Proceso sin rumbo»: Prensa señala fallas estructurales tras otro fracaso de la Selecta
Los comunicadores y analistas del ámbito deportivo reaccionaron en redes sociales ante el descalabro 0-2 sufrido en el Estadio Cuscatlán frente a Jamaica, un resultado que deja al combinado nacional en el fondo de su grupo en la Liga A de la Concacaf
Brayan Gil, decepcionado en el partido ante Jamaica. Foto EDH/Miguel Lemus.
La reciente derrota 0-2 sufrida por la Selección Nacional de Fútbol de El Salvador ante su similar de Jamaica en el Estadio Cuscatlán desencadenó una fuerte ola de reacciones, análisis y debates dentro del gremio de periodistas deportivos del país.
El resultado no solo acentuó el mal momento futbolístico de La Selecta al ubicarla en el último lugar de su grupo en la Liga de Naciones de la Concacaf, sino que también reabrió las discusiones sobre la dirección técnica de Hernán Darío «Bolillo» Gómez y la falta de proyectos a largo plazo en el balompié nacional.
Las opiniones vertidas tras el pitazo final abordaron desde señalamientos tácticos y de disciplina en la cancha, hasta duras críticas a la dirigencia y al entorno mediático que rodea a la escuadra nacional.
Uno de los puntos de quiebre señalados en los comentarios fue la temprana expulsión del defensor Rudy Clavel al minuto 20 de la primera parte.
Periodistas como Gustavo Flores y Esmeralda Ayala coincidieron en que la tarjeta roja condicionó severamente el planteamiento del encuentro ante un rival ordenado. Flores calificó la jugada como la «bisagra del juego», señalando que «la roja de Clavel al 20′ condicionó un juego que de por sí ya era difícil» y que, tras el incidente, «El Salvador solo jugó al pelotazo a Gil, sin fútbol ni ideas».
Ayala, por su parte, ratificó el impacto de la jugada al apuntar: «Todavía más difícil con un hombre menos tras la expulsión de Rudy Clavel».
Por su parte, Jose Hernandez coincidió con la decisión arbitral al citar criterios técnicos internacionales sobre entradas agresivas por la espalda: «Ese tipo de falta agresivamente por atrás como la de Clavel era sancionable con tarjeta roja, el árbitro decidió bien».
Mientras tanto, Diego López enfatizó que la equivocación individual terminó costándole caro a todo el grupo representativo: «Rudy Clavel se equivocó y la selección pagó. El aficionado salvadoreño se merece más, mucho más, no tengo dudas».
Continuidad del cuerpo técnico y balance de resultados
Las cifras del proceso encabezado por Hernán Darío «Bolillo» Gómez también estuvieron en el centro del escrutinio. Roberto Avelar y Guillermo Hernández remarcaron la racha negativa del estratega en el banquillo nacional.
Hernández enfatizó la «cuarta derrota al hilo en el Cuscatlán para Hernán Darío Gómez en el banquillo de la selección, en juegos oficiales», mientras que Avelar lanzó un duro cuestionamiento tras registrarse «11 partidos perdidos»: «Y ahora ¿Cuál será la excusa?, ¿hay forma de sostener este proceso?».
En contraste, voces como la del entrenador Juan Cortés apelaron a la necesidad de paciencia, estructuras bases y profesionalización progresiva para construir un proyecto a largo plazo, distanciándose de las soluciones inmediatas: «El fútbol salvadoreño necesita tiempo, bases sólidas y una apuesta real por la profesionalización. Lo importante es seguir avanzando, fortalecer las bases y construir pensando en el largo plazo».
El réferi mexicano Adonai Escobedo muestra tarjeta roja a Rudy Clavel, de la Selecta, en el juego ante Jamaica. Foto EDH/Miguel Lemus.
Críticas a la estructura del fútbol salvadoreño
Más allá de la dirección técnica, comunicadores como Nelson Hernández Valdés argumentaron que los problemas de la Selección trascienden al entrenador de turno. Hernández hizo un llamado a la Federación a transparentar los problemas de fondo en la selección y enfatizó la falta de cimientos: «Nuestros jugadores no tienen calidad. Cuántos técnicos han pasado y los resultados son los mismos. No tenemos estructura y queremos empezar desde el techo. Espero que la federación destape todo lo podrido que hay en la selección».
En esa misma línea, posturas como las de Karsten Rivas y Gerson Pérez (entrenador) matizaron el papel de la afición y los medios en la toma de decisiones.
Rivas sostuvo que la cancha y la respuesta del público en la tribuna dictan la exigencia a la Selecta: «Un periodista no destituye a un técnico. Un dirigente tampoco. Los resultados hablan. La cancha sentencia. Y la afición decide cuánto aguanta».
Por su parte, Pérez criticó la volatilidad en las posturas del análisis deportivo: «Algunos periodistas dicen que no culpan los técnicos, y después quieren que los saquen. Después que los sacan dicen que son los jugadores, y a los meses es otra vez el técnico. Solo intercambian el discurso».
Un escenario apremiante en la tabla
Finalmente, el panorama deportivo para El Salvador de cara al cierre de la fase de grupos genera visiones divididas.
Periodistas como Ángel Alvarado remarcaron el desgaste físico y la ansiedad del equipo tras no poder concretar las pocas ocasiones de gol generadas en la segunda mitad: «Mucha voluntad de quienes entraron de cambio, pero no pudieron rescatar al equipo que ya había caído en cansancio y ansiedad. Somos últimos y estamos al borde del descenso a Liga B».
Por su parte, Cristian Villalta expuso que, aunque existan combinaciones de resultados que permitan evitar el descenso a la Liga B ganando el último juego frente a Martinica, el panorama obliga a reflexionar sobre si la permanencia por sí sola constituye un parámetro real de éxito: «Si se le gana a Martinica y eso se combina o con un empate chapín ante Surinam o con un empate hondureño ante Jamaica, La Selecta habrá quedado cuarta y seguirá en la liga A. ¿Eso sería un éxito?».