El Bolívar Soberano y el Petróleo

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Por Manuel Hinds

21 agosto, 2018

La reforma monetaria que el gobierno venezolano está lanzando este día es la segunda desde que el Socialismo del Siglo XXI está en el poder. Hugo Chávez hizo otra la década pasada cuando creó el Bolívar Fuerte. En esa vez, en 2008, Chávez le cambió nombre a la moneda, le puso uno que sugería que no se iba a devaluar, le quitó tres ceros a la moneda, y esperó a que la inflación se abatiera. Esto, por supuesto, no pasó porque el valor de las monedas no depende de su nombre ni de su ideología sino de que se emitan prudentemente. Esta vez, Maduro ha hecho una reforma mucho más complicada. Pero el resultado será el mismo porque el gobierno parece seguir creyendo que al crear dinero está creando riqueza y no está dispuesto a dejar de imprimirlo.
La complicación está en que el nuevo Bolívar Soberano está ligado al “petro”, una supuesta cripto-moneda lanzada por Venezuela en febrero de 2018 bajo lo que podríamos llamar el petróleo-estándar. Supuestamente, el petro está garantizado por las reservas de petróleo del país, de modo que su precio mínimo sería de $60, el precio actual de un barril de petróleo venezolano. Esto suena similar a lo que era el oro-estándar en tiempos antiguos, en los que las monedas estaban respaldadas por una onza troy de oro. La gran diferencia es que en esos tiempos los bancos centrales cambiaban, si el cliente lo pedía, el dinero emitido por el equivalente en oro. En el caso del petro, eso no se promete. Sin esa promesa, aunque el gobierno ha dicho que ha vendido muchos petros, es claro que esta es otra de las mentiras del régimen del Socialismo del Siglo XXI. El gobierno no entiende que con sólo decir que los petros representan barriles de petróleo la gente lo va a creer. La demanda por el petro ha sido nula. Las casas calificadoras de riesgo especializadas en las cripto-monedas han calificado los petros desde “sin valor” hasta “estafa”.
El gobierno venezolano complicó estos problemas al cambiar la casa tramitadora de ciber-moneda y las condiciones de venta un día antes de lanzar el petro. La confusión abrió la puerta para que falsificadores pretendieran que estaban emitiendo petros oficialmente en diversas casas tramitadoras. Pero esto no fue problema en realidad, porque, al igual que con las verdaderas, nadie quiso comprar las falsificadas.
De hecho, la creación del petro no como moneda corriente sino como ciber-moneda fue una payasada. El gobierno decidió hacerlo así cuando las ciber-monedas estaban de súper moda en diciembre de 2017, creyendo que con sólo meterla en el mercado de ciber-monedas se vendería. Y no fue así. Los Socialistas del Siglo XXI nunca entendieron las maneras en las que las ciber-monedas trabajan, y menos entendieron que no tenían ningún chance de tener éxito. Y no previeron que las otras ciber-monedas, las de verdad, iban a caer brutalmente de precio, en un 70% en promedio desde fines de 2017.
Pero el caso es que el gobierno ha definido que el valor del nuevo Bolívar Soberano está ligado al petro, de tal forma que 60 Bolívares Soberanos son un petro. Esta es una manera complicada de decir que el valor es de un dólar, ya que, en sus sueños de opio, el petro vale 60 dólares. Pero todo es una farsa.
En realidad, el petro no está basado en el petróleo, y por tanto el Bolívar Soberano tampoco. Igual que el Bolívar Fuerte, el gobierno venezolano lo va a seguir creando a velocidades supersónicas, con lo cual la inflación continuará a niveles de un millón por ciento o más, y el Bolívar Soberano va a depreciarse todavía más rápidamente que el Bolívar Fuerte, y a sus billetes tendrán que quitárseles cinco o diez o veinte ceros en el futuro próximo.

21 agosto, 2018

Acerca del Autor

Manuel Hinds

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