La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua denunció este sábado la «crueldad del régimen» sandinista que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo contra los disidentes de su Gobierno.
«La crueldad del régimen hacia quienes se atreven a alzar la voz es irrazonable», dijo la delegación diplomática estadounidense en un mensaje divulgado en sus redes sociales.
La sede diplomática de EE.UU. en Managua criticó que «la dictadura Murillo-Ortega» continúe manteniendo detenidas a personas ancianas y enfermas, y puso como ejemplo el caso del exdiputado indígena miskito Brooklyn Rivera Brayan, de 73 años y quien se encuentra detenido desde el 29 de septiembre de 2023.
Rivera, líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, que significa ‘Hijos de la Madre Tierra’, en lengua miskita) y quien fue aliado de los gobernantes sandinistas en la Asamblea Nacional (Parlamento), fue arrestado antes de las elecciones regionales de marzo de 2024.
Después de su detención, el Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua, controlado por los sandinistas, canceló la personalidad jurídica del partido indígena Yatama, bajo el argumento de que ejecutó actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, incitando a la injerencia extranjera en los asuntos internos, delitos que son considerados traición a la patria.
«Estas personas -ancianos y enfermos- fueron encarceladas por el simple hecho de discrepar con el régimen y permanecen injustamente detenidas en condiciones inhumanas, privadas de derechos fundamentales y de atención médica», señaló la embajada estadounidense.
En Nicaragua hay actualmente 46 personas detenidas por motivaciones políticas, de las cuales 15 son adultos mayores, entre ellas, además de Rivera, los antiguos comandantes de la revolución sandinista Bayardo Arce y Henry Ruiz, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, cuyos datos son avalados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato.
Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria».
Socialcristianos piden a opositores unidad contra régimen de Ortega
Los socialcristianos nicaragüenses, agrupados en el Partido Humanista Social Cristiano (PHSC), hicieron este sábado un llamado a las demás fuerzas de oposición a unirse para sacar del poder al Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega, en el poder desde 2007.
El PHSC, miembro de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), hizo ese llamado tomando en cuenta lo ocurrido en Venezuela, el pasado 3 de enero, cuando fuerzas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en una operación militar en Caracas y luego los trasladaron a una cárcel en Nueva York, donde enfrenta un proceso por narcotráfico.
Además, por la «presión» que ejerce el presidente estadounidense, Donald Trump, «sobre Cuba para que gire hacia la democracia, y la presión con denuncias y sanciones que ejerce contra la dictadura de Ortega» que, a juicio de ese colectivo, «son hechos claros de la arremetida con su visión, de la nueva administración del Gobierno de los Estados Unidos, contra estas tres dictaduras».
«La aspiración que tenemos los socialcristianos es ver establecida en Nicaragua una democracia plena, con pluralismo político, justicia social y libertades públicas, misión que pasa por la unidad de todas las fuerzas democráticas que luchamos por sacar a la dictadura», señaló ese partido presidido desde el exilio por el exembajador de Nicaragua en Alemania José Dávila.
«Estamos obligados, los que queremos libertad, justicia y democracia para Nicaragua, a unirnos ya, a mostrar un solo rostro, una sola voz, que nos convierta en interlocutores en esta búsqueda de cambiar la dictadura, y crear la alternativa que goce de legitimidad, credibilidad y confianza del pueblo de Nicaragua», agregó.
Los socialcristianos afirmaron estar dispuestos inclusive a diálogos políticos, «pero no para caer en un nuevo engaño electoral de los sandinistas, ni para propiciar un «aterrizaje suave» a los co-dictadores, ni para volver a sistemas políticos con estados cooptados y restablecimientos de poderes y privilegios para unos pocos, sino para que el pueblo tenga lo que siempre ha buscado, una democracia profunda, con libertades plenas, elecciones libres con asesoría y vigilancia internacional».
«Hacemos pues un llamado vehemente a todos los nicaragüenses a convencernos que nuestra lucha es de principios y valores, es de proyectos políticos que liberen integralmente al pueblo», anotó esa organización.
El PHSC abogó para que las diversas fuerzas opositoras se unan «con sinceridad» y así «acelerar nuestra lucha con efectividad», con el apoyo de la comunidad internacional.
Para los socialcristianos, el régimen sandinista que preside Ortega junto a su esposa, Rosario Murillo, «está totalmente agotado históricamente, ya no tiene más que ofrecer que no sea más represión, y la eliminación total de las libertades públicas».