Álvaro Arbeloa ha ido creciendo como entrenador del Real Madrid superando adversidades y grandes nombres en el banquillo rival
Álvaro Arbeloa ha ido creciendo como entrenador del Real Madrid superando adversidades y grandes nombres en el banquillo rival

En un examen constante por su falta de experiencia como técnico en la élite y una imagen asociada al ‘mourinhismo’ de su pasado como jugador, Álvaro Arbeloa ha ido creciendo como entrenador del Real Madrid superando adversidades y grandes nombres en el banquillo rival. El triunfo de alumno ante maestro con Jose Mourinho y el gran salto, superar a Pep Guardiola, preceden a otro gran pulso con Diego Simeone.
Formado en la cantera del Real Madrid, como en su etapa de jugador tras llegar a la casa blanca siendo juvenil, el sueño de Arbeloa se inició con el mal trago de sustituir en el banquillo del primer equipo a su mejor amigo en el mundo del fútbol, Xabi Alonso.
Los duelos de altos vuelos que perdió su predecesor, tan solo airoso en el clásico en el Bernabéu de la primera vuelta liguera, pero marcado a fuego por la goleada del PSG en el Mundial de Clubes y la encajada en el Metropolitano en el derbi madrileño, junto a derrotas con clara inferioridad frente a Liverpool o Manchester City, los ha ganado Arbeloa en situación de riesgo.
Con su equipo comprometido ante una plaga de lesiones que no cesa, la última de la importancia del decisivo Thibaut Courtois para mes y medio, la figura de Arbeloa se ha dimensionado y asentado con victorias en los días grandes. De su arranque con mal pie, con eliminación copera ante el Albacete, exceso de confianza europeo con goleada en Da Luz y derrotas ligueras frente a Osasuna y Getafe, pasó a la revancha con el Benfica y una exhibición táctica ante el Manchester City.
El Real Madrid de Arbeloa llega al derbi que marcó el inicio del fin de Xabi Alonso, en su mejor momento. Cuatro triunfos consecutivos en dos semanas que marcaban el destino para bien, pelear por LaLiga y ‘Champions’, o para mal, quedar en marzo sin opciones de títulos. Lo consiguió con el compromiso y el orgullo de una plantilla que venció en Balaídos con diez bajas. Con una reivindicación desde la pizarra ante el gran estratega, Pep Guardiola, al que derribó en la ida de octavos en el Bernabéu.
Sin Kylian Mbappé y apostando en una eliminatoria decisiva en la temporada, como símbolo en su fe ciega en la cantera que tan bien conoce, por un chico de 18 años como Thiago Pitarch. Reforzó su centro del campo, revitalizó a su equipo y puso fin a la irregularidad que estaba marcando el curso madridista.
Desde una mejoría física colectiva que supera a rivales en los últimos minutos. Explotando la mejor versión de jugadores como Fede Valverde, Aurélien Tchouaméni y Vinícius. Recuperando para la causa a Dean Huijsen o Brahim Díaz. Hasta sacando lo máximo de futbolistas que ya parecían no contar como Ferland Mendy antes de que volviera a lesionarse por el esfuerzo.
El primer pulso con Simeone
La exigencia marca el camino de Arbeloa, con un futuro por esclarecerse en el banquillo del primer equipo. Mientras, su continuidad al mando el próximo curso, pasar de ser técnico interino o apuesta de la casa avalada por el presidente Florentino Pérez, se define a base de partidos de altura. El próximo, el Atlético de Madrid. A la vuelta de la esquina, el gran clásico del fútbol europeo frente al poderoso Bayern Múnich.
Sus recuerdos ante el Atlético son positivos de su etapa de jugador en la que se midió a Diego Simeone. Contra él, en la etapa de Mourinho, perdió una final de Copa del Rey en el Santiago Bernabéu. Las cuatro derrotas de su carrera en el derbi llegaron ante el Cholo, tres en el torneo copero. La gran revancha, la conquista de la décima en Lisboa. Un total de 17 derbis (10 triunfos, 3 empates y 4 derrotas).
Reforzado por el doble triunfo ante Guardiola, encara otro de esos duelos tácticos que tanto trabajo dieron a técnicos asociados al éxito reciente madridista, Zinedine Zidane o Carlo Ancelotti, y que se le atragantó a Xabi Alonso. Su Real Madrid, con una nueva identidad de inicio, se derrumbó en el Metropolitano. Desarbolado y superado. Sin carácter competitivo, ni presión.
Un partido que seguro que Arbeloa, que estudia en profundidad a cada rival para buscar la fórmula de explotar alguna debilidad, ha revisado las últimas horas mientras define una estrategia. Recupera jugadores y debe tomar decisiones. La más importante, la inclusión de Kylian Mbappé en el equipo titular y lo que conlleva. La mayor amenaza ofensiva se contrarresta con una posible pérdida de esfuerzo defensivo.
Los jugadores lesionados que vayan entrando, deben mantener el mismo nivel de exigencia sin balón. Es la máxima que transmite Arbeloa, que encontró desde la apuesta por aumentar un centrocampista, el equilibrio que le faltaba a su equipo. Las opciones al título liguero las pone en juego ante el Atlético de Madrid con la obligación de ganar para poder llegar al Camp Nou con posibilidad de lograr lo que nunca ocurrió en el pasado, remontar 4 puntos de distancia al Barcelona con nueve jornadas por disputarse.
La realidad en tus manos
Fundado en 1936 por Napoleón Viera Altamirano y Mercedes Madriz de Altamirano.
Facebook-f Instagram X-twitter11 Calle Oriente y Avenida Cuscatancingo No 271 San Salvador, El Salvador Tel.: (503) 2231-7777 Fax: (503) 2231-7869 (1 Cuadra al Norte de Alcaldía de San Salvador)
2025 – Todos los derechos reservados