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Bruno Panzacchi y su viaje al corazón del folclore salvadoreño en «Leyendas de mi tierra»

Tras tres años recorriendo El Salvador, el escritor Bruno Panzacchi presenta «Leyendas de mi tierra», un libro que rescata el folclore nacional mezclando la tradición oral con la narrativa fantástica contemporánea

Escritor salvadoreño Bruno Panzacchi lanza Leyendas de mi tierra
El escritor Bruno Panzacchi en el lanzamiento de su nuevo ligro "Leyendas de mi tierra". Foto / cortesía Editorial Kalina

Para Bruno Panzacchi, la realidad y la fantasía son dos caras de la misma moneda. Tras el éxito de su debut en 2018 con Monstruos de mi tierra, en el que adaptó criaturas extranjeras al paisaje cuscatleco, el autor salvadoreño regresa este 2026 bajo el sello de Editorial Kalina con una obra mucho más íntima y nuestra: Leyendas de mi tierra.

Este nuevo libro no es solo una recopilación de relatos; es una «carta de amor» a El Salvador. Panzacchi dedicó tres años a explorar cada rincón del país, escuchando las historias de «tíos y amigos platicones» para transformar la tradición oral en seis relatos cortos que enfrentan a salvadoreños reales con figuras mitológicas icónicas.

El libro ha sido ilustrado por el talentoso Miguel Membreño, cuya propuesta explora la narrativa visual y el entorno cultural como pilares de su arte. Graduado en Diseño Gráfico y dibujante desde niño, su trayectoria incluye múltiples proyectos y exhibiciones tanto dentro como fuera de las fronteras. Actualmente reside en Canadá, donde se desempeña como Lead Concept Artist en Volta, Keywords Studios.

En este nuevo título, el escritor logra que personajes que nacieron hace siglos cobren vida en escenarios modernos. En esta entrevista con eldiariodehoy.com, Panzacchi ofrece detalles sobre el reto de preservar la identidad cultural en la era digital y la magia de seguir creyendo en lo que se cuenta bajo la luz de la luna.

Escritor salvadoreño Bruno Panzacchi lanza Leyendas de mi tierra
Portada del libro publicado bajo el sello de Editorial Kalina. Foto / cortesía

Bruno, en un mundo cada vez más globalizado, ¿por qué decidiste que tu trinchera literaria fuera el folclore salvadoreño? ¿Sientes que al escribir estas leyendas estás rescatando una parte de la identidad que los salvadoreños estábamos empezando a olvidar?
En principio no estoy en contra de la globalización; en términos culturales, la globalización nos permite enriquecer nuestra mente y conocer las culturas, el folclore, las tradiciones, y las mitologías de otros países. Esta “osmosis” cultural que se da gracias a la globalización es algo invaluable, y un beneficio neto para la humanidad. Dicho eso, vivimos en un país donde lastimosamente se ha olvidado o enterrado nuestra propia historia, cultura y pasado, entonces pienso que es una labor indispensable mantener vivo el folclore salvadoreño, para que nuestra cultura y tradiciones permanezcan latiendo en las historias que contamos.

Si bien cada historia de este libro gira alrededor de una leyenda, todas se llevan a cabo en un escenario puramente salvadoreño, rico en nuestras tradiciones, sumergido en nuestra realidad, donde, con mucho cuidado y deliberación, he incluido diferentes elementos de nuestra cultura e historia. Para mí el folclore es de lo más bello de una civilización, pues son historias vivas que permiten que nuestras tradiciones, realidades, creencias, pasado y presente, se transmita de generación a generación.

Entre escritor y lector, mantendremos vivas nuestras historias.

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En este nuevo libro, ¿qué verdades sobre la sociedad salvadoreña actual lograste canalizar a través de estos seis relatos sobrenaturales?
Toda historia nacida del folclore busca explicar fenómenos naturales o advertir de riesgos locales y, de esa manera, las leyendas salvadoreñas son historias nacidas de mitos y creencias prehispánicas que eventualmente se mezclaron con anécdotas moralistas de una invasión colonial que buscaba el orden. Pero el folclore está vivo, y crece, y cambia y se replantea con el tiempo; y hemos logrado reapropiarnos de estas leyendas y hacerlas completamente salvadoreñas. Lejos de moralizar, con este libro quise traer nuestras leyendas más emblemáticas a un El Salvador que todos conocemos. Quise contar historias en nuestra realidad, con personajes salvadoreños que se sintieran reales y fueran tridimensionales, profundamente humanos. Quise que cada una de estas historias fueran situaciones que pudieran haber pasado realmente en nuestro entorno.

Por ende, además de mostrar nuestra rica cultura, belleza natural y hermosas tradiciones, también toco temas reales e importantes para El Salvador y el salvadoreño actual, temas que el simbolismo del folclore me permite mezclar de manera natural con nuestras leyendas. OJO que al decir temas “actuales” no me refiero a temas sociales que solo han existido en estos últimos años. Con estas historias quise tocar temas urgentes que han venido aquejando nuestra sociedad desde hace décadas, y en algunos casos desde hace siglos, y que siguen siendo de suma importancia hoy en día; temas como el daño al medio ambiente (su destrucción, contaminación, deforestación), la falta de oportunidades y superación para los más necesitados de nuestra sociedad, las deportaciones de nuestros hermanos en EEUU, la preservación del patrimonio cultural y de la memoria histórica, la importancia de cuidar tu hogar, de asegurar un buen futuro a nuestra niñez.

