Texas decretó este viernes una emergencia y la declaración de desastre en los condados de Zavala y Uvalde, en el sur del estado, tras haberse confirmado un caso de mosca del gusano barrenador, una plaga erradicada en Estados Unidos en la década de 1960 y considerada una de las principales amenazas para la ganadería.
El gobernador del estado, Greg Abbot, indicó hoy en una rueda de prensa que la medida permite movilizar «todos los recursos disponibles» y reasignar personal en todo Texas para responder a la amenaza de este parásito.
También señaló que se acelerará el movimiento de moscas estériles hacia el estado, que utilizan para contener la plaga, y se construirá una nueva planta para criar estos insectos en Edinburg, en el sur del estado.
Para la erradicación de esta plaga, se usa la técnica del insecto estéril, que consiste en criar grandes cantidades de moscas en un laboratorio, esterilizar a los machos mediante radiación y liberarlos en las zonas afectadas.
Estos machos estériles se aparean con hembras silvestres, que solo se reproducen una vez en su vida, lo que impide que nazcan nuevas larvas viables.
«Tenemos una detección positiva confirmada de gusano barrenador del Nuevo Mundo en un ternero de tres semanas», dijo Brooke Rollins, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, en una sesión informativa en la que señaló que ya estaba en marcha una «acción inmediata» para contener y erradicar el parásito.
Estados Unidos prohibió el comercio de ganado con México en el verano pasado tras informes de que se habían detectado reses positivas a la plaga, que había sido erradicada en Estados Unidos en 1966, hasta un brote en el sur de Florida en 2017, según el sitio web del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
La mosca del gusano barrenador es un parásito cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente, especialmente ganado, fauna silvestre y mascotas, y en raras ocasiones puede afectar a humanos. Si no se trata, puede provocar lesiones graves o la muerte.
Las hembras depositan huevos en heridas abiertas o zonas húmedas del cuerpo, como ombligos de animales recién nacidos o pequeñas lesiones, y las larvas eclosionan rápidamente, agravando las heridas, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de EE.UU.
La identificación temprana y el tratamiento veterinario permiten salvar a los animales afectados y evitar la expansión del brote, señalan las autoridades federales.
La plaga fue erradicada de EE.UU. en la década de 1960 pero las autoridades han seguido de cerca su avance por Centroamérica y México, donde se han registrado brotes en los últimos años.
Según el USDA, la presencia de la mosca del gusano barrenador puede generar importantes pérdidas económicas debido a la muerte de animales, la disminución de la producción ganadera y los costos asociados a la vigilancia y los tratamientos veterinarios.
De acuerdo con datos oficiales, Texas alberga el mayor inventario de ganado vacuno de Estados Unidos, con más de doce millones de cabezas, y desempeña un papel clave en la producción nacional de carne de res.
El estado concentra una parte significativa de los ranchos y corrales de engorde del país por lo que cualquier amenaza sanitaria, que afecte a sus rebaños, puede tener repercusiones económicas para productores, exportadores y consumidores en todo el mercado estadounidense.