Lleva una década triunfando en Japón y Corea pero en los últimos años, y especialmente a raíz de la pandemia de covid, la llamada «healing fiction» (literatura curativa) ha penetrado en las listas de éxitos de venta de Europa y Estados Unidos, impulsada por las recomendaciones en redes sociales como TikTok e Instagram.
La pandemia supuso un punto de inflexión para muchos lectores en la búsqueda de reconexión emocional, cuidado y consuelo, y en cuanto se reanudaron las ferias internacionales las editoriales detectaron un aumento del interés por la literatura asiática.
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‘Antes de que se enfríe el café’ de Toshikazu Kawaguchi, publicada en 2015 en Japón -a España llegó en 2021 de la mano de Plaza & Janés- fue uno de los primeros éxitos que marcó el camino a este tipo de historias, emotivas y cotidianas, que buscan dotar de sentido a la vida.
Son novelas con características muy definidas: suceden en espacios cotidianos acotados, como lavanderías, tiendas de comestibles, cafeterías o librerías, donde a menudo convergen tradición y modernidad y por los que transitan unos personajes que lidian con problemas emocionales y viven experiencias transformadoras.
«Aunque parecen historias sencillas, en realidad tocan temas importantes como la soledad, la pérdida, la culpa, y la importancia de la amistad y la comunidad», señala a EFE Elena Ramírez, directora editorial de Ficción Internacional en Planeta.
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«En un mundo tan lleno de ruido, ansiedad e incertidumbre, son lecturas de gran calidez emocional que nos invitan a bajar el ritmo y escucharnos», agrega la editora sobre una alternativa de bienestar a la tendencia occidental de libros de superación personal con «fórmulas casi matemáticas».
«El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong«
La autora coreana Kim Jiyun visitará España la próxima semana para presentar ‘El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong’ (Planeta), una novela inicialmente autopublicada que triunfó por el boca oreja y dio el salto a una gran editorial en Corea, donde lleva 18 reediciones y hasta tiene una adaptación musical.
Ambientada en una lavandería tradicional en un barrio de moda en Seúl, entre luces cálidas y un reconfortante aroma a café y ropa recién lavada, la trama arranca cuando un cliente olvida allí un diario y sus páginas empiezan a llenarse de confesiones, miedos y sueños anónimos.
Según explica la autora, la clave de esta historia es la empatía que genera. «Las preocupaciones que escriben estas personas en el diario son relatos con los que cualquiera puede identificarse», asegura, y el diario permite poner el foco en «lo que significa estar conectados».
Otros éxitos recientes son ‘Te receto un gato’ (Planeta, 2025) de Syou Ishida -los gatos suelen tener especial protagonismo-, o «La asombrosa tienda de la Señora Yeom», de Kim Ho-Yeon (Duomo), con más de un millón de copias vendidas en su país y traducida a 23 idiomas, sobre un excirujano alcohólico y sin hogar, rescatado por la cándida señora Yeom como dependiente de su tienda.
También ‘La biblioteca de los nuevos comienzos’ (Planeta, 2023), de Michiko Aoyama; ‘La papelería Tsubaki’ (Navona, 2024), de Ito Ogawa, ‘Mis días en la librería Morisaki’ (Plata, 2023), de Satoshi Yagisawa, o ‘Bienvenido a la librería de Hyunam-Dong’, de Hwang Bo (Espasa).
El boom de la literatura coreana, apuntalado por el Nobel
Estas lecturas son un reflejo más de un interés creciente por la cultura coreana y japonesa, cada vez más presente en el panorama global a través del K-drama, el K-pop, el manga o el anime, y en el caso de la literatura coreana, apuntalado por el Nobel a Han Kang el año pasado.
Según datos del Literature Translation Institute (LTI) de Corea, desde 2001 hasta 2024, 150 obras de literatura coreana han sido traducidas al español; Jaekwang Shin, director del Centro Cultural Coreano en España precisa a EFE que el español ha sido el sexto idioma al que más obras coreanas se han traducido, la mayoría en los últimos cinco años.
«Hay una afinidad especial entre Corea y España, no solo por su tamaño económico y población, sino que ambos países han vivido una historia parecida, la guerra civil, la dictadura y la consecución de la democracia», dice Shin, que también apunta un factor más genérico acrecentado en los últimos años, la «creatividad empática» de muchas de estas obras situadas en el terreno de lo íntimo.
Los libreros también han notado ese creciente interés por la literatura coreana, según Andrea Stefanoni, escritora argentina y propietaria de La Mistral, en Madrid; cada vez que organizan un acto con estas autoras, llenan y superan su aforo.
«Creemos que uno de sus puntos fuertes es la manera en que combina lo íntimo y lo universal: aborda conflictos familiares, cuestiones de género o tensiones sociales con una sensibilidad muy particular, muchas veces desde una mirada sutil, poética o incluso inquietante», subraya.
El perfil del lector suelen ser mujeres, entre 18 y 35 años, aunque con un interés creciente en el público adolescente, influenciado por esa cultura y necesitado de mensajes positivos sobre el sentido de la vida.
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