El tenis salvadoreño está de fiesta tras la histórica victoria de marcelo «chelo» arévalo en la gran final de dobles mixtos de wimbledon. Junto a la Letona Jelena Ostapenko, desató una eufórica celebración que incluyó abrazos con su equipo, lágrimas de orgullo y un conmovedor festejo junto a su pequeño hijo en las gradas.




















