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El Salvador produce menos del 5% de arroz que consume, señala la Mesa por la Soberanía Alimentaria

La producción de arroz en El Salvador continúa siendo insuficiente frente a la demanda interna, en un contexto donde la alta dependencia de las importaciones expone al país a crisis internacionales que encarecen el traslado de mercancías y presionan los precios

Centro Escolar- Alimentos- Alumnos
Centros escolares públicos han implementado programas de alimentación para los estudiantes. El menú es variado: arroz, frijoles, leche, atole entre otros son alguno de los refrigerios que se entregan a diario. Foto EDH/Archivo

La soberanía alimentaria es un tema que en los últimos años ha adquirido mayor importancia debido a las distintas coyunturas nacionales, las cuales han provocado que la producción agrícola en el país se enfrente a desafíos relacionados con el abastecimiento nacional, así como la alta dependencia de la importación de alimentos desde el exterior.

Uno de esos alimentos, que es fundamental para la dieta salvadoreña, es el arroz, el cual se produce en su mayoría fuera de las fronteras salvadoreñas y que, en los últimos años, también ha experimentado una reducción en su producción nacional.

De acuerdo con Adalberto Blanco, representante de la Mesa Nacional para la Soberanía Alimentaria, quien estuvo recientemente en la entrevista de la emisora YSKL, en el país se produce menos del 5% del arroz que consumen las familias salvadoreñas, un porcentaje que ha venido disminuyendo en las últimas décadas y que obedece a distintas circunstancias, entre ellas la poca capacidad que tienen los agricultores salvadoreños para competir con el mercado internacional.

Según Blanco, en algunos países de origen de este grano existen incentivos para los agricultores que producen arroz, algo que ayuda a reducir el costo y, por ende, el precio final. Esto es lo que no permite a los productores salvadoreños competir contra los proveedores externos.

Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) apuntan que entre marzo de 2025 y marzo de 2026, el país importó más de 139,000 toneladas de arroz de distintos tipos, el cual tiene como países de origen principales a Estados Unidos, Tailandia, Brasil y algunos países vecinos como Honduras y Guatemala.

Asimismo, en cuanto a la producción nacional, los datos del V Censo Agropecuario también dan cuenta de esta realidad: En el país hay solo 648 productores de arroz que producen este grano en un área de cultivo de hasta 825 manzanas. En el ciclo de siembra de mayo de 2024 a abril de 2025, estos productores generaron hasta 7,694 toneladas de arroz, lo que equivale a, justamente, un 5% del total de grano que se importó en el último año.

Pero, ¿por qué es importante analizar el origen del arroz? Según el representante de la Mesa Nacional por la Soberanía Alimentaria, los productos como el arroz, el maíz y los frijoles representan hasta un 30% de la dieta de los salvadoreños, por lo que depender de la importación de este grano deja en vulnerabilidad la soberanía alimentaria en el país.

Lo anterior debido a que los choques externos, como lo que ocurre en estos momentos en Irán, provocan una serie de situaciones que impactan la microeconomía. En el caso salvadoreño, la guerra en Medio Oriente ya impactó en el precio de los combustibles, un recurso clave en la cadena de suministros que se encarga de movilizar este tipo de mercadería, lo que incluso eleva el riesgo de que productos como el arroz suban de precio debido a esos incrementos en los costos de operación para traerlo desde otros países.

Por ello, Blanco considera que “es importante reducir la dependencia externa y producir más desde adentro (…) que podamos proteger a la población de eventos externos. Mientras más fuertes seamos internamente más podremos garantizar los alimentos para la población”.

Además del lado de los combustibles, en la zona de Medio Oriente también transita una buena parte de los insumos agrícolas que se utilizan en la producción salvadoreña, los cuales corren el riesgo de incrementar fuertemente de precio y afectar todas las ramas de la agricultura.

“Cuando un país es altamente dependiente de la importación de alimentos, siente más fuertes los efectos”, señala el experto, quien además subraya que “El Salvador es el segundo país más dependiente de las importaciones de alimentos en la región, solo por detrás de Panamá”.

Asimismo, algo que añade presión sobre la soberanía alimentaria del país es el posible efecto que tendría el fenómeno de El Niño en los próximos meses. El sector agropecuario ha señalado que la siembra postrera, que se realiza en noviembre, podría no darse debido a la sequía prolongada que los organismos internacionales han pronosticado. Esto podría reducir la disponibilidad de granos el próximo año.

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