Un joven de 18 años perdió un ojo al ser alcanzado por un proyectil disparado presuntamente por un agente federal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mientras asistía y documentaba una protesta el mes pasado, informaron las cadenas CNN y Univisión.
La víctima fue identificada como Tucker Collins, estudiante de primer año de ingeniería astronáutica con una subespecialización en artes cinematográficas de la Universidad del Sur de California.
El incidente se produjo cuando miles de personas participaron el 28 de marzo en manifestaciones bajo el lema “No Kings” en todo el país, protestando contra las políticas migratorias del presidente Trump, el aumento del costo de la vida y la guerra contra Irán.
Según dijo el abogado de Collins a CNN, éste fue alcanzado en su ojo derecho por un proyectil no letal disparado por un agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mientras documentaba la protesta frente al Centro de Detención Metropolitano en Los Ángeles.
El proyectil «le destruyó el globo ocular y le fracturó los huesos de la órbita ocular”, según declaró su abogado, V. James DeSimone.
Aunque la multitud de manifestantes y los agentes de la ley estaban separados por una alta barrera metálica negra, y Collins se mantuvo alejado de la primera línea de la protesta, aun así recibió un impacto en el ojo, según afirmó su abogado.
Una enfermera presente en la protesta le curó la herida. Collins fue trasladado al hospital, pero los médicos no pudieron salvarle el ojo y tuvieron que extirpárselo quirúrgicamente.
Cuando CNN consultó sobre lo sucedido y por qué se disparó el proyectil, el DHS respondió: “La Primera Enmienda protege la libertad de expresión y la reunión pacífica, no los disturbios”.
La agencia declaró que “los alborotadores arrojaron piedras, botellas y bloques de cemento a los agentes” y que se emitieron siete advertencias antes de que se implementaran las medidas de control de multitudes. Según el DHS, tres manifestantes también fueron arrestados.
“El DHS está tomando las medidas apropiadas y constitucionales para defender el estado de derecho y proteger a nuestros agentes y al público de los alborotadores peligrosos. Nuestros agentes del orden han seguido su entrenamiento y han utilizado la mínima fuerza necesaria para protegerse a sí mismos, al público y a la propiedad federal”, decía su comunicado.
El DHS no respondió si la agencia le proporcionó tratamiento o si ha estado en contacto con Collins desde su lesión, dijo la cadena internacional de noticias.
“Tucker sufrió una lesión que le cambió la vida mientras documentaba una protesta, no mientras participaba en la violencia. Eso debería alarmar a cualquiera que se preocupe por los derechos civiles, la libertad de prensa y la rendición de cuentas”, dijo el abogado DeSimone en un comunicado. “No estaba amenazando a nadie. No estaba atacando a nadie”.
“Tomar fotografías no es un disturbio”, dijo DeSimone. “Eso es una completa tontería, y además es una crueldad”.