Sin filtros, con la contundencia que lo caracteriza y aceptando la responsabilidad del amargo 2-3 sufrido ante Paraguay en el Cuscatlán. Así compareció el técnico de la Selecta Femenina, Eric Acuña, en la conferencia de prensa posterior al juego, donde dejó en evidencia los problemas de oficio, la falta de condición física y las desconcentraciones disciplinarias que le costaron el partido a la Azul Femenina.
Para el estratega nacional, El Salvador tuvo en sus manos el control del compromiso, pero no supo liquidarlo en el momento oportuno.
«Volvemos a perder el partido nosotros. Tenés un dominio total del primer tiempo, tenés para terminar 4-0. Seguimos fallando enfrente del marco y a nuestros porteros se le siguen yendo esas pelotitas rebotadas por todas partes. Ellas tienen tres tiros y tres para adentro. Tienen más oficio que nosotros», analizó Acuña.
El DT no ocultó su molestia por el comportamiento en la cancha de algunas futbolistas, en especial por las rojas que dejaron al equipo con nueve jugadoras tras las expulsiones de Nicolle Amaya y Danya Gutiérrez.
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«Expulsiones incongruentes… Nicolle tirando trombones, ganándose tarjetas tontas. Las dos primeras tarjetas de las dos expulsadas no fueron por jugadas. Tenemos que mejorar esas cosas», sostuvo.
La crudeza sobre el banquillo y la condición física
Al ser cuestionado sobre las variantes durante el juego, Acuña ofreció una de las frases más tajantes de la noche al referirse al fondo de armario de la Selecta.
«Yo sé el equipo que tengo. Yo sé que volteo a ver a la banca y me dan ganas de llorar, por más que ustedes pidan cambios. Yo no voy a arreglar un partido volteando a ver para la banca… no tengo nada en la banca para salvar un partido con nueve», sentenció.
Asimismo, apuntó al factor físico como la principal traba para sostener el estilo asociativo que pretende imponer: «El problema sigue siendo la condición física. No corremos los 90 minutos. Yo juego un fútbol muy moderno… Cuando vos llegás a definir después de venir de correr 25 o 30 metros y llegás sin oxigenación, te pasa lo que le pasó a Brenda (Cerén). Es entendible en una muchacha que te corre 13 o 14 kilómetros por partido».
Mensaje a la afición, al arbitraje y recortes a la vista
Acuña también aprovechó para enviar un baño de realidad respecto al objetivo real del combinado salvadoreño en el proceso internacional.
«Por ahí van entendiendo ahora todos cuando les dije que era prematuro que estuvieran pidiendo mundiales. Les dije que habíamos avanzado muchísimo, pero que el Mundial era el 2031. Estamos para el repechaje. Nos acabamos de medir a Paraguay, que es 44 del ranking FIFA y nosotros somos 78», recordó.
Por otro lado, lanzó un dardo hacia la actuación arbitral por condicionar un choque preparatorio: «Un juego amistoso no se condiciona así con tarjetas desde la primera falta, te exponés como árbitro. Ojalá me escuche… primero se habla, después se amenaza y después se saca».
De cara al trascendental duelo de noviembre rumbo al Mundial Brasil 2027 frente a Estados Unidos, el técnico de la Selecta confirmó que el margen de error se redujo drásticamente y habrá una purga en la convocatoria: «Un 70% de las jugadoras que jugaron estos dos partidos podrían viajar, un 30% se va a quedar fuera. Estos partidos me dejan saber con quién puedo contar y con quién no en la cancha, no en las redes sociales», concluyó.
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