El 22 de febrero de 1942 queda la pluma de Stefan Zweig sin movimiento, cesa de escribir. A sus escasos 61 años (1881-1942), uno de los escritores europeos más famosos de todos los tiempos cierra sus ojos para siempre. Abrumado, inquieto, desesperado, exiliado y con el alma hinchada, da por terminada su existencia. Es resultado de ver el sueño de su vida, una Europa unida cultural y espiritualmente, convertida en una pesadilla que lejos de terminar pronto, aún vislumbraba más catástrofe y dolor.
Zweig deja un legado enorme en la Literatura Universal. Son innumerables sus obras de biografías, relatos literarios, ensayos y novelas, entre otros.
Una de las editoriales más reconocidas de España, Acantilado, lo describe brevemente de la siguiente manera: «Stefan Zweig fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de la novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la detallada descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador formidable, capaz de seducir al lector desde sus primeras líneas…».
Leer las biografías de Zweig es estar a la par de José Fouché, sentir y captar en detalle las pasiones de un político inescrupuloso y su capacidad calculadora para obrar en cada situación particular. Esta biografía es narrada en el contexto de una época turbulenta, la Revolución Francesa. Dada su forma de actuar y su singular comportamiento, Zweig lo presenta como: El genio tenebroso.
En otra de sus magníficas obras, es embarcarse y dar la vuelta al mundo con Fernando de Magallanes. Es verlo planificar y dirigir la construcción de los barcos que llevaría a su expedición sin precedente en la historia de la humanidad, Es vivir día a día las angustias de un marinero que a cada momento calcula cuánto tiempo le queda de comida y agua dulce para no fallecer en su trayecto, así como los peligros de amotinamiento. Es gritar de alegría al haber encontrado el paso del océano Atlántico al Pacífico. Y sentir las flechas disparadas en su contra y verle caer al agua cuando es herido y capturado por los lugareños en Filipinas y su posterior muerte. Es regresar a España con Juan Sebastián Elcano, que llega con pocos sobrevivientes después de haber navegado el planeta durante tres largos años. ¡El Mundo y La Ciencia cambian ese día!
En la biografía de María Antonieta, puede el lector conocer de primera mano a la futura la reina de Francia cuando llega de su natal Austria. Ver firmar el acta de matrimonio con Luis XVI, conocer su vida como Reina y posteriormente ver la lenta marcha hacia el cadalso cuando es decapitada.
Con Balzac, quien es uno de los escritores más importantes que Francia ha tenido, es descubrir y observar cuando está escribiendo y construyendo su mundo literario, junto a su taza de café (el elíxir de la vida, como él lo llamaba) y que después se llegaría a conocerse su obra como la «Comedia Humana», en la cual resume y caracteriza a la sociedad francesa y gran parte de la europea.
Junto a Dostoievski y Dickens, analizar la psicología del sufrimiento espiritual ruso, así como dar una mirada y comprensión sobre comportamiento social de la familia inglesa en la época victoriana.
A Freud, sentarse en un cómodo sillón de un terapeuta y verlo sondear la mente humana a través de nuevos caminos que va abriendo con paciencia y a la vez encontrado nuevas explicaciones sobre la conducta humana que se nutre desde los rincones más lejanos del corazón, la mente y el espíritu.
En su obra «Momentos Estelares de la Humanidad», con catorce narraciones en las cuales incluye, La Caída de Constantinopla; Aquel Minuto en Waterloo, la batalla donde Napoleón sale derrotado por el general británico Wellington; entre otras narraciones. Dice el propio Zweig: «Cada uno de estos momentos estelares marca un rumbo durante décadas y siglos». Obras escritas con una prosa clara, fluida y abundante en su detalle y descripción.
En su libro El Mundo de Ayer, que es por hoy uno de los mejores retratos de la época cultural de Austria, donde relata los momentos más importantes y relevantes de su vida y de su país de nacimiento, describe el sentir de los austríacos durante la Primera y la Segunda guerras mundiales, con las implicaciones económicas, sociales y culturales en que se ve inmersa Austria y Europa en general. Haciendo un énfasis en las distintas facetas que los países atraviesan en los momentos terribles de una guerra. En una frase de reflexión dice Zweig: «La aparente paz y progreso de la Europa preguerra no era un amanecer esperanzador, sino el resplandor de un incendio mundial inminente, simbolizando el fin de una era civilizada por la barbarie», palabras que salen de lo hondo del alma humana al experimentar dos guerras mundiales que a su generación le tocó vivir.
Existen muchas otras biografías que escribió Zweig. He tomado como referencia algunas de ellas, posiblemente las más conocidas.
Para los amantes de novelas y cuentos cortos, Zwieg escribió aproximadamente cincuenta obras, algunas incluso llevadas al cine, tales como Carta de una desconocida, La piedad peligrosa, Amok, entre otras.
Para finalizar, tomo prestadas las palabras del escritor Luis Moreno Claros, notable biógrafo de Stefan Zweig, para saber qué se puede esperar de este protagonista: «Los lectores, aunque no descubran con prolijidad toda la vida de los personajes de Zweig, se quedan con lo más importante: los sufrimientos, las pasiones, los logros, los desengaños… el carácter, la persona en general. Se ve al personaje, se le oye, se le conoce … he ahí lo más importante».
Sirvan estas pocas frases para conmemorar el fallecimiento de este gran escritor único en su género e invito a los amantes de la buena lectura a descubrir o ahondar en su rica, provechosa y abundante obra literaria.
Empresario.