Los merengues vengaron la derrota de hace 20 días en Lisboa, en un partido con mayor actitud, y se encarrilaron hacia los octavos de final
Los merengues vengaron la derrota de hace 20 días en Lisboa, en un partido con mayor actitud, y se encarrilaron hacia los octavos de final

Con Kylian Mbappé alejado de su imagen letal, mermado por las molestias de rodilla izquierda que arrastra y sin su finura habitual en la definición, el triunfo con aroma de venganza del Real Madrid ante el Benfica en Da Luz lo lideró Vinícius Junior, que regaló al técnico que ha recuperado su mejor nivel, Álvaro Arbeloa, su primer triunfo en la Champions.
El alumno pudo con el maestro. Se desquitó Arbeloa ante su admirado Jose Mourinho, corrigiendo los errores cometidos hace tres semanas en un 4-2 que sacó al Real Madrid del top ocho y le obligó a jugar un ‘play off’ que pudo evitar hasta con un empate. Con mayor intensidad, otra mentalidad competitiva, más solidario. Con los jugadores conscientes de la importancia de la cita, dando un paso de gigante hacia la clasificación y en su progresión.
Yamil Bukele: «La Fesfut es una empresa deportiva, estaba desordenada totalmente»
Impidió Arbeloa explotar al Benfica su arma más temible, los contragolpes. Asentando un centro del campo repleto de fortaleza física, que obligó al rival a grandes esfuerzos para superar un muro como Aurélien Tchouaméni, elegido jugador del partido. Acompañado de Eduardo Camavinga, que mejoró sus prestaciones, y Fede Valverde, feliz jugando en su demarcación.
El plan de Arbeloa, logrando equilibrio desde el fortalecimiento de un centro del campo con cuatro integrantes, con Arda Güler como mediapunta con libertad de movimiento y para inventar, se sustentó en un incansable Tchouaméni. Robó sin parar, no paró de correr (hasta 11.9 kilómetros). Y con el bloque comprometido, borrando con esfuerzo la imagen dejada hace 20 días, las ayudas en bandas de Valverde y Camavinga a Trent y Carreras, Vinícius se encargó del resto.
Antes, una mano salvadora de Thibaut Courtois, nuevamente, y la mala fortuna de Kyllian Mbappé, que gozó de varias ocasiones de peligro en los últimos minutos, dejaron el marcador en tablas al descanso
El brasileño primero buscó a Mbappé, con un gran servicio de tacón. Y cuando vio que la puntería de su compañero no estaba afinada, asumió la responsabilidad de la definición. Firmó uno de sus mejores goles en el Real Madrid. Recibiendo en el costado, arrancando hacia dentro citando a su defensor y colocando en la escuadra un gran golpeo angulado.

Su magnífico disparo dio paso a una celebración con baile, a un posterior gesto de la camiseta que enfadó a la grada y a los rivales. Amonestado por celebrar. Supuestamente insultado por un rival, el argentino Gianluca Prestianni, que según los jugadores del Real Madrid llamó «mono» a Vini. No dudó en denunciarlo, como en su día hizo en Mestalla. En detener el partido para que se activase el protocolo anti racismo.
Fueron diez minutos de vergüenza que no encontraron castigo porque el insulto llegó con la camiseta tapando la boca del jugador del Benfica. Se ocultó para no ser identificado. En esta ocasión, el ruido no descentró ni empequeñeció a Vinícius. Volvió a protagonizar tres acciones con las que rozó el gol. Sin escuchar los silbidos de la grada. Sin perder la paciencia ante los objetos que le cayeron en cada saque de esquina.
«No sé sabe qué le habrá dicho. Según todos los compañeros de cerca han escuchado algo muy feo. Muchas personas llevan peleando por esto. Vinícius, uno de ellos. Es lamentable, que de tantas cámaras no puedan registrar eso. Si te tapas la boca para decir algo… Orgullosos de Vinicius y su partidazo», declaró el uruguayo Fede Valverde.

«El insulto es algo muy grave. Ha pasado muchas veces ya. Como compañeros hay que ayudarlo y apoyarlo. Dudo que no haya una cámara que lo haya visto», agregó el centrocampista.
En el último tramo, Mourinho acabó expulsado por sus protestas pidiendo la segunda amarilla a Vinícius, tras derribar al colombiano Richard Ríos al borde del área.
La revancha madridista significó el primer triunfo en la Champions de Arbeloa. Tenía, junto a la eliminación copera en Albacete, una herida que cerró. El resto fueron todo triunfos en LaLiga y logró extrapolarlo a la competición fetiche del madridismo para volver a relanzar esperanzas.
La realidad en tus manos
Fundado en 1936 por Napoleón Viera Altamirano y Mercedes Madriz de Altamirano.
Facebook-f Instagram X-twitter11 Calle Oriente y Avenida Cuscatancingo No 271 San Salvador, El Salvador Tel.: (503) 2231-7777 Fax: (503) 2231-7869 (1 Cuadra al Norte de Alcaldía de San Salvador)
2025 – Todos los derechos reservados