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Firma EMFI prevé que Gobierno pospondrá reforma de pensiones para después de elecciones

Un informe de la firma EMFI advierte que la cercanía de las elecciones podría estar influyendo en el retraso de la reforma de pensiones comprometida con el FMI en el marco del Acuerdo de Servicio Ampliado por $1,400 millones

PENSIONES
- El calendario electoral de 2027 podría estar influyendo en el retraso de la reforma de pensiones comprometida con el FMI, según un informe de la firma EMFI.

En medio de la discusión sobre la sostenibilidad del sistema previsional salvadoreño, un análisis publicado recientemente por la firma EMFI sostiene que el hecho de que el país esté ante la antesala de un año electoral podría estar influyendo en el retraso de los cambios a la Ley de Pensiones que solicitó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del Acuerdo de Servicio Ampliado (SAF), una asistencia financiera de hasta $1,400 millones para que el país mejore su situación fiscal.

De acuerdo con este reporte, los posibles cambios a los parámetros como la edad de jubilación o la tasa de aportaciones que realizan los trabajadores al sistema podrían ser los factores principales que estarían retrasando la presentación de la propuesta de reforma pues, “la cercanía del ciclo electoral de 2027 introduce claros incentivos para posponer o suavizar medidas impopulares, particularmente aquellas que afectan directamente a los trabajadores activos”, señala, y añade que “el calendario político condicionará decisivamente el ritmo y el alcance de la reforma del sistema de pensiones en 2026”.

¿Pero qué significa esto para la Ley de Pensiones? el mismo informe señala que, en consecuencia, el Ejecutivo podría apostar, primero, por una propuesta “que cumpla formalmente con los requisitos del programa del FMI, pero que priorice ajustes graduales y transiciones largas”, lo que significaría que los ajustes más críticos y más sensibles podrían retrasarse hacia la segunda mitad del próximo período presidencial.

En este sentido, el análisis considera esta opción como algo posible debido al “amplio control legislativo”, el cual haría posible que otras reformas no se estanquen y que la ley se vaya modificando según lo solicite el Ejecutivo.

Por ello, EMFI señala que “el verdadero obstáculo, sin embargo, no será el diseño técnico (de la propuesta), sino el momento político. Gestionar la reacción inmediata a la reforma durante el ciclo electoral de 2027 será un delicado acto de equilibrio.»

A propósito de esto, Patricio Pineda, coordinador de la Mesa de Trabajo para una Pensión Digna, coincidió con la lectura planteada por el informe y consideró que el retraso en la presentación de la reforma responde, de hecho, a esa coyuntura electoral, pero también afirmó que retrasar la reforma por fines electorales, o para no perder la popularidad, “no es conveniente porque el endeudamiento con el sistema previsional sigue al alza y cada vez hay más insostenibilidad en el corto plazo”.

Debido a lo anterior, el informe de la firma inglesa plantea que, además de cumplir con esos requerimientos del Fondo, la próxima reforma podría, en el corto plazo, “centrarse en los componentes destinados a ampliar la cobertura y mantener las pensiones mínimas”.

PENSIONES
– Analistas advierten que el Gobierno podría posponer cambios sensibles en la Ley de Pensiones para evitar costos políticos en la antesala electoral.

¿cuánto está dispuesto a ceder el FMI?

En esa misma línea, el economista Rafael Lemus señala que “es bastante claro que para el gobierno tiene más peso el cálculo electoral que el cálculo actuarial”, pero añade que la forma en la que se lleve a cabo la reforma dependerá de cuánto esté dispuesto a ceder el FMI pues, a su juicio, aceptar que las medidas estructurales se pospongan más allá del periodo del acuerdo sería difícil porque sería “un sacrificio de lo técnico por una ganancia política”, agrega, lo que se traduciría en una renuncia al programa por el lado del Fondo, algo poco probable para el economista.

Por otro lado, el análisis también hace referencia al estudio actuarial que presentó el gobierno a finales del año pasado, y en el que destaca que en 2024 sólo el 52% de los afiliados entre 20 y 55 años realizó al menos una cotización durante el año y apenas el 36% contribuyó durante los doce meses completos. Debido a esta realidad, EMFI señala que la baja cobertura limita la acumulación de ahorro para cada cotizante y “traslada una presión creciente hacia los mecanismos solidarios y, finalmente, hacia el Estado”, lo que se traduce en que, aunque se apliquen cambios a la edad de jubilación o a la tasa de aportación, el sistema seguirá enfrentando problemas financieros.

Ese bajo nivel de participación de cotizantes en el sistema se debe a problemáticas de índole estructural para el país, como lo es el alto grado de informalidad, pues según organismos internacionales, hasta un 70% de toda la fuerza laboral salvadoreña está en el sector informal, algo que no les permite acceder al sistema provisional.

PENSIONES 10 DE FEBRERO
El 10 de febrero se cumplió el plazo para que el gobierno presentará la reforma al sistema de pensiones, una condición clave del acuerdo con el FMI cuyo contenido aún se desconoce públicamente.

Según el informe de EMFI, el gasto en pensiones alcanzó el equivalente al 5.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024, mientras que las contribuciones representaron solo el 4% del PIB, generando un déficit de 1.3%, por lo que apunta que, de mantenerse las tendencias actuales, la brecha podría ampliarse hasta el 4.4% del PIB para el año 2070, algo que estaría impulsado también por el envejecimiento poblacional y el aumento del número de beneficiarios.

Aún así, y aunque la reforma previsional forma parte de los compromisos que asumió el gobierno dentro del programa con el FMI, hasta ahora ni el Ejecutivo ni el organismo internacional han confirmado oficialmente si las negociaciones del acuerdo continúan, ya que la propuesta de la reforma tuvo que haberse presentado el pasado 10 de febrero, algo que no ocurrió.

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