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El magnicidio de 1913, el Divino Salvador del Mundo y la consagración del país a Jesucristo

En las Fiestas Agostinas del 5 y 6 de agosto, el monumento al Divino Salvador del Mundo vuelve al centro de San Salvador, recordando el magnicidio de Manuel Enrique Araujo y la consagración de El Salvador.

El monumento al Divino Salvador del Mundo
El monumento al Divino Salvador del Mundo es símbolo de identidad salvadoreña. Foto EDH / Archivo

Cada 5 y 6 de agosto, San Salvador y todo el país se paralizan para celebrar las tradicionales Fiestas Agostinas en honor del Divino Salvador del Mundo, patrono nacional.

La histórica plaza ubicada a la entrada del Paseo General Escalón de San Salvaor —antigua Plaza de las Américas hoy Plaza del Divino Salvador del Mundo— se convierte en el punto neurálgico de los festejos.


Desde este espacio arrancan las alboradas matutinas, las actividades religiosas y los desfiles populares que recorren las principales arterias de la capital.

Sin embargo, la imponente escultura de mármol que corona el pedestal guarda un origen que conjuga la tragedia política y la devoción de mediados del siglo XX.

La cónclave que consagró este espacio urbano ocurrió el 26 de noviembre de 1942, durante el Primer Congreso Eucarístico Nacional. Las páginas de El Diario de Hoy registraron una movilización masiva que unió a los tres poderes del Estado, al clero, al ejército y a delegaciones de los catorce departamentos.

Portada de EDH de 1942 con la noticia de la consagración del país en el Primer Congreso Eucarístico
Portada de EDH de 1942 con la noticia de la consagración del país en el Primer Congreso Eucarístico, mejorada con herramientas de IA. Foto EDH / Archivo

Aquel jueves, la plaza asumió su rol como el corazón sagrado y patriótico del país tras la bendición de la imagen de mármol del patrono sobre el globo terráqueo.

Una jornada que paralizó a la nación

La cobertura de la época detalla cómo la población desbordó las avenidas para asistir a la gran procesión de clausura. La prensa reportó peregrinaciones procedentes de Ahuachapán, Sonsonate, Chalatenango, San Vicente y San Miguel.

Cincuenta sacerdotes impartieron la comunión simultánea a más de cincuenta mil hombres congregados en el antiguo Campo de Marte, mientras que por la mañana se celebró la misa pontifical ante noventa mil fieles.

El acontecimiento trascendió las fronteras. En medio de la Segunda Guerra Mundial, El Diario de Hoy destacó la transmisión radial dirigida desde el Vaticano por el papa Pío XII. El pontífice pronunció un mensaje en español para la feligresía a las 10:45 horas, sintonizado en plazas públicas.

Plaza de las América con el monumento al Divino Salvador del Mundo en 1950, publicada en las redes de Historia de El Salvador
Plaza de las América con el monumento al Divino Salvador del Mundo en 1950, publicada en las redes de Historia de El Salvador, mejorada con herramientas de IA.. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.facebook.com/photo/?fbid=741981592875541&set=a.460420576123992
Plaza del Divino Salvador del Mundo en 2023
Plaza del Divino Salvador del Mundo tras la última remodelación en 2023. Foto EDH / Archivo

En la ceremonia final, el presidente del Poder Legislativo, doctor Francisco Antonio Reyes, proclamó la consagración oficial de la patria al Corazón Eucarístico del Divino Salvador del Mundo.

Hoy en día, la plaza a la entrada del Paseo General Escalón marca el inicio de los festejos agostinos, sirviendo como escenario principal para las mañanitas, el reparto de atol y la partida de las carrozas y bandas de paz.

De la tumba presidencial al monumento público

Más allá del fervor eclesial de 1942, la escultura de mármol de Cristo sobre el planeta Tierra, colocada sobre el pedestal diseñado por el arquitecto costarricense José María Barahona Villaseñor, encierra un trasfondo histórico particular.

La versión historiográfica difundida ampliamente en plataformas digitales y sitios especializados en historia salvadoreña indica que la figura fue encargada originalmente por la familia del expresidente Manuel Enrique Araujo tras su magnicidio en febrero de 1913.

Ex presidente de El Salvador Manuel Enrique Araujo
Ex presidente de El Salvador Manuel Enrique Araujo, mejorada con herramientas de IA. Foto / Wikipedia

Según dichos registros -como el publicado en el sitio trabajosocialelsalvador.wordpress.com-, la pieza fue esculpida e importada desde Italia para formar parte del mausoleo familiar de Araujo en el Cementerio General de Los Ilustres.

Araujo, único mandatario salvadoreño asesinado en el ejercicio de su cargo, recibió el homenaje póstumo de sus allegados a través de esta obra de arte sacro.

Tres décadas después, ante la organización del congreso religioso de 1942, la familia Araujo aceptó ceder la imagen a la Iglesia Católica para su instalación en el poniente de San Salvador.

El traslado de la figura desde el ámbito privado funerario hasta la antigua Plaza de las Américas reconfiguró su significado.

De velar la tumba de un presidente mártir, la obra pasó a presidir el centro urbano de las conmemoraciones patronales y símbolo de la identidad de los salvadoreños.

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