Light
Dark

Cuando la tecnología cruza la línea: el desafío de los cantantes en la era de la IA

Mientras cada vez son más los cantantes que están en contra de la IA tras advertir sus riesgos, más aumentan las canciones creadas con IA que se cuelan en los repertorios de artistas reales sin su autorización evidenciando la problemática.

Cuando la tecnología cruza la línea: el desafío de los cantantes en la era de la IA
Foto: Shutterstock

La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta capaz de revolucionar la industria musical, pero también en una amenaza directa para la identidad artística de los cantantes. En los últimos años, varios intérpretes han sido víctimas de canciones creadas con IA que replican sus voces sin autorización, un fenómeno que abre un debate urgente sobre derechos de autor, ética digital y protección de la imagen pública.

Lee: Epstein no estaba bien vigilado en prisión, según nuevos documentos sobre su muerte

Uno de los casos más sonados ocurrió en 2023, cuando un fan chileno utilizó inteligencia artificial para crear una canción imitando la voz de Bad Bunny. El tema se viralizó rápidamente en redes sociales y plataformas digitales, generando confusión entre oyentes que creyeron que se trataba de un lanzamiento oficial. El propio artista puertorriqueño reaccionó con molestia, dejando claro que no avalaba ese tipo de creaciones y alertando sobre el uso indebido de su identidad vocal. El episodio evidenció lo fácil que resulta, hoy en día, clonar una voz reconocible y distribuir contenido falso a gran escala.

La preocupación no es exclusiva del género urbano. Cada vez hay más casos de canciones falsas que fueron generadas con Inteligencia Artificial (IA) y que acaban colándose en los catálogos de los artistas en las plataformas de “streaming”, debido al gran parecido de esos temas con la música que componen.

Emily Portman, música folk británica, se llevó una sorpresa en julio cuando recibió el mensaje de un oyente felicitándola por su nuevo álbum, y eso que no ha publicado ninguno desde 2022. En ese momento, descubrió «Orca» en sus catálogos de Spotify o Apple Music.

Lee también: Centro Kennedy demandará a músico que canceló concierto de Navidad por cambio de nombre

«Los títulos de las canciones se parecían a algo que yo podría haber escrito», cuenta la artista.

«Pero al escuchar con atención, me di cuenta de que se trataba de un álbum generado por inteligencia artificial», añade.

Según ella, la IA detrás de «Orca» se basó en sus álbumes anteriores. «Me perturbó que la gente pensara que yo podría haber sacado eso» o, peor aún, «que les gustara ese álbum» a pesar de la «perfección» artificial de la voz y de unas letras «vacías de sentido», confiesa.

Emily Portman no logró identificar a los autores del fraude, pero todo apunta a que se hicieron pasar por ella ante una empresa de distribución que sube canciones a internet en nombre de los artistas.

Emily Portman
Foto: AFP

Al otro lado del mundo, en Australia, el músico Paul Bender descubrió este año, en los perfiles de su grupo The Sweet Enoughs, cuatro canciones «horrible y extrañamente malas» que, según el artista, habían sido generadas por IA.

«Toda la industria del “streaming” funciona sin contraseña ni un sistema de autenticación fuerte» para subir música en línea, explica Bender, indignado.

«Basta con decir: ‘Soy yo’, y añades la canción al perfil de cualquiera. Es el fraude más fácil del mundo», señala.

Tras hablar del tema en Instagram en enero, Bender, que también es bajista del grupo Hiatus Kaiyote, nominado a los Grammy, recibió «cientos» de mensajes de artistas y oyentes.

Paul Bender
Imagen de carácter ilustrativo y no comercial / @bendersblues

El músico australiano ha encontrado numerosos álbumes sospechosos, en particular en los catálogos de artistas fallecidos, como la escocesa Sophie, muerta en 2021.

Al final, decidió lanzar una petición en el sitio change.org para instar a las plataformas a reforzar su seguridad. De momento, recabó más de 24,000 firmas.

«Saqueo musical»

Los temas fraudulentos se suben a las plataformas bajo los nombres de artistas reales «para percibir los derechos de autor asociados», explica Dougie Brown, de UK Music, que representa a la industria británica.

