Light
Dark

El regreso artesanal de la Oveja Shaun en la era de la IA

Aardman estrena la nueva película de la oveja Shaun, realizada fotograma a fotograma en plastilina tras más de tres años de minucioso trabajo sin recurrir a la inteligencia artificial.

Al interior de los estudios Aardman
Richard Beek, productor de "Shaun the Sheep: The Beast of Mossy Bottom", posando en los estudios de Aardman Animations en Bristol, al oeste de Inglaterra. Foto / AFP

El animador Ed Jackson levanta delicadamente con la ayuda de un gancho el párpado de una oveja de plastilina. El estudio británico Aardman, creador de Wallace & Gromit, es conocido por sus películas realizadas con una técnica cinematográfica artesanal.

Desde hace más de medio siglo, Aardman confecciona producciones con stop motion (o animación fotograma a fotograma), repletas de humor británico y con estética retro como Chicken Run.

El regreso de la Oveja Shaun, la maqueta
Maquetas de «Shaun la Oveja: el monstruo de Mossy Bottom» en los estudios de Aardman Animations. Foto / AFP

La tercera entrega de las aventuras de La oveja Shaun, que se estrenará en Reino Unido el 18 de septiembre, llevó tres años y medio de trabajo al estudio.

La AFP descubrió los secretos de fabricación de la película, que cuenta en unas 106.688 tomas las aventuras de la oveja traviesa.

La magia ocurre en el sótano de un edificio industrial de Bristol, en el suroeste de Inglaterra, donde el estudio con cuatro premios Óscar se fundó en 1976.

En una semipenumbra se vislumbran los decorados de la película a escala de marioneta: la granja de Shaun con colores otoñales, un laboratorio científico o un imponente barco pesquero.

Animador trabaja en el nuevo filme de stop motion de la Oveja Shaun
El animador Ed Jackson trabaja en el set de filmación de la película en stop motion. Foto / AFP

«Hoy en día, no hay muchos lugares en el mundo que hagan ‘stop motion’ a esta escala», subraya Claire Rolls, directora de animación.

Marionetas vivas

En medio del sótano, Claire Rolls y Ed Jackson, preparan la escena que este último está a punto de rodar. En ella, las ovejas, vestidas con impermeables amarillos, intentan llamar la atención de una tripulación de marineros.

La técnica del «stop motion», tan antigua como el cine, debe «dar la impresión que las marionetas están vivas», explica Jackson quien se incorporó a Aardman en 1998, en la época de las películas en celuloide y los fondos pintados a mano.

El animador se pone manos a la obra, inclina la cabeza de una oveja o baja el sombrero de otra antes de hacer una foto, cambios ínfimos que darán la ilusión de movimiento en la pantalla.

Empleado trabajando en una maqueta de la Oveja Shaun
Empleado trabajando en una maqueta de la Oveja Shaun. Foto / AFP
La directora de animación Claire Rolls trabajando en una escena de la Oveja Shaun
La directora de animación Claire Rolls trabajando en una escena. Foto / AFP

Le harán falta unos dos días de este trabajo de infinita paciencia para capturar 48 imágenes, es decir, dos segundos de película.

«Los animadores son, en cierto modo, nuestros actores: ofrecen una interpretación en directo y hacen todo lo posible por lograr la toma buena a la primera», explica Steve Cox, codirector de la película, ya que el «stop motion» difícilmente permite volver atrás.

Sin Inteligencia Artificial (IA)

En medio de un popurrí de dibujos y materiales, Kate Anderson, la jefa del departamento de marionetas, abre una caja llena de bocas intercambiables -cerrada, con la mandíbula caída o en «o» de sorpresa-, que «permiten articular los distintos sonidos o expresiones» del perro Bitzer.

«Nos mantenemos fieles a la plastilina para las zonas expresivas como la cara», aunque el resto de las marionetas a veces se realiza en silicona, más resistente, sobre un esqueleto móvil de metal, explica.

Los efectos digitales, cuyos avances han dado un salto espectacular desde los años 2000, solo sirven para embellecer lo «hecho a mano», subraya Richard Beek, productor de la película.

En el estudio Aardman de Bristol donde se filma la película de la Oveja Shaun
Otro artista trabajando en la maqueta del nuevo filme de la Oveja Shaun. Foto / AFP

El estudio asegura, además, no haber utilizado ninguna inteligencia artificial en la producción de la película.

Cuando se estrenó en 1995 Toy Story, el primer largometraje de animación por computadora, muchos temían, como ocurre hoy con la IA, que ya «no hubiera lugar para el stop motion», recordó Richard Beek.

«Pero hemos seguido haciendo películas. El mundo cambia a nuestro alrededor, pero muchas cosas siguen igual en Aardman. Y probablemente sea ese lado tradicional lo que le gusta a la gente», añadió.

Legales Obituarios Epaper