Nuestro cerebro recibe miles de estímulos por segundo: colores, olores, sonidos, sensaciones, emociones, ideas. Sería imposible guardarlo todo. Por eso existe un filtro natural llamado atención. Solo lo que logra llamar nuestra atención pasa al siguiente nivel: la memoria de trabajo, que es como una mesa pequeña donde colocamos temporalmente la información mientras decidimos qué …








