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Terremotos exponen el desastre del chavismo, dice defensor de derechos humanos

«No hay servicios de emergencia, porque no hay Estado. Solo existe una empresa criminal disfrazada de gobierno. El Estado construyó una maquinaria para reprimir. Silenciar. Torturar. Matar. No para rescatar.

El activista venezolano-noruego de derechos humanos Thor Halvorssen considera que «lo que están viendo en Venezuela es más que la historia de un desastre natural. Es la autopsia de un sistema de gobierno» que confirma el desastre del chavismo que sólo se ocupó en reprimir, torturar y matar y se vino denunciando al mundo durante décadas.

«Se les advirtió a esos empresarios. Los venezolanos que huyeron se los dijeron. Las organizaciones de derechos humanos se los dijeron. Las pruebas siempre estuvieron ahí… Ahora tienen fotografías», señaló.


Según expone Halvorssen en la red social X, hay cientos de muertos confirmados y la cifra real sigue aumentando porque nadie está llegando para rescatar a quienes aún permanecen atrapados bajo los escombros.

Dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 estremecen el centro del país, dejando edificios colapsados en Caracas y en ciudades vecinas.

«¿Y dónde están las ambulancias? ¿Dónde están los camiones de bomberos? ¿Dónde está el Estado?», se pregunta, al tiiempo que recuerda que la presidenta «interina», Delcy Rodríguez, ya declaró el estado de emergencia.

Sin embargo, afirmó el activista, «no hay servicios de emergencia, porque no hay Estado. Solo existe una empresa criminal disfrazada de gobierno. El Estado construyó una maquinaria para reprimir. Silenciar. Torturar. Matar. No para rescatar.

A todos los empresarios estadounidenses que han viajado a Caracas en los últimos meses, se reunieron con Delcy Rodríguez, firmaron acuerdos y se convencieron de que «las cosas están cambiando» y de que relacionarse con el régimen es una decisión pragmática: esto es para ustedes.

No obstante, observa Halvorssen, para quienes creen en la ficción del gobierno estadounidense de que «todo va muy bien» con Delcy… «están viendo cómo su tesis se derrumba en tiempo real, bajo los escombros, sin que nadie llegue a ayudar».

Según explica, la ficción de que Venezuela está «abierta a los negocios» existe por una sola razón: Delcy y su hermano Jorge necesitan su dinero, su legitimidad y su silencio. No tienen ninguna intención de reformar el país. Responden que simplemente «no saben» cuándo se celebrarán elecciones. No tienen ninguna intención de rendir cuentas por los miles de millones saqueados, por los presos políticos desaparecidos ni por la diáspora de más de ocho millones de personas. Los necesitan a ustedes como piezas de utilería. Necesitan que sigan diciéndole a Washington que las cosas están «¡excelentes!» y que Delcy es exactamente lo que Venezuela necesita ahora para «estabilizarse» y «reformarse».

«Lo que este terremoto revela, como lo revela cada crisis en Venezuela, es que Maduro y sus allegados vaciaron por dentro todas las instituciones. PDVSA. Los hospitales. Los cuerpos de bomberos. La defensa civil. Los servicios de emergencia. Todo fue desmantelado hasta los huesos y los recursos terminaron transferidos a cuentas en el extranjero», señala.

El número de muertos será mucho mayor precisamente por lo que las personas hoy en el poder hicieron durante los últimos 25 años, vaticina Halvorssen.

«Seamos claros: las personas que están muriendo esta noche y en los próximos días bajo los edificios derrumbados en Caracas no están muriendo por un terremoto. Están muriendo por 25 años de saqueo sistemático por parte de las mismas personas que ahora emiten comunicados sobre un «estado de emergencia». Porque están completamente despreparados. Porque saquearon todo. Expulsaron el talento. Y, además de todo eso, no sienten ninguna empatía ni tienen motivación para ayudar a nadie que no sean ellos mismos. No les importó que millones de personas huyeran atravesando la selva y caminando cientos de kilómetros en busca de libertad. ¿Por qué habrían de preocuparse ahora por los sobrevivientes de este desastre natural?», agrega.

Los medios de comunicación locales no están informando ni mostrando imágenes de la devastación. Están aterrorizados de provocar el enojo de la dictadura, observó el activista.

Halvorssen señaló que estas primeras noches «ni un solo bombero a la vista. Ni una sola ambulancia a la vista. Solo cámaras, Delcy y la representación teatral de un gobierno donde, en realidad, no existe ninguno».

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