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No habrá allanamientos sin orden judicial ni abusos en redadas, promete el nominado a secretario de Seguridad Nacional de EEUU

Senador por Oklahoma, Mullin fue sometido a un duro interrogatorio sobre política migratoria en una tensa audiencia de confirmación en el Senado el miércoles

El nominado por el presidente Donald Trump a nuevo secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin , aseguró este miércoles ante una audiencia en el Senado que la agencia que aspira a dirigir no allanará domicilios o centros de trabajo sin una orden judicial previa, una exigencia que sus agentes migratorios han ignorado desde el año pasado.

Mullin fue sometido a un duro interrogatorio sobre política migratoria en una tensa audiencia de confirmación en el Senado el miércoles.

“No entraremos en una casa ni en un lugar de trabajo sin una orden judicial, a menos que estemos persiguiendo a una persona que irrumpa en un lugar de trabajo o en una casa”, aseguró Mullin, al que Trump ha nominado para reemplazar a la controvertida Kristi Noem, destituida por el presidente estadounidense el pasado 5 de marzo.

Senador por Oklahoma, Mullin procuró distanciarse de Noem, que abandona el cargo bajo polémica por su reacción a la muerte de dos manifestantes en el estado de Minnesota que protestaban por las redadas contra la inmigración ilegal.

Noem fue despedida por Trump después de que calificara negativamente a los protestantes tiroteados en Minneápolis (Minesota), una mujer y un hombre. 

La necesidad de contar con estas órdenes judiciales es una de las condiciones que los demócratas exigen a los republicanos para aprobar el presupuesto del Departamento -parcialmente cerrado desde el 14 de febrero- y reabrirlo.

No habrá allanamientos sin orden judicial en EE.UU., garantiza el nominado a secretario de Seguridad Nacional
El nominado por el presidente Donald Trump a nuevo secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, durante una audiencia en el Senado, este 18 de marzo de 2026, en Washington. EFE/Will Oliver

Memorandos internos que han circulado en el seno del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), dependiente del Departamento, desde el año pasado han instruido a sus agentes a realizar allanamientos sin la orden previa de un juez.

Las negociaciones, en las que se está implicando incluso la Casa Blanca, siguen abiertas a la espera de un acuerdo entre ambos partidos.

Retractación sobre el hombre asesinado en Mineápolis

Mullin también abordó el tema de las ciudades santuario de una manera algo diferente a como lo hicieron otros funcionarios de la Administración Trump, ya que se abrió a colaborar con esas ciudades y afirmó que intentaría contactar con alguaciles y jefes de policía para conocer sus problemas y poder resolverlos.

Además, en la comparecencia en el Senado, Mullin matizó algunas de las políticas que más tensión han generado en los últimos meses, ya que aseguró que el servicio de inmigración debería centrarse en la vigilancia de delincuentes peligrosos en lugar de realizar operaciones comunitarias masivas como las de Mineápolis.

Durante su intervención, Mullin declaró que se arrepentía de los comentarios que hizo sobre el manifestante Alex Pretti, asesinado por agentes federales en las protestas por las redadas migratorias en Mineápolis el pasado 24 de enero, en los que aseguraba que era «un individuo trastornado” y alguien que “iba a causar el máximo daño”.

“Probablemente debería haberme retractado de esas palabras. No debí haber dicho eso”, le dijo Mullin al senador Gary Peters.

Mullin chocó particularmente con el senador Rand Paul, presidente del comité y también republicano. 

Paul, quien mantiene una relación conflictiva con Mullin desde hace años, dijo a los periodistas tras las tres horas de audiencia que votaría en contra de su nombramiento. 

Los republicanos cuentan con una mayoría de 8-7 en el comité de la cámara alta y se necesita una mayoría simple para enviar la nominación de Mullin al pleno del Senado para una votación de confirmación. 

Un senador demócrata del comité, John Fetterman, indicó que podría votar a favor de la confirmación de Mullin y durante la audiencia del miércoles explicó que mantiene una «mentalidad abierta».

Se prevé que la votación se celebre el jueves.

Mullin dijo que uno de sus objetivos, si es confirmado, sería alejar al DHS y a su polémica agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del foco público. 

«Mi objetivo en seis meses es que no seamos la noticia principal todos los días», dijo.

«Quiero proteger la patria. Quiero llevar tranquilidad. Quiero devolver la confianza a la agencia».

El senador aseguró que le «encantaría que ICE se convirtiera en una agencia de transporte» para deportar a los migrantes en lugar de estar «en primera línea» con redadas en ciudades y pueblos de todo el país. 

Señaló que se exigiría a los agentes federales de inmigración que contaran con órdenes judiciales antes de entrar en domicilios o negocios, a menos que estuvieran persiguiendo a un delincuente comprobado. 

Mullin también retiró unas declaraciones que hizo en su momento en las que calificó a uno de los dos estadounidenses abatidos en Minneapolis (Minnesota) de «individuo demente». 

El hombre iba armado, y mantuvo al menos dos altercados con agentes del ICE, en el último de los cuales fue tiroteado.

«No debería haber dicho eso», afirmó.

También dijo que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que depende del DHS, debería ser «reestructurada» y no eliminada, como han propuesto algunos en la administración Trump. 

«Problemas de ira»

La audiencia comenzó de forma explosiva cuando Paul confrontó a Mullin por comentarios pasados que el senador por Oklahoma hizo sobre el senador por Kentucky.

Mullin, un fornido exluchador y peleador de artes marciales mixtas de 48 años, llegó a llamar a Paul «maldita serpiente» y dijo que «entendía» por qué había sido agredido en 2017. 

«Dígame en la cara por qué cree que me lo merecía», le pidió Paul a Mullin. 

«Y ya que estamos, explíquele al público estadounidense por qué deberían confiar en un hombre con problemas de ira para dar el ejemplo adecuado a los agentes de ICE y de la patrulla fronteriza», añadió.

Mullin se negó a disculparse con Paul por sus comentarios pasados y, refiriéndose a la agresión, dijo: «No creo que a nadie deban golpearlo por sorpresa». 

Mullin, un firme partidario de Trump, fue elegido senador por Oklahoma en 2022, después de haber pasado 10 años en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

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