Iván Barton, la pesadilla de Paraguay, pitó en la clasificación japonesa
Tras quedar en el ojo de la tormenta por su arbitraje en el picante duelo entre Paraguay y Turquía, el réferi salvadoreño Iván Barton vivió una jornada de absoluta sobriedad y templanza. El juez cuscatleco condujo con solvencia el empate entre Japón y Suecia, resultado que catapulta a los nipones a la próxima ronda y deja a los escandinavos expectantes, aferrados a la calculadora para certificar su boleto como uno de los mejores terceros
La primera mitad del cotejo ofreció un espectáculo más propenso al bostezo que a la épica futbolística, concluyendo con un pálido cero a cero.
La única nota de verdadera alarma en ese período fue la prematura y obligada sustitución del zaguero sueco Isak Hien, quien debió abandonar el rectángulo de juego tras sufrir una conmoción derivada de una acción fortuita en su propia área chica.
Para la etapa complementaria, el trámite adquirió una fisonomía mucho más alegre y vertical.
Rompiendo la paridad reinante, Daizen Maeda adelantó al combinado del Sol Naciente desatando la euforia asiática, mientras que Anthony Elanga rescató la igualdad definitiva para la escuadra escandinava, sellando un 1-1 que reflejó fielmente las fuerzas de ambos bandos.
A diferencia de los pasajes de alta tensión colectiva que Barton debió capear en el inflamable duelo de los paraguayos, esta vez el salvadoreño se topó con dos planteles imbuidos de una encomiable disciplina y un estricto control emocional, tanto en el verde césped como en los banquillos.
El colegiado administró las acciones con su habitual aplomo y seriedad, apelando a un pragmático idioma inglés como herramienta de cabecera para encauzar los escasos reclamos de los futbolistas y mantener los hilos del encuentro bajo control.
Su tarjeta amarilla apenas asomó en tres ocasiones a lo largo de los 90 minutos: Shogo Taniguchi, Isak Hien y Viktor Gyökeres.
Países Bajos manda y la «Blågult» aguarda
En el otro frente de batalla de la zona, Países Bajos no dejó espacio a las sorpresas y despachó por un contundente 3-1 a Túnez, asegurándose con holgura el liderato absoluto del sector.
Con este panorama matemático, la «Naranja Mecánica» y los samuráis de Japón inscriben de forma directa sus nombres en la ronda de eliminación directa.
Por su parte, el seleccionado de Suecia queda supeditado al purgatorio de la espera.
Al cierre de esta edición, la escuadra dirigida por la «Blågult» se posiciona provisionalmente a la vanguardia de los mejores terceros clasificados del torneo gracias a su favorable diferencia de goles.
Sin embargo, el billete definitivo para los suecos no estará garantizado hasta que concluyan las acciones del resto de las zonas en esta apasionante Copa del Mundo. Pero han quedado bastante bien parados.