Juan de Sola saca a la luz historia de sobreviviente de campo de concentración de Mauthausen
El periodista Juan de Sola rescata en «Entre los muros del olvido» la vida de Ramón García Martínez, sobreviviente de Mauthausen. Una crónica de superación que transforma 186 escalones de horror nazi en una metáfora de resiliencia y justicia histórica.
El libro del periodista español narra la vida de Ramón García Martínez, un superviviente del campo de concentración de Mauthausen en Austria. Fotos / cortesía del autor
El olvido es la última frontera de la injusticia. Durante décadas, el nombre de Ramón García Martínez permaneció en la penumbra de los archivos familiares, resguardado en una carpeta azul dentro de un trastero, hasta que la investigación periodística y la voluntad de reparación lo devolvieron al lugar que siempre debió ocupar en la historia, en el libro titulado «Entre los muros del olvido» del periodista español Juan de Sola.
Gracias a este proyecto editorial, el Ayuntamiento de Pontevedra -al noroeste de la península ibérica, en la comunidad autónoma de Galicia, España- reconoció oficialmente su experiencia en el campo de concentración Mauthausen en 2018, integrándolo finalmente en el listado de víctimas españolas del nazismo.
Este acto de justicia poética y administrativa es el corazón de una obra que se erige como un faro contra el silencio.
García Martínez no fue un hombre de grandes proclamas ideológicas, sino un ser humano atrapado en el engranaje triturador del siglo XX, como lo dejó claro el autor de esta biografía en entrevista con EDH vía digital. Nacido en Purchena, Almería, su vida fue un ascenso constante frente a la precariedad.
Fueron las dos hijas de Ramón García Martínez quienes le ayudaron a De Sola a reconstruir la vida del sobreviviente de Mauthausen. Foto / cortesía del autor
Desde una infancia marcada por la pobreza extrema y la pérdida prematura de su padre, Ramón aprendió a escalar los muros de la carencia sin acceso a la educación, trabajando la tierra para sostener a los suyos.
Su juventud lo llevó a Barcelona, ciudad que lo acogió hasta que el estallido de la Guerra Civil española fragmentó su destino. Tras luchar en el bando republicano y sufrir la derrota, el camino del exilio lo condujo a través de una Europa en llamas hasta ser deportado, durante la Segunda Guerra Mundial, al campo de concentración de Mauthausen. Allí, el hombre que ya había sobrevivido al hambre y a la guerra, se enfrentó al «infierno en la tierra».
La estructura de la obra de Juan de Sola no es casual. El libro se divide en 18 capítulos que funcionan como una metáfora de los 186 peldaños de la cantera de Mauthausen. En ese escenario dantesco, conocido como la «escalera de la muerte», los prisioneros eran obligados a subir pesados bloques de granito de entre 14 y 34 kilos.
Muchos perecían por extenuación, otros eran ejecutados o víctimas de accidentes provocados por la precariedad de los medios. Para Ramón, cada uno de esos escalones físicos representó también un peldaño vital hacia la supervivencia.
Una foto tomada el 30 de abril de 1958 muestra el monumento en memoria de los deportados al campo de concentración de Mauthausen durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). El monumento se inaugurará el 4 de mayo en el cementerio Père Lachaise de París, Francia. Foto AFP / Archivo
En medio del horror, encontró anclas emocionales: una relación sentimental prohibida y un inesperado reencuentro familiar que le permitieron mantener un hilo de esperanza frente a los trabajos forzados y la tortura psicológica permanente.
Vale destacar que Mauthausen fue el único campo nazi clasificado inicialmente como de «categoría III», el régimen más severo destinado a los prisioneros considerados «incorregibles».
Situado en el norte de Austria, el complejo era un laberinto de muros, alambradas electrificadas y torres de vigilancia de la SS. Se estima que por sus muros pasaron 199,400 prisioneros, de los cuales unos 119,000 fallecieron.
De entre estos, más de 8.000 republicanos españoles fueron confinados en este campo -según la última actualización del registro-; cerca de 5.000 de ellos no sobrevivieron para contar la historia.
Antigua identificación de Ramón García Martínez. Foto / cortesía de Juan de Sola
Ficha de Mauthausen que comprueba el paso de Ramón García Martínez por dich campo de concentración nazi. Foto / cortesía Juan de Sola
El campo contaba con cámaras de gas, estaciones de gaseado móviles y la práctica de inyecciones de fenol para ejecutar a los más débiles. Aquel sistema buscaba la deshumanización total.
Ramón recordaría hasta el final de sus días el eco de las botas de los soldados alemanes acercándose al barracón número 12, un trauma que se manifestaba en delirios nocturnos incluso décadas después.
LA «CARPETA AZUL»
El proceso de reconstrucción de esta vida fue un desafío de años para De Sola. Fue fundamental el testimonio de las hijas de Ramón, Maite y Silvana, quienes proporcionaron la documentación clave que su padre custodiaba celosamente.
Aunque Ramón fue padre a los 60 años y sus hijas recibieron sus relatos siendo muy jóvenes, los recuerdos de sus fases de delirio y sus traumas fueron piezas esenciales para armar el hilo conductor de la biografía.
Imagen del sitio de la Enciclopedia del Holocausto de bloques de granitos similares a los de la cantera de Mauthausen, en donde estos pesaban entre 30 y 40 libras (entre 14 y 18 kilos) cada uno, los más pequeños. Los bloques grandes llegaban a pesar hasta más de 75 libras (34 kilos) cada uno. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/artifact/granite-quarried-in-mauthausen
Soldados del ejército austriaco caminan frente a la entrada del campo de concentración de Mauthausen, durante la Segunda Guerra Mundial, el 17 de abril de 2013. Foto AFP / Archivo
El autor realizó un ejercicio de «entrenamiento emocional», recorriendo escenarios como Auschwitz para intentar captar las sensaciones de aquellos atrapados en condiciones extremas. El resultado es una crónica íntima que trasciende lo ideológico para centrarse en la resiliencia humana.
Hay que enfatizar que un reportaje capitulado en cinco partes que De Sola encontró publicado en el periódico portugués «Diario de Noticias» por el periodista y escritor José Viale Moutinho, en agosto de 2021, me abrió el difícil camino de la recreación de sus experiencias en los casi cinco años de cautiverio en los campos de concentración nazis
Para Juan de Sola, este libro ha dejado de ser un simple proyecto editorial para convertirse en un compromiso con la memoria colectiva.
Tras su liberación en 1945 y su posterior emigración a Argentina —donde se vinculó estrechamente con la comunidad gallega—, Ramón García Martínez deseaba que su historia sirviera para que las nuevas generaciones no eligieran los caminos que conducen al abismo.
Periodista español Juan de Sola con su libro «Entre los muros del olvido». Foto / cortesía del autor
En el marco del «Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto» -que se conmemora cada 27 de enero desde 2005-, recordar a Ramón es proteger el futuro.
«Entre los muros del olvido» no tiene fecha de caducidad; es un recordatorio de que, incluso en la realidad más infernal, el ser humano posee una capacidad fuera de serie para responder con determinación ante la más desventurada de las adversidades.