Ilustraciones de Miguel Membreño para el libro "Leyendas de mi tierra" de Bruno Panzacchi
«Demonios de un borracho «, ilustración de Miguel Membreño para el libro «Leyendas de mi tierra» de Bruno Panzacchi. Foto / cortesía

También abordo el tema de la intolerancia hacia “el otro”, ese veneno tan pernicioso que busca siempre discriminar y fomentar el odio hacia aquellas personas que divergen de una visión cerrada y anticuada, una visión intolerante que solo acepta lo que social y subjetivamente se denomina como “normal”, que es algo que ni existe.

OJO: no vayan a confundir mi pasión por temas serios por seriedad de carácter, pues ante todo soy bayunco y me gusta el relajo. Para mí, la desobediencia es una virtud, pues en ella existe el verdadero valor de luchar por lo que creemos y de mantenernos fieles a nosotros mismos, de no cambiar para ser aceptados.

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Todos estos temas se pueden notar a flor de piel en cada una de mis historias, y esa es la belleza la del folclore, que permite que leyendas antiguas toquen temas tan diversos, de diferentes épocas y realidades del país. Temas que aún permanecen vigentes y que nos piden nuestra atención y empatía.

En tu libro anterior, retomaste monstruos universales en tierras locales, pero en Leyendas de mi tierra te sumerges en la tradición oral pura. ¿Cómo fue el proceso de ‘actualizar’ estas leyendas para que sigan sintiéndose vivas y aterradoras para las nuevas generaciones?

Ilustraciones de Miguel Membreño para el libro "Leyendas de mi tierra" de Bruno Panzacchi
«Trapiches y travesuras», ilustración de Miguel Membreno para «Leyendas de mi tierra» de Bruno Panzacchi. Foto / cortesía

Con Monstruos de mi tierra siento que me entrené para Leyendas de mi tierra, en el sentido que tuve la práctica de “tropicalizar” monstruos de la fantasía y el imaginario colectivo (vampiros, sirenas, hadas, Frankenstein, gremlins, dragones, etc.) a un escenario salvadoreño. Es decir, prácticamente creé mi propio canon de leyendas salvadoreñas en las cuales estos monstruos existieron en nuestra realidad, volviéndose parte de nuestro folclore, cultura y tradición.

Esto me sirvió mucho para Leyendas de mi tierra, donde el trabajo se trató de adaptar estas leyendas a nuestra época. Lo que aprendí con mi primer libro, me permitió contar las leyendas antiguas que todos conocemos con un leguaje que es autóctono en su dialogo y cinematográfico en su narrativa. Es decir, pude modernizar estas leyendas de una manera que mantenía su esencia pero que ahora llegan a formar parte de un mundo literario más moderno, y profundamente salvadoreño.

Yo lo describo así: Monstruos de mi tierra es fantasía, Leyendas de mi tierra es folclore. Como yo lo veo, un personaje de Leyendas de mi tierra puede ir a una librería y comprar Monstruos de mi tierra, un libro de ficción, jajaja.

¿Qué tan importante es para ti que el lector reconozca su propia voz y sus modismos mientras se enfrenta a lo desconocido o lo mágico en tus páginas?
Para mí no hay nada más importante. En ese espacio donde la realidad salvadoreña y El Salvador cotidiano se encuentra con la magia de lo extraño y lo sobrenatural, justamente ahí en ese espacio, es donde existen las historias de Bruno Panzacchi.

Escritor salvadoreño Bruno Panzacchi lanza Leyendas de mi tierra
Portada y contraportada del libro «Leyendas de mi tierra» de Bruno Panzacchi. Foto / cortesía

Al publicar con una editorial como Kalina y colaborar con ilustradores locales, estás creando un objeto cultural que trasciende el texto. ¿Cómo visualizas el futuro de la literatura fantástica en El Salvador? ¿Crees que estamos ante un nuevo ‘boom’ de autores que buscan nombrar al país desde lo místico?
Hay momentos en la vida, pocos y valiosos, en los que uno puede sentir el actuar del destino, o qué sé yo, de una fuerza mayor, moviendo las piezas en el tablero. Es decir, no es casualidad lo que sucede.

Así fue como me sentí al poder trabajar junto al ilustrador Miguel Membreño y el equipo impecable de Kalina. Es una verdadera dicha como artista trabajar junto a otros artistas con los que compartes una misma visión, y el libro que resultó de esta colaboración, amistad y arduo trabajo junto a Miguel y Kalina fue mejor de lo que jamás me imaginé. Gracias a ellos, y al apoyo de mi esposa y de mi familia, pude completar Leyendas de mi tierra.

Mientras que existan artistas locales como Miguel y editoriales como Kalina, personas con la habilidad de hacer magia con su arte y el genuino deseo de impulsar lo local, de enaltecer a El Salvador y llevar el arte del país a merecidas alturas, téngalo por seguro que habrá un futuro brillante para la literatura en El Salvador, ya sea de fantasía o de cualquier otro género.

Por ahora, lo único que espero, es que disfruten de mis historias.

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