El cerebro necesita recursos para hacer bien su trabajo. Cuando estamos tranquilos, descansados y con pocas cosas a la vez, esos recursos se usan para observar, aprender y recordar. Pero cuando estamos estresados, preocupados por mil asuntos, con prisa, sin dormir bien, la energía mental se va en “apagar incendios internos”. La memoria queda relegada …








