Agentes de ICE no buscaban al migrante mexicano que mataron
Según la legisladora Sylvia García, el director interino de ICE, David Venturella, le explicó por teléfono que los agentes interceptaron la camioneta de Salgado porque creían que en ella viajaba una persona contra la que hay una orden administrativa de detención.
La congresista Sylvia García, cuyo distrito incluye el barrio de mayoría latina de Houston, Texas, donde el inmigrante mexicano Lorenzo Salgado fue ultimado por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), declaró que ni él ni su hermano Víctor eran el objetivo del operativo de los agentes federales.
Según la legisladora, el director interino de ICE, David Venturella, le explicó por teléfono que los agentes interceptaron la camioneta de Salgado porque creían que en ella viajaba una persona contra la que hay una orden administrativa de detención.
«Confirmó que Lorenzo Salgado no era el objetivo de la operación, ni tampoco su hermano, quien viajaba como pasajero en el vehículo. El director dijo que ICE estaba buscando a una persona con una orden de deportación definitiva, quien, según los agentes, había entrado en la camioneta», detalló García.
Venturella no reveló la identidad de la persona buscada ni confirmó si se trataba de alguno de los compañeros de trabajo de los hermanos Salgado que fueron arrestados, añadió García.
«Venturella dijo que desconocía el nombre de la persona a la que ICE buscaba y que no podía identificar claramente a qué pasajero buscaban», comentó García.
La congresista señaló además que ninguno de los agentes de ICE presentes durante el incidente llevaba una cámara corporal.
La Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional está liderando la investigación federal sobre el tiroteo. Por su parte, el FBI abrió las pesquisas sobre la supuesta agresión de Salgado contra los agentes.
En paralelo, la Fiscalía del condado de Harris también abrió una investigación sobre la muerte del migrante, y el fiscal, Sean Teare, ha denunciado que no han tenido «el mismo nivel de acceso» que su oficina suele tener cuando hay un tiroteo en el que están involucradas las fuerzas del orden.
La muerte de Salgado es el primer tiroteo mortal que involucra a agentes federales desde las muertes en enero de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Mineápolis, que rechazaban las redadas de ICE, en medio de la ofensiva del presidente Donald Trump contra la inmigración.