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El árbol de la bondad

El aguacate es un árbol de bondad: sirve para consumir y para compartir. No existe mejor muestra de cariño y aprecio, ni acercamiento más efectivo, que regalar aguacates recién cortados con buena intención.

Hace poco escuchaba a un cardiólogo hablar de una dieta saludable que no afectaría mucho la salud cardíaca del ciudadano promedio, quien gusta almorzar frijoles sancochados, cuajada, tortilla y el preciado aguacate, una grasa buena para el ser humano.

Ancestralmente, el aguacate (Persea americana), considerado un fruto, ha tenido presencia en Mesoamérica desde hace casi 8,000 años a.C. El origen de la palabra viene del náhuatl awacátl, que significa “de los colgantes masculinos”. Es un fruto que cuelga de los árboles, madura y cae por gravedad; algunos son cortados y puestos a madurar en papel.

El aguacate es una fruta tropical altamente nutritiva, destacada por su alto contenido de grasas monoinsaturadas, vitaminas (A, C, D, K y del complejo B) y fibra. Originaria de Mesoamérica, es rica en potasio y ácido oleico, lo que ayuda a reducir el colesterol malo y favorece la salud cardiovascular.

En el Códice Mendocino, documento pictográfico antiguo, se muestra el jeroglífico de Aguacatlán (“lugar donde abundan aguacates”), representado por un árbol de aguacate. En el Códice Florentino, fray Bernardino de Sahagún documentó el uso del aguacate entre los indígenas, describiendo su cultivo, sus variedades en huertos y laderas.

El aguacate forma parte de la dieta actual de muchas personas en Centroamérica; es indispensable en los tres tiempos de comida. Los mayas también apreciaban este fruto, cultivado y domesticado durante miles de años, al que conocían como “on”. En la escritura jeroglífica maya, el aguacate estaba representado en el calendario como glifo del decimocuarto mes (K’ank’in). Se han encontrado representaciones de árboles de aguacate en tumbas mayas, como las del gobernante Pakal en Palenque. Los mayas aprendieron a seleccionar la fruta y a perfeccionar su cultivo.

Los grupos que recorrían constantemente Mesoamérica dispersaron el cultivo de aguacate, entre ellos los aztecas, toltecas, nahuas, entre otros. Actualmente, la propagación comercial se realiza principalmente por injertos, lo que asegura la calidad del fruto.

Es una planta adaptable, que propicia la reforestación y forma parte de los sumideros de carbono. En nuestro país se encuentra en cualquier lugar, incluso en barrancos y quebradas, contribuyendo a la seguridad alimentaria. Son muy afortunados quienes conservan en sus patios, jardines o propiedades frondosos y saludables árboles de aguacate. Culturalmente, desde épocas coloniales hasta la era moderna, regalar aguacates al prójimo es un acto de bondad, aprecio y buenos sentimientos; un gesto grandioso.

El aguacate puede estar muy verde y duro, pero bastan unos días para que comience a madurar y ofrezca ese exótico color verde en degradé hasta llegar a un profundo amarillo. Espera que el cuchillo parta su corteza, que puede llegar a ser oscura, y revele su interior con el protuberante hueso y semilla, indispensable para su propagación, y desprenda esa mantequilla natural que se untará en tortilla, pan o en pedazos que se fundirán en una sopa caliente de frijoles de olla con queso o crema.

Por eso, el aguacate es un árbol de bondad: sirve para consumir y para compartir. No existe mejor muestra de cariño y aprecio, ni acercamiento más efectivo, que regalar aguacates recién cortados con buena intención.

Incluso los perros que deambulan por fincas, pasajes o callejones del país, sorteando la gravedad que hace caer los aguacates del árbol, pueden saborear el fruto en el suelo. De ahí surge el epíteto de “aguacateros”. La naturaleza también es bondadosa con ellos.

Cultivar aguacates es fácil: es un fruto adaptable a nuestro entorno. Debemos seguir promoviendo su cultivo, ya que fortalece la seguridad alimentaria, refuerza los lazos de amistad y cariño en las comunidades, fortalece la economía local y su consumo es beneficioso para la salud.

Especialista en temas ambientales

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