Light
Dark

Relación comercial con China es desigual para productos de la región, señala informe

El informe Comercio asimétrico con China: ¿Por qué pierde Centroamérica?, publicado recientemente por Expediente Abierto, detalla las desventajas que tienen los productos centroamericanos frente a la estructura comercial de China.

MAQUILA COVER NEGOCIOS
El sector textil aportó el 44.8% de las exportaciones a EE.UU. en 2025, y espera expandir su mercado con el nuevo acuerdo comercial.| FOTO EDH / ARCHIVO

Las exportaciones e importaciones son una parte importante dentro de la economía salvadoreña y centroamericana, pues sus cifras son un reflejo del estado del sector productivo del país y la relación comercial con sus socios estratégicos.

En este sentido, cabe señalar que uno de esos principales socios es China, el país asiático con el que El Salvador tiene relaciones comerciales desde 2018 y que, según el informe Comercio asimétrico con China: ¿Por qué pierde Centroamérica?, publicado recientemente por Expediente Abierto, es una relación desigual que beneficia principalmente a China.

Según los datos que recoge el informe, y que se basan en las cifras del Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA), en 2024, por ejemplo, China le vendió hasta $2,688 millones en productos a El Salvador, lo que se traduce en 17% de todas las importaciones que registró el país durante todo ese año.

Por otro lado, señala que las exportaciones hacia el gigante asiático alcanzaron solo un 0.95% del total de las exportaciones de ese año, lo que se traduce en un valor de $52.76 millones en ingresos para El Salvador.

Esta inclinación de esa balanza comercial hacia China es algo que se repite en todos los países centroamericanos, y según el informe, “estos resultados presentan a China como socio netamente proveedor, más no como un destino de exportación como han esperado y prometido diversas administraciones centroamericanas, a pesar de  fomentar acuerdos de libre comercio que tan solo parecieran agravar la tendencia imperante de las últimas décadas”.

exportacion china 1

Resultados decepcionantes

Debido a las altas expectativas que había detrás de las relaciones comerciales con China, y el bajo beneficio para Centroamérica, es que el informe señala que los “resultados han sido decepcionantes”, sobre todo porque, en términos de divisas, las ganancias han caído del lado de ese país, mientras que del lado centroamericano se registra una proporción de ventas muy bajas hacia China.

Por ejemplo, dentro del total de todas las exportaciones que hizo Centroamérica, solo 1.31% tuvo como destino China, mientras que del lado contrario, las importaciones desde ese país representaron hasta un 17.04% del total de importaciones que hicieron los países de la región en conjunto.

Y si se analiza el comportamiento de esa relación comercial entre 2003 y 2024, la asimetría queda aún más en evidencia, pues los datos que recoge el informe apuntan una brecha inmensa: Mientras que las exportaciones en ese período de tiempo pasaron de $112.04 millones a $628.1 millones, las importaciones pasaron de $502.98 a $18,166.99 millones.

Pero, ¿a qué se debe esto? El informe destaca que, principalmente, esta asimetría se basa en la diferencia de bienes que se comercializan con ese país y lo resume: “China se ha consolidado como uno de los principales proveedores de bienes manufacturados, tecnológicos e intermedios, mientras que Centroamérica ha mantenido una canasta exportadora basada, en su mayoría, en materias primas básicas, productos agroindustriales poco diferenciados y bienes de bajo contenido tecnológico”.

Para el caso salvadoreño, según las cifras del SIECA, en 2024  fueron importados productos como máquinas, aparatos y equipos eléctricos, así como reactores nucleares y productos plásticos, también se importaron vehículos, tractores, o instrumentos de óptica y fotografía.

Por el lado contrario, El Salvador envió hacia ese país productos agroindustriales como azúcares y café, pero también otros como prendas de vestir, aluminio, productos farmacéuticos y también aparatos eléctricos o reactores nucleares.

Sin embargo, y pese a que los productos textiles son los principales protagonistas en las ventas que hace el país hacia el extranjero, el informe indica que China ya posee un mercado interno muy competitivo en ese rubro, razón por la que “El Salvador tiene pocas posibilidades para hacer de este tipo de bien un tractor de sus exportaciones a la nación asiática a largo plazo”.

exportacion china 2

Si se compara con Estados Unidos, por ejemplo, puede observarse que los productos textiles tienen más oportunidad de  posicionarse en ese mercado, ya que en 2024 se exportaron hasta $1,071.6 millones solo en prendas de vestir de distintos tipos hacia ese país, una cifra muy superior a los $8.64 que compró China en ese mismo año en concepto de prendas de vestir y accesorios.

Algo que puede explicar esta diferencia entre exportaciones e importaciones con ese país es la infraestructura tecnológica y productiva con la que ya cuenta China y que le resta atractivo a los productos centroamericanos.

Según el informe: “los países centroamericanos no tienen la posibilidad de promover, de forma sofisticada, un marco país para colocar sus productos en el mercado chino, así como recursos ni volúmenes de producción que puedan captar el interés de compradores chinos. Esto se suma al reto de que los productos que ofrece Centroamérica, China los puede adquirir en países cercanos evitándose altos costos de importación”.

Asimismo, otro punto que juega en contra de los empresarios salvadoreños y centroamericanos es el desconocimiento de la cultura de ese país, así como las barreras idiomáticas y las características del mercado chino, las “limitan sus posibilidades de inserción comercial”.

Esas razones son las que hacen que, pese a que China tenga una población más grande y un nivel de consumo superior, Estados Unidos sea el destino principal y más idóneo para los productos desarrollados en la región, ya que se conocen aspectos como el idioma, las reglas de comercio, y hasta los tipos de etiquetas, lo que ayuda a saber si un negocio con alguna empresa de ese país podrá prosperar o no, de acuerdo con el informe.

Implicaciones más allá de lo comercial

El hecho de que los países de la región tengan cada vez más dependencia de las importaciones desde China “limita la capacidad de la región para capturar mayores eslabones en las cadenas globales de valor, reducir su vulnerabilidad externa y generar empleos de alta productividad”, señala el informe, por lo que también apunta que es necesario apostar por una estrategia integral en el comercio con el país asiático.

En este sentido, el informe señala que a la asimetría comercial ya palpable en las relaciones con China se suma algo que se vincula con aspectos de mayor interés a nivel interno para los países, pues China ha mostrado acciones de mayor influencia en áreas como la minería, la infraestructura crítica, la energía y las comunicaciones, algo que podría alterar la seguridad en el manejo de datos o información relevante en los gobiernos centroamericanos, lo que ocurre “en un contexto de opacidad institucional, escasa fiscalización estatal y debilidades en los mecanismos de rendición de  cuentas”, detalla el informe.

Por ello, apunta que “en países con institucionalidad frágil y limitada capacidad regulatoria, esta situación incrementa el riesgo de captura de posición dominante en el mercado, degradación ambiental, conflictividad social y pérdida de soberanía sobre recursos estratégicos”.

Para garantizar una relación comercial con China, en la que los productos centroamericanos también adquieran protagonismo y más peso en la balanza comercial, el informe sugiere que “los acuerdos comerciales y de cooperación deben subordinarse a objetivos explícitos de desarrollo productivo”, lo que implica que se condicione el acceso a los mercados, que incluya incentivos y compromisos concretos, así como la generación de empleo calificado o el fortalecimiento de las capacidades productivas de los países.

Asimismo, detalla que “la competitividad de la región no puede basarse en bajos costos, sino  en diferenciación, calidad, sostenibilidad, trazabilidad y valor  agregado. Esto exige inversiones en tecnología, certificaciones  internacionales, innovación y branding territorial”.

Patrocinado por Taboola