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Caficultora lucha entre cultivar el grano y la erosión de su terreno

Es beneficiada con una iniciativa agroforestal que busca mantener el cultivo del café en los distritos de Juayúa y Salcoatitán, en Sonsonate Norte; y Apaneca, en Ahuachapán Centro

La iniciativa permitirá que las personas obtengan plantas de café, limón pérsico y la instalación de 5,185 metros lineales de barreras vivas para evitar el arrastre de suelo. Foto EDH/Cristian Díaz
La iniciativa permitirá que las personas obtengan plantas de café, limón pérsico y la instalación de 5,185 metros lineales de barreras vivas para evitar el arrastre de suelo. Foto EDH/Cristian Díaz

Josefina Martínez de Ordoñez lucha para que su terreno, que tiene una topografía accidentada, no se siga erosionando en cada invierno. 

Para lo que implementa barreras vivas, lo que le ha ayudado a detener el arrastre del suelo.

Pero no únicamente cultiva izote para detener la erosión, sino que también en su terreno ha edificado 200 cajuelas, que es la cifra que cada beneficiado debe de elaborar en cada una de sus parcelas.

Estas sirven para captar agua lluvia para que se infiltre en el subsuelo, ayudando a mantener los mantos acuíferos.

De Ordoñez tiene 69 años y reside en la finca El Divisadero, en Juayúa. Está entusiasmada con el proyecto que implementan FIAES y AMBAS, ya que prevé mejorar la futura cosecha de café, pues en la anterior apenas obtuvo tres quintales en media manzana de terreno cultivado.

Esto representó una reducción comparado a los cinco quintales que obtenía antes.

Los fuertes vientos que azotaron en enero de 2025 y la lluvia, provocaron la caída de la flor.

Mientras que Judith Escobar de Navas tiene 2.5 hectáreas de café en el cantón La Unión, Juayúa, de donde en promedio obtiene 14 quintales de café desde que comenzó a cultivar, hace cuatro años.

Ella reconoció que en la zona se está dando el cambio de uso de suelo, por lo que muchas personas están dejando de cultivar café.

“La recomendación es que hicieran el sacrificio de mantener siempre el cultivo del café, porque estamos en la zona de producir un buen café y también pueden, si le dan buen mantenimiento, tener buenos ingresos a largo plazo”, señaló.

Ambas son beneficiadas con la iniciativa del Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (FIAES) y la Asociación de Desarrollo Comunal de Mujeres de la Barra de Santiago (AMBAS), que busca que productores continúen cultivando café y no cambien el uso del suelo.

Serán 200 hectáreas las que serán intervenidas a través de una inversión de $300,000 en un periodo de tres años. 

Estas se encuentran en la Reserva de la Biosfera Apaneca-Ilamatepec, que fue certificada como tal por la UNESCO en septiembre de 2007. 

Tiene una extensión territorial de 59,056.108 hectáreas, de las cuales en 39,000 hectáreas hay zonas cultivadas con plantaciones de café.

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