Aunque los ingresos por cada escucha son bajos, pueden aumentar rápidamente, sobre todo cuando los bots los multiplican, añade Brown.

Emily Portman y Paul Bender pidieron a las distintas plataformas que retiraran las canciones fraudulentas, lo que tardó entre 24 horas y ocho semanas, pero no presentaron denuncias.

Aunque algunas leyes protegen a los artistas contra la imitación, especialmente en California, los derechos de autor siguen siendo limitados frente a los riesgos de imitación en otros países, como el Reino Unido.

Con la creciente sofisticación de los generadores de música por IA, como Suno y Udio, la mayoría de los oyentes es incapaz de distinguir entre canciones creadas con esta tecnología y las interpretadas por un humano, reveló en noviembre un estudio de Ipsos para la plataforma francesa Deezer.

Así, grupos fruto de la IA, como The Velvet Sundown, acumulan un millón de seguidores en Spotify.

«En la industria musical, la IA acentúa problemas ya existentes como el spam, el fraude y los contenidos engañosos», indicó el gigante sueco del ‘streaming’.

Acusado de falta de transparencia sobre este tema, la empresa anunció recientemente medidas para hacer la plataforma «más fiable y transparente».

Igual que su competidor Apple Music, afirma trabajar de forma preventiva con los distribuidores e intentar detectar mejor estos fraudes.

A pesar de sus preocupaciones con la IA, Paul Bender y Emily Portman trabajan cada uno en un nuevo álbum.

«Para mí, lo que importa son los vínculos humanos, la creatividad y la colaboración con otros músicos de talento», apunta la cantante.

Artistas IA en Billboard

En el metaverso de la industria musical, la IA ha encontrado su espacio para crear sus propios exponentes. De acuerdo con una publicación de Billboard, en los últimos meses del 2025 al menos seis cantantes asistidos con inteligencia artificial se colaron en diversas listas de Billboard. Los cantantes virtuales van desde el gospel hasta country.

Según explica Billboarden algunos casos, las páginas de dichos artista en DSP afirman que su música se creó con ayuda de IA. En otros, Billboard verificó las canciones con la herramienta de detección de IA de Deezer , que marca todo el contenido generado por IA en la plataforma”.

Algunos de los temas de los artistas IA que debuutaron en la lista Billboard son «The Only Thing I Can Take to Heaven», la canción está acreditada a la compositora Cindy Hugo y debutó en el puesto 14 en ventas digitales de canciones cristianas (el 16 de agosto).

Otra de las más exitosas es Xania Monet creada por Jones mediante la plataforma de IA Suno, su género es fusión de gospel y R&B. A principios del pasado noviembre sus canciones generaron 52,000 dólares en poco más de dos meses, según Billboard.

Xenia Monet
Foto: @xania_monet

Por su parte, Música sin límites, el proyecto del compositor Terrance LeDoux debutó en el puesto 47 de la lista de Artistas Emergentes del pasado 11 de octubre, impulsado por «You Got This».

Enlly Blue, el proyecto del compositor Thong Viet debutó en el puesto 44 de la lista de Artistas Emergentes el 18 de octubre, gracias en gran parte a «Through My Soul».

Mientras que Juno Skye, el artista cristiano contemporáneo, impulsado por IA, cuyas canciones se atribuyen a Nguyen Duc Nam, debutó en el puesto 44 de la lista de Artistas Emergentes (fechada el pasado 25 de octubre).

Finalmente Breaking Rust, un artista country, debutó en el n.º 9 de la lista de Artistas Emergentes (fechada el 1 de noviembre), impulsado por dos canciones destacadas: «Livin’ On Borrowed Time» (n.º 5 en ventas de canciones digitales de country y n.º 13 en ventas de canciones digitales) y «Walk My Walk» (n.º 14 en ventas de canciones digitales de country).

Mientras la tecnología avanza a un ritmo acelerado así como la creación de nuevos exponentes en la industria del entretenimiento como presentadores y actores, las leyes de derechos de autor y propiedad intelectual no siempre logran seguirle el paso por lo que el debate continúa abierto.

Patrocinado por taboola