Tras el anuncio de la Alcaldía de San Salvador Centro de imponer multas de entre $15 y $50 a quienes realicen sus necesidades fisiológicas en la vía pública, salimos a recorrer las calles de los distritos capitalinos. El panorama revela una paradoja urbana: mientras el control municipal se endurece, la infraestructura de servicios básicos se encarece y escasea en horarios nocturnos.



























