El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurre por primera vez en 30 años a un procedimiento legal que permite deportar rápidamente y casi en secreto a inmigrantes considerados «terroristas extranjeros» a través de un tipo de tribunal especializado. El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) tenía de plazo hasta el miércoles para presentar información complementaria sobre la solicitud ante el Tribunal de Expulsión de Terroristas Extranjeros (ATRC). El órgano había permanecido inactivo desde su creación aprobada por el Congreso de EE.UU. en 1996. La solicitud se hizo el pasado 15 de julio sin que se revelara la identidad de la persona a la que se quiere deportar. Un día después el tribunal con sede en Washington realizó una audiencia en la que se expuso el caso. El Gobierno Trump espera una victoria El trámite había pasado desapercibido hasta que el sitio Court Watch detectó los documentos judiciales. «Las respuestas (del DOJ) convencieron al Tribunal de que el Gobierno podría beneficiarse de una consideración más detenida (sobre la solicitud de deportación)», escribió en la orden la jueza Joan N. Ericksen, presidenta del ATRC. La solicitud de la Administración republicana llamó la atención de los expertos porque es la primera vez que se recurre a este tribunal desde su creación. La petición, que se mantendrá bajo reserva (sin acceso público) y sin notificar a la persona cuya deportación se pretende, podría generar una batalla legal por una supuesta violación de la Constitución. Cuestionamientos al tribunal Las …

















