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Seguidores de Firpo denunciaron ataques en Guatemala tras el partido ante Xelajú

Contrario a lo que suele ocurrir, la afición visitante no fue la que dejaron salir primero tras el juego de Copa Centroamericana. Los seguidores de Xelajú atacaron buses de los de Firpo

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Los jugadores de Firpo celebran la clasificación tras empatar ante Xelajú por Copa Centroamericana; al fondo, la afición que viajó. Foto EDH/Cortesía Firpo

La Copa Centroamericana volvió a dejar imágenes de violencia alrededor de los equipos salvadoreños. En cuestión de horas, aficionados y delegaciones de FAS y Luis Ángel Firpo denunciaron incidentes en Costa Rica y Guatemala, respectivamente, en el cierre de la fase de grupos del torneo de Concacaf.

El caso más reciente ocurrió en Guatemala, después del empate 1-1 entre Luis Ángel Firpo y Xelajú en el Estadio Cementos Progreso, la noche del miércoles.


La afición pampera denunció que seguidores del conjunto guatemalteco habrían lanzado piedras contra los autobuses en los que se transportaban los seguidores salvadoreños. Esto habría ocurrido cuando los pamperos esperaban a que les abrieran las puertas para poder salir del recinto.

De acuerdo con los testimonios difundidos por los propios aficionados, el mecanismo utilizado para desalojar el estadio habría provocado que las barras coincidieran en las afueras del escenario. Los seguidores de Firpo señalaron que primero se permitió la salida de los aficionados de Xelajú y posteriormente la de los salvadoreños.

Siendo la segunda menor, obviamente su desalojo se produciría más rápido. Lo curioso es que se suele hacer de la otra forma, es decir, se deja salir primero a la minoría (generalmente los equipos visitantes) ya que son los más vulnerables, están fuera de su tierra, van en menor cantidad, no conocen fácilmente las rutas de salida, etc.

Pero la organización habría fallado en el dispositivo de logística o en la implementación de esta al dejar salir primero a los aficionados locales, que, además, iban molestos por la eliminación de su equipo en el torneo a manos justamente de Firpo.

El empate, además, tuvo un significado deportivo importante: permitió a los toros avanzar a los cuartos de final de la Copa Centroamericana. El equipo usuluteco terminó segundo del Grupo A con siete puntos, detrás de Alajuelense y por primera vez en la historia dos equipos salvadoreños clasificaron a la siguiente instancia en el torneo.

Afortunadamente, lo que se reportó fue únicamente daños materiales en los vidrios de tres buses y no hubo heridos.

Por su parte, al cierre de esta nota, la directiva de Xelajú no se había pronunciado al respecto sobre estas versiones, ni la logística de salida de la afición visitante; tampoco las autoridades locales.

Un día antes, FAS vivió otro episodio en Costa Rica

El antecedente más inmediato ocurrió en Costa Rica, tras la eliminación de FAS frente al Cartaginés.

El conjunto santaneco perdió 2-0 en el estadio José Rafael “Fello” Meza y quedó fuera de la Copa Centroamericana. Después del encuentro, aficionados del conjunto local protagonizaron disturbios en las afueras del estadio y atacaron el autobús que transportaba al equipo salvadoreño.

Los reportes señalan que varias ventanas del vehículo fueron quebradas durante el ataque. Las autoridades costarricenses tuvieron que intervenir para controlar la situación y proteger el transporte del conjunto salvadoreño.

Los jugadores de FAS no resultaron heridos, ya que, según el reporte, los incidentes ocurrieron cuando la delegación todavía permanecía dentro del estadio. Concacaf deberá analizar los informes correspondientes para determinar si procede algún tipo de sanción, aunque esto depende en gran medida que su delegado haya dado seguimiento a la situación tras los partidos, algo que en otras ocasiones no ha ocurrido.

El hecho sucedió después de un partido que terminó con la clasificación de Cartaginés a los cuartos de final y la eliminación del campeón salvadoreño.

Guatemala ya había sido escenario de ataques contra salvadoreños

Los incidentes denunciados por Firpo no son los primeros que involucran a una afición salvadoreña en Guatemala durante un torneo internacional.

En agosto de 2024, alrededor de 20 aficionados de Alianza denunciaron haber sido agredidos por seguidores de Comunicaciones antes del partido de la Copa Centroamericana disputado en el Estadio Cementos Progreso.

Uno de los seguidores albos relató que los aficionados tuvieron que quitarse las camisetas del equipo y abandonar el lugar después de sufrir agresiones. También denunció daños en vehículos y amenazas, mientras que algunos aficionados aseguraron tener sus boletos, pero no pudieron ingresar al estadio.

El incidente tampoco se limitó a los seguidores. El autobús en el que se transportaba la delegación de Alianza también fue atacado y presentó daños en sus ventanas.

Un mes antes, en julio de 2024, aficionados de FAS también habían denunciado agresiones de seguidores de Xelajú después de un partido amistoso disputado en Quetzaltenango.

Los hechos ocurrieron cuando los aficionados santanecos se dirigían hacia los autobuses para regresar a El Salvador, luego de la derrota 4-0 del equipo salvadoreño ante los locales.

Honduras también registró un episodio grave

El antecedente más recordado de la Copa Centroamericana ocurrió en Honduras en agosto de 2024.

Después de la derrota 1-0 de Alianza ante Marathón, en el Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, se produjeron disturbios entre aficionados salvadoreños y elementos de seguridad.

La situación escaló al punto de que varios jugadores de Alianza intentaron intervenir para proteger a sus seguidores. Todo surgió luego de que, por una razón nunca investigada a profundidad, abrieron las puertas del sector destinado para los seguidores salvadoreños de tal manera que cerca llegaron los del equipo rival y comenzaron los problemas.

Según las denuncias del lado salvadoreño y testimonios de los jugadores de Alianza, las autoridades reaccionaron agrediendo a los visitantes.

Henry Romero, Iván Mancía, Anthony Sosa y Anyelo Rodríguez resultaron afectados por el gas lacrimógeno utilizado por la Policía para dispersar a los aficionados. Romero incluso tuvo que recibir atención médica. El jefe de seguridad del equipo también fue afectado por los gases.

El propio Alianza condenó posteriormente los hechos y sostuvo que el fútbol debía desarrollarse en un ambiente seguro para aficionados y protagonistas.

Un problema que se repite en los torneos regionales

Los episodios de los últimos años muestran que los desplazamientos internacionales de las aficiones salvadoreñas han estado acompañados en algunas ocasiones por problemas de seguridad.

Guatemala aparece como uno de los escenarios donde más recientemente se han registrado denuncias: primero con FAS en 2024, después con Alianza ese mismo año y ahora con Firpo.

Honduras también registra un antecedente importante con Alianza y Marathón, mientras que Costa Rica acaba de sumar el episodio ocurrido alrededor del partido entre Cartaginés y FAS.

El patrón se repite: los incidentes ocurren principalmente fuera del terreno de juego, en los momentos de ingreso o salida de los estadios, cuando las aficiones coinciden o durante los desplazamientos de los equipos.

La sucesión de casos vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de que los clubes locales y Concacaf refuercen los protocolos para separar a las aficiones visitantes, controlar las rutas de salida y garantizar la seguridad de los equipos que participan en las competencias regionales, así como la de los aficionados.

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