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Ante la guerra en Irán, la OPEP aumenta producción de petróleo más de lo previsto

El conflicto en Irán ya comenzó a impactar los mercados internacionales, por lo que la OPEP decidió aumentar su producción más de lo previsto ante el riesgo de interrupciones en el transporte de crudo, lo que se suma a los posibles efectos económicos en la economía global.

Precios de petróleo
En una vista aérea, se ve la refinería LyondellBasell en Houston, Texas. Foto: AFP

AFP / EFE / Juan Carlos Mejía

Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentaron el domingo sus cuotas de producción de petróleo en 20,000 barriles diarios para el mes de abril, un volumen superior a lo previsto, ante la desestabilización del transporte de crudo derivada del conflicto bélico en Irán.

En la reunión, prevista desde hace tiempo, participaron cinco miembros de la OPEP (Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Argelia) y tres aliados (Rusia, Kazajistán, Omán).

Los ocho miembros del grupo «acordaron un ajuste de la producción de 206,000 barriles diarios», que «se aplicará en abril», según un comunicado que no menciona la situación en Irán y se limita a invocar el equilibrio del mercado.

El incremento anunciado es superior a los 137,000 barriles diarios suplementarios que habían anticipado los expertos del sector antes de que estallara el pasado sábado el conflicto en Irán.

Con todo, se espera no obstante que el precio del crudo aumente considerablemente en los próximos días.

«Es una señal, pero no una solución. Si el petróleo no puede transitar por el estrecho de Ormuz, 206,000 barriles adicionales por día pesarán muy poco a la hora de calmar el mercado», indicó Jorge León, analista en Rystad Energy.

El conflicto abierto el sábado con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán pone en serio peligro el tránsito marítimo del crudo por el estrecho de Ormuz, por donde pasa habitualmente el 20% del petróleo consumido a nivel mundial.

Irán anunció a la UE el cierre «de facto» del estrecho de Ormuz. Y desde los primeros bombardeos israelo-estadounidenses del sábado, la república islámica respondió disparando misiles y drones contra las monarquías árabes situadas en la otra orilla del Golfo, como Arabia Saudita, Baréin, Emiratos y Catar, que albergan bases norteamericanas.

El precio del barril de Brent había integrado ya antes del sábado la prima de riesgo geopolítico, y escalado a más de 72 dólares. El lunes podría seguir subiendo con fuerza en cuanto abran los mercados.

Y es que «en este momento la logística y el riesgo del tránsito cuentan más que los objetivos de producción», apunta Jorge León.

«Podrán utilizarse infraestructuras alternativas a Oriente Medio para evitar pasar por el estrecho (de Ormuz), pero el impacto neto se mantiene en una pérdida efectiva de entre 8 y 10 millones de oferta de barriles de petróleo crudo», explicaba este mismo analista en una nota publicada la noche anterior.

¿Un barril a 120 dólares? 

La otra gran incógnita es la duración del conflicto.

«Estamos en medio de una campaña militar de envergadura que, en mi opinión, durará bastantes días, y puede que varias semanas», apunta David Khalfa, cofundador del centro de investigación Atlantic Middle East Forum (AMEF).

Según Homayoun Falakshahi, analista en Kpler, los precios del oro negro podrían superar los $120 por  barril, un nivel inédito en años, en caso de guerra prolongada que incendie la región y rompa las cadenas de suministro.

Los países productores podrían intentar aumentar aún más su producción en los meses venideros. La OPEP anunció que los ocho países se reunirán de nuevo el 5 de abril.

El cártel tiene también interés en subir la producción, para ganar mercado frente a la competencia de Estados Unidos, Canadá, Brasil y Guyana.

La ecuación es complicada, ya que según Jorge León, los únicos países de la OPEP+ que «pueden realmente aumentar su producción» son Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait e Irak, justamente los más dependientes de la navegabilidad del estrecho de Ormuz.

Por su lado, la producción rusa muestra una tendencia declinante desde noviembre.

«Creemos que Rusia está produciendo ya al máximo» y que «ha perdido mercado, en particular en India», a quien el presidente estadounidense Donald Trump presionó recientemente para que dejara de comprar crudo ruso, destaca Falakshahi.

El petróleo y la economía

La subida del precio del petróleo podría impulsar el repunte de la inflación y, por tanto, abrir la posibilidad de que los bancos centrales revisen su política monetaria, optando por subir los tipos de interés en lugar de mantenerlos o bajarlos.

En caso de que el conflicto se prolongue, el profesor de Economía de IE University Juan Carlos Martínez Lázaro, advierte de que ese incremento del precio del petróleo se podría notar en el precio de la gasolina o el transporte con unos costes logísticos más elevados.

«El riesgo es que esos llamados efectos de segunda ronda sean más permanentes en el tiempo aunque el precio del crudo baje a posteriori», explica.

En la misma línea, desde IG apuntan que un crudo caro haría subir el coste del transporte, la energía industrial, la calefacción o la producción de plásticos.

Los analistas señalan que la sesión bursátil del lunes será clave para conocer la reacción de los mercados a las nuevas tensiones geopolíticas, un escenario que suele disparar el precio del oro, valor refugio en tiempos de incertidumbre.

Sin embargo, el Bitcoin, la criptomoneda más conocida del mercado, ha caído un 3 % tras conocerse el ataque hasta el nivel de los $63000.

Por su parte, el crudo del West Texas Intermediate (WTI) cerró el viernes con una leve subida en la previa a los ataques, colocándose en los $67.02 por barril, una cifra con la que no cerraba desde agosto de 2025.

Según análisis recopilados por el portal Investing.com, los efectos del conflicto bélico podrían afectar directamente la producción de hasta 3.3 millones de barriles en Irán.

Efectos negativos para el transporte aéreo

Los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel en Irán y la respuesta de Teherán perturbaron gravemente el transporte aéreo en el golfo Pérsico, un enlace crucial para las aerolíneas, y afectaron a cientos de miles de pasajeros en el mundo.

«Si mi jefe me ve: Johnny, volveré más tarde esta semana, eso espero», dice a la cadena SABC News un joven pasajero bloqueado en Johannesburgo, en Sudáfrica, que no puede regresar a Londres en su vuelo de Emirates.

Según el gabinete especializado en aeronáutica Cirium, más de 1,500 vuelos con destino a Oriente Medio fueron anulados el domingo, o sea 40% del tráfico previsto.

La estratégica ubicación de las monarquías del Golfo entre Asia, Europa y África y la fuerte inversión en compañías como Emirates Airlines o Qatar Airways han convertido la región en un paso clave para el transporte aéreo.

Pero los ataques de Irán contra estos países, muchos de ellos con bases militares estadounidenses, provocó numerosos cierres del espacio aéreo y la cancelación de cientos de vuelos.

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