarcelados? Porque no es justo que los tenga en un centro penitenciario sin ningún delito, sin que ellos hayan cometido algo», señaló. 

Aurora aseguró que en El Salvador no tienen familia para estar pendientes de su nieto. En una ocasión, ella le pidió a dos amigos que preguntaran por él en Santa Ana para entregarle el paquete en el centro penal. Sin embargo, le dijeron que no podían recibirlo porque William no estaba en el sistema.

«Lo que las organizaciones interamericanas han dicho es que el gobierno les da su aseo personal, su comida y eso, pero en realidad no sabemos si es verdad o mentira, porque con esta situación que está pasando El Salvador la verdad no sabemos si en realidad ellos están bien o cómo hacen con su uso personal, no sabemos nada de eso», relató.  

Joven William Alexander Martínez
Joven William Alexander Martínez, fotografías de salvadoreños deportados de Estados Unidos hacia El Salvador.
Foto/ Cortesía

Por su parte, la tía de Élmer Escobar, otro de los salvadoreños deportados, aseguró que siguen de brazos cruzados esperando respuestas y saber de su sobrino, pero que aún no reciben ninguna información. 

La última respuesta se la dio el subdirector general de Asuntos Jurídicos de Centros Penales. Ella solicitó información sobre la ubicación de su sobrino. Sin embargo, le contestaron que la solicitud no era procedente porque «no logró comprobar un vínculo familiar con Élmer». 

Ella relató que su esposo vio en una ocasión a su sobrino. «Lo ha visto pasar en un microbús acá (en Santa Ana), pero no era un microbús de esos donde los sacan a trabajar, pero él no iba a trabajar quizás, iban como cuatro o cinco más con él pero iban custodiados», aseguró. 

«Ya va para un año y siento que no es justo. Él (Élmer) vino en un vuelo el 31 de marzo, no sabemos si lo van a sacar o por qué lo tienen; hasta donde yo sé, él no tiene nada aquí», agregó. 

La tía de Élmer Escobar ha visitado diferentes instituciones de Estado sin obtener mayor informaciónFoto EDH / Miguel Lemus

Se encuentran aislados

Según conoció El Diario de Hoy a través de relatos de familiares de los salvadoreños deportados es que los cinco que están en el centro penal ubicado en Santa Ana están aislados de toda la población penitenciaria de esa cárcel. 

«Dicen que los tienen con mejor trato que los demás presos, que el director les dijo desde el principio que llegaron ahí que no se preocuparan que iban a estar bien y que si necesitaban algo que le dijeran a él y que se los iba a proporcionar», afirmó la fuente que pidió no ser citada por temor a represalias. 

En julio de 2025 el presidente Bukele publicó un video en su cuenta de X con varias fotografías donde aparece el salvadoreño Kilmar Ábrego García, deportado también en los vuelos con venezolanos y cuyo caso se ha convertido en un símbolo de la política de deportaciones de la Administración Trump.

En dichas imágenes aparecen al menos tres de los casos que El Diario de Hoy ha documentado. «Las fotos publicadas en julio fueron reales, cuando el presidente Bukele publicó un video y las mismas personas aparecían en todos los videos, entonces me confirmaron que no había sido un montaje», dijo esta fuente. 

Desaparecidos
fotografías de salvadoreños deportados de Estados Unidos hacia El Salvador. Captura de pantalla de video publicado por el presidente Bukele en julio de 2025
Foto/ Cortesía

Añadió que tanto el director de este centro penal como los custodios temen que algo les pueda pasar a estos salvadoreños y que por ese motivo los tienen separados del resto. «Incluso el director les ha dicho que se lo tomen como una vacación, que mientras se arregla toda esta situación afuera ellos van a estar bien». 

Otras fuentes también han confirmado que recientemente personal de la Cruz Roja Internacional entró a este penal para evaluarlos y confirmaron que «todos estaban bien de salud». 

El Diario de Hoy envió preguntas al encargado de prensa de la Dirección de Centros Penales para conocer sobre el estado y la situación de los seis deportados. Al cierre de la nota no hubo ninguna respuesta.

Abogado pide información a la Corte

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha otorgado medidas cautelares a favor de cinco de los seis salvadoreños deportados. El primero en recibirlas fue Irvin Quintanilla, un joven originario de San Miguel, deportado el 15 de marzo. 

El abogado que lo representa ha entregado escritos en diferentes instituciones. El 3 de diciembre de 2025, magistrados de la Corte Suprema de Justicia pidieron al fiscal general de la República, al director de Centros Penales y al director del centro penitenciario donde se encuentra Quintanilla, que informen sobre la situación jurídica en relación a su detención.

Luego de tres meses, el abogado sigue sin recibir información sobre estos informes. Por lo que el pasado 6 de febrero pidió información sobre el habeas corpus luego que los magistrados otorgaron la exhibición personal de su representado. “Hasta la fecha no he recibido ninguna notificación del presente trámite constitucional”, detalló el abogado en el escrito presentado. 

«Todo está muy callado, nadie dice nada»

Karla Sigarán, madre de Brandon, de 22 años, también habló con El Diario de Hoy y reforzó lo que el resto de familias han dicho: no saben nada sobre sus hijos. 

Aseguró que la semana pasada se reunieron con el abogado que lleva el caso de cuatro de los salvadoreños y les dijo que está por enviar unas cartas a El Salvador.

«Todo está muy reservado, El Salvador no habla, nadie dice nada y ya el 15 de marzo se cumple un año que los chicos se fueron en ese avión», lamentó. 

En el caso de Brandon, sus padres decidieron llevárselo a Estados Unidos por la situación de violencia cuando él tenía nueve años.  «No sabemos qué va a pasar el 15 de marzo que se cumple un año de estar encarcelados», concluyó. 

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