La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, afirmó este viernes que, con un presupuesto de 85.000 millones de dólares, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) es una agencia que «puede valerse por sí misma» y por tanto «no necesita a la policía estatal para hacer su trabajo». Hochul defendió así la nueva ley de Nueva York, que entró en vigor el martes y prohíbe a las agencias locales establecer acuerdos de cooperación con el ICE, como el programa 287(g), que permite a las fuerzas policiales interrogar, arrestar y detener a personas por presuntas violaciones de la legislación federal de inmigración. La Ley de Policías Locales y Delitos Locales (LCLCA, por sus siglas en inglés) fue aprobada el pasado mayo y tiene como objetivo proteger a la comunidad inmigrante. En ese momento había doce departamentos de policía con acuerdos migratorios bajo el programa federal 287(g), de los que solo el condado de Rensselaer se ha negado a disolver el suyo, lo que ha dado lugar a una demanda de la Fiscalía estatal y de la gobernadora Hochul. El Departamento de Justicia de Estados Unidos intentó frenar la entrada en vigor de la nueva ley, pero un juez falló en su contra. «El estado de Nueva York jamás será un refugio para delincuentes. Colaboramos con las fuerzas del orden federales, incluido el ICE, para proteger a los neoyorquinos, y eso significa que siempre hemos trabajado y seguiremos trabajando para sacar a los delincuentes de las calles, no a los …
















